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¿Acné? ¡Hay alimentos que te ayudan a prevenirlo!

El acné es una condición que se manifiesta con inflamaciones en la piel y, como bien sabemos, perturba especialmente a los adolescentes debido a los cambios hormonales propios de su edad y que estimulan la producción de grasa; sin embargo también afecta a otros grupos como las mujeres embarazadas, las que consumen anticonceptivos, quienes padecen una alergia a los cosméticos o el estrés.

La buena noticia es que existen alimentos que ayudan a combatir este problema de forma natural; entre ellos podemos mencionar los siguientes:

  • Papaya: mejora la digestión y estimula la liberación de toxinas
    Esta fruta, también conocida como mamón, tiene propiedades exfoliantes que favorecen la limpieza de los poros cerrados que pueden convertirse en granos y espinillas, ¡los famosos “barritos” que enloquecen a nuestros deditos! También es buena para prevenir y aliviar infecciones cutáneas.
    Ingerirla como fruta fresca es muy saludable por su gran aporte enzimático que favorece los procesos digestivos y eliminas toxinas del organismo. Pero para el acné, sobre todo cuando se buscan resultados rápidos, podemos triturar un pedazo de su pulpa y aplicarla como mascarilla natural en la piel del rostro o cualquier zona afectada; se deja 5 minutos y se lava con agua tibia. Si la pulpa nos resulta demasiado tentadora a nuestro paladar, al menos nos queda su cáscara que podemos frotar suavemente del lado de la pulpa por la cara y proceder a lavar con agua tibia a los cinco minutos. Se suele recomendar cualquiera de estos tratamientos una vez a la semana, dos en los caso más complicados hasta obtener alivio evidente.
    La papaya también tiene propiedades aclarantes gracias a su poderosa enzima, la papaína; su uso frecuente contribuirá a renovar la piel, desvanecer  manchas y pecas, brindando un tono más uniforme al rostro de manera que se vea más juvenil. ¡Porqué los que no somos adolescentes también queremos presumir! 💫


  • Mandarina: un alimento muy rico en fibras y vitamina C
    Con la mandarina se puede elaborar un tónico para aliviar el acné que funciona gracias a la vitamina C y al ácido cítrico que contiene y que son eficaces para eliminar las manchas ocasionadas por el acné, eliminar las células muertas y las bacterias que tapan los poros de la piel y eliminar las molestas espinillas. A continuación indico su preparación:
    Ingredientes:
    * Cáscara de una mandarina (necesariamente tiene que ser orgánica, de lo contrario evitar esta receta).
    * Medio litro de agua mineral.
    Preparación:
    – Limpiar y cepillar muy bien la mandarina.
    – Pelar y reservar.
    – Colocar en un recipiente la cascara de la fruta y verter sobre ella el medio litro de agua hirviendo.
    – Dejar reposar por al menos 12 horas en un recipiente tapado.
    – Luego procesar la cascara de la mandarina en una licuadora con un poco de agua de la preparación e introducirla nuevamente en el recipiente mezclando muy bien.
    Forma de uso:
    – Antes de ir a dormir, lavar la cara muy bien; es recomendable también eliminar impurezas con una leche limpiadora.
    – Una vez que la piel del rostro esté limpia y libre de impurezas, se procederá a aplicar el tónico de mandarina para cerrar los poros.
    Se recomienda realizar este tratamiento para curar el acné durante diez noches seguidas, descansar quince días y retomarlo las veces que sea necesario.


  • Fresa: ayuda en el mantenimiento y el buen funcionamiento de la piel
    Para prevenir y aliviar el acné debemos preparar una mascarilla con siete fresas trituradas y una cucharada de crema agria o yogur natural; se aplica directamente en las zonas afectadas, se deja actuar diez minutos y se retira con agua templada. Podemos repetir el tratamiento dos veces por semana. Naturalmente, aquí brindamos diferentes alternativas, las cuales deben aplicarse de manera no simultánea; podemos ir variando los recursos utilizados pero respetando los tiempos de cada una antes de proceder al siguiente.


  • Limón: facilita la adecuada combustión de grasas
    Esta es la aplicación contra el acné más sencilla de todas, sólo hay que partirlo por la mitad, exprimirlo en una taza para obtener su jugo, agregarle un poco de agua y aplicarlo en las zonas afectadas con un pedazo de algodón; dejarlo veinte minutos y lavarse el rostro. No tomar sol después de aplicarse limón porque sensibiliza la piel, es mejor hacerlo justo antes de acostarse.


