Publicado el

La Inteligencia Cósmica en ti, tú en la Inteligencia Cósmica

El Despertar de la Inteligencia Cósmica

El despertar de la Inteligencia Cósmica en cada uno habilita nuestra existencia en comunión con la energía creadora del Universo.

Me expreso a través de todo. Me expreso en todo momento.

Esto ocurre de la misma forma que hay una inteligencia en tu cuerpo que se comunica con todas sus células y coordina de manera instantánea todas sus actividades.

Desde un punto de vista, cada célula tiene una autonomía o individualidad; desde otro punto de vista, cada célula forma parte de un todo indivisible.

Esto es similar a lo que solemos llamar “Dios”, “nosotros” y “yo”; diferentes expresiones de lo mismo.

❤️ Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo, para consumar el milagro de la Unidad. ❤️

La Tabla EsmeraldaHermes Trismegisto

La Inteligencia Cósmica en ti empieza a desplegarse plenamente al dejar que la vida se oriente por la voz del corazón, la cual, a veces más, a veces menos, es percibida frecuentemente. En ocasiones la hemos seguido y en otras la hemos negado, pero siempre ha estado.

Las emociones y los sentimientos son la savia que alimenta una existencia plena; cualquier expresión de los mismos llevada a su plenitud abre las puertas del despertar de la Conciencia Cósmica en ti.

Las enseñanzas que han edificado todos los caminos hacia la Plenitud han sido habitualmente basadas en la palabra, las escrituras…, sin embargo, al menos en estos tiempos, el medio preferente son las emociones, la inspiración divina resonando en tu corazón.

Las inspiraciones más elevadas depositadas en tu corazón, señalan el camino de tu Misión Divina, aquella que solo tú puedes manifestar de forma sublime.

❤️ No siempre sabrás hacia donde vas, a veces ni siquiera hacia donde quieres ir…

… pero puedes saber siempre que es la dirección correcta porque sigues la que indica tu corazón. ❤️

El Despertar de la Inteligencia Cósmica

El ejercicio contemplativo que esta enseñanza nos propone explorar es perfeccionar permanentemente nuestra capacidad de distinguir con claridad los caprichos de la mente de los deseos del corazón.

Una vez que identificamos la expresión de la Inteligencia Cósmica en cada uno, ya nunca más podemos pasarla por alto sin estar incómodos de alguna manera por ello; seguir el llamado del corazón es abrirle las puertas a una vida de plenitud y realización, darle la espalda es elegir la vía de la desazón, de saber que algo de ti ha quedado oculto tras las nubes del miedo.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Propiedades de los Omega 3 en el autismo

Propiedades de los Omega 3 en el autismo

Los aceites Omega 3, una variedad de ácidos grasos esenciales, contribuyen a mejorar la condición autista.

Los Omega 3 (ω3) son una variedad de lípidos esenciales, entre otras cosas, para el desarrollo del sistema nervioso desde la misma concepción y durante los primeros años de vida; por supuesto, también para su mantenimiento a lo largo de toda la vida.

Como es de esperar, su consumo adecuado también ayuda a mejorar el estado general y la respuesta cognitiva de las personas con trastornos del espectro autista.

Los Omega 3 en la infancia

En niños en edad escolar se ha observado claramente la importancia de los ω3 en áreas como:

– Mejoría cognitiva

– Desarrollo de la visión

– Mejora de las funciones motoras

– Mayor capacidad de aprendizaje y la memorización

– Disminución de la incidencia de déficit de atención

– Aumento del coeficiente intelectual.

Si la carencia se da en este tiempo, sus efectos pueden manifestarse también más tarde en la edad adulta.

Siempre insisto con los padres:

La mejor herencia que pueden dejarle a un niño es alimentarse bien toda la familia.

Hay muchísima información disponible para contribuir a la prevención y reversión de la epidemia creciente de autismo o para mejorar el curso de uno ya declarado. La mayoría de las claves fisiológicas se encuentran en la salud intestinal y en la intoxicación con mercurio; para profundizar en este sentido, recomiendo la lectura del libro GAPS, EL SÍNDROME PSICOINTESTINAL de la Dra. Natasaha Campbell- McBride.

Naturalmente hoy nos vamos a referir específicamente a los ω3.

En las personas con un trastorno del espectro autista, se ha observado que una deficiencia de ácidos grasos poliinsaturados puede estar provocada por un metabolismo hiperactivo, aunque más bien me inclino a que una carencia de ácidos grasos predispone a un metabolismo hiperactivo. Como sea, esto genera investigaciones en torno a estas sustancias, en especial los ω3 y si el enriquecimiento en la dieta con ellos podría atenuar los síntomas del autismo.

