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¿Alergias? ¿Asma? ¿Dolores? ¡¡¡Agua!!!

¡AGUA! Mínimo 8 vasos cuándo estamos bien; pero cuando padecemos alguno de estos problemas vinculados con el exceso de histamina, aumentamos hasta que notemos mejoría hasta incluso el doble; salvo una contraindicación específica como insuficiencia renal, nadie tendrá problemas por una sobrehidratación durante uno o dos días.

Una vez que experimentamos la diferencia entre lo que sentimos al estar correctamente hidratados y lo contrastamos con un estado de deshidratación, naturalmente desarrollaremos la sensibilidad para reaccionar y prevenir otros episodios; por supuesto, si al cabo de unos días, no podemos controlar la situación normalizando la hidratación de nuestro cuerpo, el tema puede deberse a otro problema que requiera atención profesional. ¡Pero primero lo primero!

Ten en cuenta que la mayoría de los problemas de salud se previenen, mejoran e incluso se curan, simplemente tomando más agua. ¡Agua! ¡AGUA!

Nos vemos después de unos cuantos vasos de agua 🙂

Pablo de la Iglesia

 

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La importancia de la HIDRATACIÓN en los niños

La gran diferencia está en los hábitos sencillos: AGUA, sobre todo en los niños 🐳 ¡chin chin!

AGUA… tan sólo este recurso plenamente utilizado nos permitiría vivir en un mundo mucho más sano, más feliz y más próspero….

Puedes complementar la información en Cuanto y cómo Beber Agua.

Pablo de la Iglesia

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Cuanto y cómo Beber Agua

Naturalmente, cualquier consejo que podamos dar se aproxima a la satisfacción de unas necesidades básicas y desde una perspectiva generalizadora; pretendemos orientar al lector y brindarle un esquema que asegure unos requisitos mínimos. Más allá de ello, el lector deberá recurrir al sentido común y a escuchar la sabiduría de su cuerpo que indicará cuando se ha ingerido suficiente agua.

Como norma general y orientadora, podemos recomendar una rutina diseñada de la siguiente manera:

*Uno o dos vasos en ayunas.

*Uno o dos vasos media hora antes del almuerzo y la cena.

*Uno o dos vasos dos horas y media después de las principales comidas.

*Dos o tres vasos más a lo largo del día

Lo importante es alcanzar un mínimo de ocho a diez vasos diarios para garantizar los dos litros de agua que necesita el cuerpo; amen de esto, es esencial observar el cuerpo y, de acuerdo a nuestro estilo de vida, ir buscando las cantidades óptimas para cada uno.

Es importante resaltar que nos referimos a agua pura, las infusiones de hierbas o los jugos naturales, aunque también son deseables, no cuentan y constituyen una fuente adicional y valiosa de líquido; las gaseosas, el café las y bebidas industrializadas deberían erradicarse en lo posible pues al ser fuente de toxinas aumentan nuestra necesidad de agua.

Idealmente el agua debería ser pura y sometida al trasegado para pranizarla; de esta manera estamos incorporando un adicional de energía iónica que “iluminará” nuestras células aportando una mayor hidratación y energía disponible para el buen funcionamiento de nuestro metabolismo. Naturalmente, en forma adicional y si conocemos las técnicas, este líquido puede ser tratado para informarlo y dotarlo de cualidades terapéuticas adicionales; me refiero a métodos como solarización, cromatización, magnetización, etc, los cuales no son objeto de este trabajo.

En cualquier caso, el arte de beber agua, siempre será una medida personal; no es lo mismo lo que debe beber un vegetariano que alguien que se alimenta de comida chatarra; un deportista en verano que un individuo sedentario en invierno. Tomar contacto con la necesidad de beber agua adecuadamente nos debería llevar al siguiente nivel que es despertar la conciencia de la sabiduría de nuestro cuerpo y comenzar a atenderlo.

No debemos esperar a la sed para determinar que debemos beber agua; este es sólo uno de los síntomas del comienzo de la deshidratación y para entonces nuestro cuerpo ha comenzado a sufrir innecesariamente. También debemos estar atentos a nuestra orina cuyo color tiene que ser transparente o ligeramente amarillo; si se oscurece, señala que hay muchas toxinas o insuficiente agua.

Por último quiero dejarte una propuesta para que continúes con tu propia investigación y reflexión:

Europa casi no fluoriza su agua potable, Estados Unidos lo hace en un 50% aproximadamente; la salud dental de los europeos es mejor que la de los americanos. ¿Te has preguntado el o los porqué?

Pablo de la Iglesia

Artículo adaptado del libro
“El Milagro de la Nutrición Ortomolecular” (Kier)

Puedes complementar este artículo con
La importancia de la hidratación en los niños