  • Manzanilla: su infusión embellece la piel y actúa como relajante suave
    La infusión de manzanilla es un excelente remedio casero para curar el acné; simplemente hay que moja una bola de algodón en su infusión y aplicar en el rostro dos veces al día. Esta alternativa SI puede aplicarse de manera simultánea con cualquier otra mascarilla de frutas.


  • Zanahoria: ¡Cuantas veces has escuchado al médico recomendarte su consumo!
    Esto se debe a que es rica en betacaroteno o provitamina A que tan bien le hace a la piel. Para hacer una sencilla pero eficaz mascarilla, tan solo debemos mezclar una zanahoria mediana rayada con dos cucharadas de miel; aplicar sobre el rostro, dejar actuar quince minutos y retirar con agua tibia. Se recomienda una o dos veces a la semana.
    Por supuesto, un vaso de jugo de zanahoria o su incorporación cotidiana a nuestras ensaladas, ¡es una excelente idea!

Al uso diario de estos elementos, le agregaría el consumo de sendos complementos naturales de magnesio y levadura de cerveza y ya contamos con una estrategia básica que nos puede ayudar a prevenir y superar el acné.

Pablo de la Iglesia

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Hamamelis, un aliado para prevenir las várices

El Hamamelis, conocida popularmente también como escoba de bruja o avellano de bruja, se trata de un género de plantas con cuatro especies diferentes, de las cuales dos se encuentran en Norteamérica, una en Japón y otra en China; la más utilizada entre nosotros es el Hamamelis virginiana. Crecen como arbustos de hoja caduca o árboles pequeños valorados como ornamentales y especialmente apreciados por sus fragantes racimos floridos de colores amarillo pálido, naranja oscuro o rojo que aparecen al comenzar el invierno, a menudo en ramas cubiertas de nieve.

Sus hojas destacan por su aporte de flavonoides y taninos, principios activos de gran valor en la prevención y el tratamiento de los trastornos circulatorios en general, especialmente várices, pesadez y dolor por las venas inflamadas, flebitis, hemorroides, mala circulación en los pies, hemorragias nasales, varicocele, entre otros.

Los taninos ejercen una acción venotónica, que ayuda a la contracción de los vasos sanguíneos, los capilares y las venas, favoreciendo el flujo sanguíneo, destacando el ácido gálico y la hamamelitanina. El ácido gálico, que también esta presente en alimentos como arándano, manzanas, lino, té verde, nueces o berro, posee propiedades antiinflamatorias por su capacidad de inhibir las citoquinas y las histaminas, razón por la cual, en forma aislada, se utiliza en medicina para tratar alergias inflamatorias; también es un potente antioxidante, favorece la liberación de insulina en diabéticos y se ha observado capacidad inhibitoria de las células del cáncer de próstata. De manera secundaria podemos señalar efectos antidiarreicos y bactericidas, aunque hay plantas con un perfil más reconocido en este sentido.

Los flavonoides, conocidos por lo que se ha dado en llamar acción vitamínica P, aumentan la elasticidad y resistencia de las pequeñas venas y capilares, lo cual ayuda a reducir inflamación y el edema, así como a prevenir hemorragias; este es un espectro muy amplio de nutrientes entre los que se encuentran, por citar unos pocos ejemplos, la rutina, la hesperidina o la citrina, distribuidos ampliamente en los alimentos vegetales.

Eficaz en la prevención y tratamiento de las várices

Ante las primeras manifestaciones, lo ideal es focalizar en la prevención y evitar que las várices se agraven y se conviertan en un problema mucho más serio; en este sentido, el hamamelis es una aliado invaluable para mantener la salud y la belleza de las piernas.

Por su efecto vasoconstrictor tiene capacidad venotónica que permite a las venas y capilares el normal flujo sanguíneo y, gracias a su acción vitamínica P debido a su alto contenido en flavonoides, fortalece la resistencia y flexibilidad de las mismas.

Si bien asociamos las plantas medicinales a los remedios caseros, igual que tantas otras, ha sido muy estudiada y ya no solo se utiliza como un “remedio de la abuela” sino que constituye parte de las estrategias de vanguardia para abordar esta condición circulatoria; sus efectos positivos se manifiestan deshinchando el área de las várices y aliviando el dolor, el cansancio y la pesadez.

Hay que ser perseverante para obtener resultados importantes, pero en pocos días irá desapareciendo la pesadez de las piernas, luego dejarán de hincharse los tobillos, más adelante las talacgientacias se irán diluyendo poco a poco… Y para entonces habremos verificado el poder del hamamelis y nadie deberá convencernos de su eficacia; con paciencia, estableciendo periodos de descanso, veremos como es posible lograr el objetivo.

