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Más sobre la salud ósea

Pablo, si bien soy una persona saludable, quisiera ocuparme de la salud de mis huesos. ¿Qué me aconsejás? Luisa, 41 años, Buenos Aires. 

Luisa, me encanta cuando la gente se adelanta a los problemas y diseña estrategias preventivas. Veamos:

* Procura disminuir el consumo de alimentos refinados como las harinas blancas y, muy especialmente, el azúcar blanco; junto con los edulcorantes artificiales resultan muy acidificantes de la sangre, lo cual, en definitiva, provoca pérdida de calcio en los huesos.

* Hay que exponerse al sol. Se ha insistido tanto con los riesgos del bronceado que mucha gente hoy evita los baños solares; con moderación y equilibrio, necesitamos “beber” de esta fuente de vitamina D.

* Hay que consumir frutas y verduras, preferentemente crudas, en forma consistente y sostenida. Ayudan a alcalinizar la sangre y nos aportan toda una gama de minerales y oligoelementos imprescindibles para la salud ósea, entre ellos el boro.

* Si has seguido estos consejos, todo el calcio que consumas se asimilará mejor; mis fuentes preferidas son las semillas como el sésamo y las almendras. Hay otros alimentos que aportan además nutrientes cofactores como el lino, la chía, las legumbres o las algas; es importante incorporarlos a todos y con regularidad a nuestra dieta.

* Un mineral muy necesario para el metabolismo del calcio es el magnesio; el viejo y conocido cloruro de magnesio es una forma barata y eficaz de sumarlo a nuestra dieta.

Realizar actividad física; hay que dejarse orientar por un instructor calificado para elegir los ejercicios que aporten carga, pues de esta manera el hueso se regenera.

El tema da para mucho más, pero aquí tenemos muy buenos recursos para comenzar, ¡los mejores y más importantes a largo plazo!, el resto es sintonía fina.

Pablo de la Iglesia

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