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Propiedades del arroz YAMANÍ

El arroz yamaní, una variedad originaria de Japón que se cultiva en climas templados y fríos, es un grano corto, de color dorado y un sabor dulzón que tiene reminiscencias a nuez. Sin duda es uno de los más populares y reconocidos; veamos cuales son los méritos para ocupar ese lugar:

  • Rico en vitaminas del complejo B, sumando su valioso aporte para mejorar la digestión, tonificar el sistema nervioso y favorecer el metabolismo de los hidratos de carbono.
  • De todas las variedades de arroz, es uno de los que menos proceso tiene desde el campo al consumidor.
  • A diferencia de la mayoría de los cereales que suelen ser ligeramente acidificantes, el yamaní tiene un equilibrio ácido/alcalino neutro; probablemente esta es la razón más importante por la que se consolidó como uno de los preferidos de la cultura macrobiótica y luego en otras escuelas de salud natural.
  • Es ligeramente hipotensor.
  • Por supuesto, no contiene gluten.

​Alimento ideal para monodietas desintoxicantes, especialmente en personas con cáncer, hipertensión, problemas renales, cardiovasculares u obesidad.

Para proceder a su cocción, colocar en una olla dos tazas de arroz yamaní y cuatro o cinco tazas de agua y, opcionalmente, una cucharadita de sal. Llevar a fuego fuerte y cuando empiece a hervir se debe tapar la olla y bajar el fuego; luego de unos veinte minutos el grano debe estar seco. Se apaga el fuego, se revuelve con una cuchara de madera y está listo para cualquier preparación culinaria; consumir inmediatamente o guardar en el frigorífico en un envase con tapa y, si no lo vamos a consumir en el día, podemos mezclarlo con una o dos cucharadas de un buen aceite para evitar que se seque.

En este caso, observemos que el tiempo de cocción es más largo que el del arroz común pero más corto que el de otras variedades como el negro o el rojo.

Demás está decir que aprovecharemos su consumo en el marco de una alimentación saludable, basada en frutas, vegetales y frutos secos, con cantidades moderadas de legumbres y cereales; de la misma manera que moderaremos el consumo de alimentos de origen animal –o los eliminaremos si somos vegetarianos-.

El arroz yamaní por sí mismo no hace a una dieta equilibrada, pero te acerca un paso más a ella.

¡Buen provecho!

Pablo de la Iglesia

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