Se indica como pliativo en uso tópico y como estrategia de fondo en preparaciones orales. A modo indicativo, podemos seguir un protocolo de uso interno de tres semanas y una de descanso; luego podemos hacer dos y dos; y una vez obtenidos los resultados, es conveniente de hacer una semana de mantenimiento y tres de descanso. En uso tópico, la indicación suele ser más flexible y puede utilizarse hasta que obtengamos plena satisfacción con el tratamiento.

Alivio para el acné

El agua o la infusión de hamamelis, es un astringente natural para cerrar los poros o tratar la piel grasa que puede aplicarse directamente o formando una una pasta suave con harina de trigo que se aplica sobre la piel del rostro limpio, dejando actuar hasta que se seque, retirando con agua tibia. Esta es una formulación de especial utilidad en el tratamiento del acné, que por supuesto deberá complementarse con una dieta sana; también puede establecerse una asociación entre el uso tópico del hamamelis y la ingesta de complementos de magnesio o levadura nutricional para potenciar los resultados.

Alternativa natural en la cuperosis

La cuperosis, una afección en la que aparecen pequeños capilares que cuando se dilatan por la ruborización se asemejan a telas de araña; habitualmente aparecen en la nariz y las mejillas. A veces, en lo que se conoce como cuperosis rosácea, aparecen también pequeños granitos que asemejan el acné. La aplicación tópica y su administración interna en forma de tintura o infusión, ayudarán a aliviar este problema.

El hamamelis puede combinarse con otras plantas como la cola de caballo, el romero, el muérdago o el ginkgo biloba, las cuales ayudarán a limpiar la sangre y mejorar la circulación.


Indicaciones del Hamamelis

⇒ Uso interno: diarreas, varices, hemorroides, flebitis, telangiectacias…

⇒ Uso externo (tópico): heridas, parodontopatías (inflamación y/o destrucción de la estructura de soporte de los dientes), faringitis, ulceraciones dérmicas y corneales, blefaroconjuntivitis (inflamación crónica de los párpados), dermatitis, eritemas, prurito, vulvovaginitis, hemorragias, loción aftershave… Debido a estas propiedades, muchos preparados de uso cosmético combinan el hamamelis con otros agentes naturales sinérgicos como el aloe vera, el propóleo, el castaño de indias, el rusco, el ginkgo biloba, entre otros.


Formas de preparación

Aquí debemos considerar el uso interno y tópico del hamamelis:

⇒ Uso interno:

– Infusión (hojas): una cucharadita de postre por taza; beber dos tazas al día. Es más rica en bioflavonoides.

– Decocción (corteza): 30 a 60 g/l, hervir 2 minutos; beber dos tazas al día. Es más rica en taninos.

– Tintura madre: 30 a 60 gotas en un vaso de agua, dos a tres veces al día.

⇒ Uso tópico:

– Decocción (corteza): 30 a 60 g/l, hervir 2 minutos; aplicar según indicación en las zonas afectadas; en su defecto puede utilizarse la infusión.

– Lociones (con alcohol 45º): de acuerdo a la indicación del fabricante.

– Agua destilada de hamamelis: se utiliza en preparación de lociones y ungüentos astringentes, directamente para aliviar acné, picaduras, irritaciones o pequeñas heridas, como loción aftershave o como ingrediente activo en toallitas limpiadoras y formulaciones contra las várices, flebitis o hemorroides.


Receta especial para el cuidado de la piel

Tónico refrescante de limón

Ingredientes:
– Jugo de medio limón
– 1/2 taza de infusión o agua de hamamelis

Preparación:
Lavar bien el limón, partirlo por la mitad, exprimir solo una de sus partes y colar.
Juntar ambos ingredientes en un recipiente con tapa, cerrar y agitar la preparación para que se homogeneice. La preparación se conserva en la heladera hasta dos semanas.

Indicación:
Empapar un trozo de algodón y aplicar sobre el rostro evitando la zona de los ojos.
Está indicado para uso diario en pieles grasas, mixtas y normales; por el contrario, no se recomienda en pieles sensibles, deshidratadas, irritadas o con quemaduras solares.


Si bien las hierbas medicinales son prácticamente inocuas y en comparación con los fármacos de síntesis sus efectos secundarios son mínimos, no se recomienda su uso prolongado ni más allá de las dosis recomendadas porque los taninos pueden generar algunas molestias gastrointestinales como espasmos, gastritis o diarreas; en caso de embarazo, consumirla únicamente con indicación profesional. Cuando son necesarios tratamientos prolongados, se aconseja establecer periodos de descanso y/o alternancia con otras plantas de acción similar como el castaño de indias, la centella asiática, el ginkgo biloba o el rusco.

Pablo de la Iglesia