Un estudio israelí revela grandes mejorías con los ω3

Un pequeño estudio llevado a cabo por investigadores de la Soroka University (Israel) en 10 niños entre los 4 y los 7 años a quienes se les suplementó su dieta con 1gr diario de ω3 de origen marino por tres meses; el mismo resultó en una mejoría en un 88% de ellos.

En la Escala de Evaluación del Autismo que se utiliza habitualmente para medir la intensidad de los síntomas, se observo que la misma había sido de un 33% en promedio. ¡A mi me parece espectacular! Hablamos de un nutriente sin efectos secundarios negativos, con un montón de efectos secundarios potencialmente positivos -además de los buscados para el autismo- y de fácil acceso para todos que puede marcar la diferencia entre la dependencia o la autosuficiencia.

Resultados auspiciosos se repiten en España

El tratamiento con ω3 en pacientes con autismo también se evalúa en el Hospital Gregorio Marañón y otros centros asociados (España) y han encontrado que mejora la estructura y funcionalidad de la membrana celular en niños y adolescentes con trastornos del espectro autista (TEA).

En el ensayo han participado 80 pacientes y también han observado una mejoría en la motivación social de los mismos durante el estudio.

Omega 3 y aceite de cáñamo

Si te planteas consumir aceite de cáñamo ten en cuenta que la investigación indica que su efecto es más positivo si a la vez incorporamos un consumo adecuado de grasas omega-3 en forma de EPA o DHA derivadas del pescado, el krill o algunas algas.

El sistema endocanabinoide funciona mejor de esta manera, pues los ácidos grasos omega-3 favorecen la actividad de los receptores de cannabinoides volviéndolos más activos y estimulando a su vez su producción endógena en el cuerpo.

El aceite de pescado, de krill o de algas ricas en EPA y DHA, una vez más demuestra ser un recurso invaluable para la salud.

Consejos adicionales

Definitivamente, aunque es necesario investigar más, no vale la pena negarle a nadie una posibilidad que puede aportar calidad de vida prácticamente sin posibilidades de efectos colaterales indeseables y a un costo mucho más económico que otros fármacos.

Además de los aceites ω3, un punto a considerar es el de la calidad de los aceites de mesa; mi opción preferida, por su relación costo beneficio, es el aceite de oliva virgen extra. Así mismo, si a esto le agregamos frutos secos, niños y adultos alcanzaremos con mayor facilidad un equilibrio general de ácidos grasos esenciales, no solo para los ω3, sino también para los ω6 y ω9.

Si buscas mejorar la salud integral desde una perspectiva holística, especialmente en los niños, recomiendo el siguiente artículo sobre otro tema de importancia capital:

 Hidratación en los niños

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Beneficios de los garbanzos

Beneficios de los GARBANZOS

Aunque no se sabe si el origen de los garbanzos es asiático o mediterráneo, en la medicina ayurvédica se utilizan desde tiempos ancestrales para aliviar enfermedades de la piel.

Desde aquel tiempo hasta hoy, seguimos descubriendo propiedades nutricionales de los garbanzos y aprendiendo recetas nuevas que nos brindan muchas posibilidades para disfrutarlos.

Existen alrededor de 40 variedades de garbanzos; en España se consumen cinco grandes variedades: castellano, blanco lechoso, garbanzo venoso andaluz, garbanzo chamad y pedrosillano.

Composición nutricional

Destaca su contenido mineral, en especial el zinc, fundamental para estimular la inmunidad natural.

El zinc,además, mejora el metabolismo de la glucosa; sumado a su equilibrado aporte de fibra, carbohidratos complejos y aminoácidos, le hacen un alimento especial para los diabéticos. Por supuesto, en estos casos recomiendo un programa integral como el propuesto en Detené la Diabetes (Grijalbo).

Su composición es apropiada para promover una adecuada salud intestinal, así como para aliviar tanto problemas de estreñimiento como diarreas; su efecto es estabilizador y regulador.

Es un alimento de valor coadyuvante para aliviar las hemorroides; por supuesto, en el marco de una alimentación saludable y mejor si se complementa con hierbas como el hamamelis, el rusco o el ginkgo biloba.

En los últimos tiempos los garbanzos han recuperado fama y protagonismo porque su consumo regular se asocia a estados de bienestar emocional. De acuerdo a una investigación israelí, esta legumbre favorece la producción de la hormona de la felicidad, la serotonina -aunque muchos la consideran tan solo un neurotransmisor-; esto es así, especialmente porque es rica en triptófano, precursor de la misma. Entre otros beneficios, se ha observado que ayuda a conciliar el sueño y a aliviar la depresión.

Beneficios de los garbanzos

Para aliviar el cansancio, encontramos un buen aliado en los garbanzos.

Al ser un regulador anímico, favorece el descanso y el bienestar general; también una equilibrada presencia de carbohidratos de liberación lenta contribuye a promover energía duradera.

En casos de astenia y convalecencia, su composición nutricional rica en proteínas, ácidos grasos saludables y minerales como fósforo y magnesio, favorece mejores tiempos de recuperación.

