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MANTRA UNIVERSAL ॐ So Ham सो ऽहम्

“So ham”, el mantra más conocido de la tradición oriental después del “OM”, significa “yo soy Él, yo soy Brahman” o “yo soy Él, yo soy Dios”; se entiende “Dios” como LO DIVINO o realidad última que trasciende todo en la Creación y que en la teosofía denomina ATMA o el “Espíritu Divino”.

En las escuelas de meditación se lo suele llamar también “el mantra natural” o “el mantra que no se pronuncia” dado que su sonido es similar al que hace el cuerpo al respirar profundamente. Podemos experimentarlo tapándonos los oídos y prestar atención para observar que:

  • El “so” se asemeja al sonido que hace el aire al inhalar, y
  • El “ham” se asemeja al sonido que hace el aire al exhalar.

“So” se traduce como “Él”. “Aham” significa “yo”. “So ham” no es otra cosa que OM; quita las consonantes S y H y tendrás OM. “Soham” es el OM modificado.

Trabajar con este mantra de manera disciplinada favorece los procesos de separar y abrir para profundizar.

Práctica contemplativa

Sentado, en medio loto o posición sufí, o si la espalda no aguanta sentados en la punta de una silla, para que las piernas puedan estar bien paralelas al suelo, la espalda recta y las manos apoyadas en las piernas. Ojos cerrados. La meditación del So Ham empieza con un par de minutos de respiración tranquila y relajada, sin poner ninguna intención en la respiración, simplemente soltándola y dejando que el centro instintivo motor haga su función. Pasado ese tiempo se aspira por la boca poniendo los labios como tratando de pronunciar “So” pero sin hacerlo, que sea el aire que entra en los pulmones el que susurre esa primera palabra. Como sorbiendo sopa caliente. La cadencia será con fuerza al principio y lentamente ir aminorando la absorción dulcemente. Cuando se sucede el intercambio de energía (el momento de vacío de pasar de la inhalación a la exhalación) debe ser rápido aunque natural, sin dejar espacio a ese vacío para no crear un “torniquete” en la respiración. Los labios se colocan en “Ham” y se exhala el aire como si de un bostezo suave se tratara. También sin pronunciar la palabra, dejando que sea la propia exhalación que la cree el sonido. Repetirlo una y otra vez durante los minutos que sean necesarios.

Los practicantes avanzados pueden pasar horas o días cantando este poderoso mantra con el propósito de alcanzar el estado de liberación del sufrimiento y los ciclos de renacimiento, estado que se conoce como Nirvana. Se busca una cadencia en la que no hay esfuerzo y se llega a experimentar que podríamos estar horas meditando y observando como la energía fluye por nuestro interior. Esta práctica puede activar lo que se conoce como el tercer ojo u ojo interno, un concepto místico y esotérico que hace referencia un vórtice ochakra energético y etérico que proporciona una percepción más allá de lo que se podría percibir con la vista ordinaria; este despertar puede ir acompañado por un cosquilleo en el cerebelo.

A veces el cuerpo empieza a oscilar como una serpiente mecida por la flauta, es normal, disfrutad de la energía que danza en constante ebullición y regocijo entre el masculino y el femenino. La danza universal de Shiva Shakti. Podemos darnos cuenta que So es energía masculina y Ham es femenina y danzan en armonía para generar la suficiente vibración como para animar nuestro cuerpo y nuestro espíritu.

Los pulmones se llenan en tres niveles, la primera se siente como presionando el bajo vientre, sintiendo el Hara o el Athanor en la base del estómago, llevando (a través de la intención y la atención) el aire a esa zona. Se puede notar cómo el estómago se llena hacia afuera, presionando hacia abajo. El segundo nivel lo notaremos en las costillas (comúnmente se le llama respiración diafragmática) utilizando las manos como referencia si fuera necesario, sentiremos cómo las costillas se separan hacia los lados, a lo ancho. El último movimiento de esta respiración en tres fases se sitúa en el pecho, en el tórax, en la parte más superior de los pulmones. Utilizando de nuevo la mano de referencia si fuera necesario notaremos como el pecho empuja hacia arriba en un último llenado profundo. Así concluye la inhalación. La exhalación la haremos, primero pecho superior, luego costillas laterales y por último la base del estómago. A esto le llamaríamos una respiración completa. Así mismo nutre los tres centros esenciales del ser humano, Instinto, emociones y pensamientos.

Una vez terminada la práctica uno puede sentir el amrita en la boca y degustarlo; también conocido como néctar de los dioses y que sería el equivalente a ambrosía en la mitología griega. En la doctrina del yoga  se le considera una bendición y se afirma que una sola gota es suficiente para conquistar la muerte y adquirir la inmortalidad.

Una variante para la respiración meditada sea sustituir el SO-HAM por YO-SOY, conserva todas las propiedades del sáncrito y le añade el plus del significado, que podría sernos útil e importante para trabajar la intención. A veces recitamos mantras por pura repetición, sin saber ni sentir las palabras que estamos pronunciando. Con Yo Soy tenemos clara la INTENCIÓN y detrás de esa propia intención irá la energía. ¿Qué significa Yo Soy? Ahí el mantra funciona como un buen canalizador de la atención focalizada no en responder esa pregunta, sino en sentir esa pregunta hasta que el Yo Soy forme parte de nuestra más profunda verdad, o nuestro más profundo anhelo.

Se aconseja:

  • Escoger uno solo de los mantras e utilizarlo durante 21 o 40 días.
  • Prácticar todos los dias o tan a menudo como se pueda. Muy pronto dejarás de necesitar la grabación y el mantra formará parte de tu vida diaria.
  • Intentar estar tan enfocado y presente como se pueda.
  • Intentar también pronunciar lo mejor posible y seguir el ritmo que oyes en el vídeo.

Fuentes: Mantra Salud / Explicación del Mantra So Ham / Tercer Ojo
Recopilado y adaptado por Pablo de la Iglesia