También tiene un elevado contenido en fibra que se hace notar para combatir el estreñimiento.

Se recomienda a las embarazadas el consumo de ácido fólico para evitar defectos neurológicos de nacimiento; los garbanzos y las lentejas aportan folatos naturales de mejor biodisponibilidad que los que suelen venir en los complementos.

Los garbanzos, con su aporte de fibra, potasio, vitamina C, vitamina B-6 y ácido fólico, contribuyen a la salud de nuestro corazón regulando el colesterol en la sangre y evitando su oxidación y depósito.

Ricos en selenio, los garbanzos también ayudan a combatir el cáncer ya que este oligoelemento alivia la inflamación y disminuye el crecimiento de los tumores.

Los garbanzos son todo en uno para la salud ósea: vitamina K, fosfato, calcio, magnesio, manganeso, zinc… Nutrientes esenciales en la construcción y mantenimiento de los huesos. Sumemos un poco de sol, actividad física y comida de verdad ¡y tendremos una buena estrategia para cuidar la estructura ósea!

Si estamos a dieta para bajar de peso, los garbanzos tienen pocas calorías, mucha fibra, son de bajo índice glucémico y cuando los consumimos se reducen los antojos y la ansiedad por comer.

Garbanzos en la cocina

Previamente debemos dejar los garbanzos en remojo; como mínimo unas cuatro horas, idealmente toda la noche o incluso doce horas.

Colocar el triple de agua fría y un recipiente que los contenga cuando tripliquen su tamaño; si los deseamos más tiernos, añadir una cucharadita de bicarbonato.

Al momento de cocinarlos, desechar el agua en la que han sido macerados y ponerlos en una olla con agua limpia, un poco de sal marina y un chorrito de aceite de oliva virgen.

Para que sean más fáciles de digerir, podemos agregar también un trozo de alga kombu o un poco de alguna hierba carminativa como salvia, tomillo, cilantro o ajedrea.

Si es de tu agrado, puedes cocerlos con algo de perejil y verduras cortaditas para saborizarlos. Ahhh! Los que saben, recomiendan que, a diferencia de otras legumbres, los garbanzos hay que echarlos a la olla cuando el agua esté hirviendo; dicho esto, fuego lento y olla tapada con chup-chup y todo, durante unos 90 minutos.

También podemos consumirlos en forma de harina de garbanzos; con ella se preparan rebozados, masas de buñuelos y se puede enriquecer todo tipo de harinas de cereales; también se utiliza como sustituto de los huevos en las recetas veganas.

Garbanzos germinados

Otra opción muy saludable es consumir los garbanzos germinados; de esta forma su contenido enzimático se multiplica y los vuelve muy fáciles de digerir, además de sumarle otros valores nutricionales.

Para germinar los garbanzos, debemos dejarlos en un recipiente en remojo durante toda la noche.

A la mañana siguiente, colocar los garbanzos remojados en un frasco de vidrio que taparemos con un trozo de tela mosquitera o gasa sujeta con una banda elástica; esto facilita escurrir el agua sobrante cada vez que pasemos los garbanzos por agua.

El tiempo de germinado es de unos 3-4 días, dependiendo del tipo de garbanzo y el clima. Durante este tiempo de germinación los enjuagaremos un par de veces al día en otoño e invierno y 3 o 4 si estamos en verano y las temperaturas son elevadas.

Para que el agua sobrante escurra mejor, colocar el frasco boca abajo y con una inclinación en 45º para evitar el amontonamiento de los garbanzos.

Durante el germinado pondremos el frasco en un sitio oscuro o lo taparemos con un trapo.

Una vez germinados, lavar, escurrir bien y guardar en un recipiente hermético en el refrigerador; se conservan frescos durante 3 o 4 días.

¡Buen provecho!

Pablo de la Iglesia

Publicado el

¿Es realmente peligroso el ácido fítico?

¿Es realmente peligroso el ácido fítico?

Ácido fítico: ¿antinutriente o súper nutriente?

El ácido fítico es rápidamente señalado como un antinutriente y eso aleja a muchas personas de alimentos verdaderamente saludables.

¿Pero es verdaderamente así? ¿Realmente deseamos evitar por completo el ácido fítico? ¿En qué se basa esta creencia? ¿Cuál es su origen? ¡Permitamos que el conocimiento nos ilumine el camino que transitaremos con sabiduría!

El ácido fítico bajo control

Comencemos con un consejo práctico que nos aliente a seguir consumiendo alimentos saludables -¡muy saludables!- como las legumbres.

Un secreto para la cocción de las legumbres y neutralizar el efecto del exceso de fitatos que provocan que nos caigan algo indigestas e interfieran en la asimilación de algunos minerales, es dejarlas en remojo durante unas ocho a doce horas y luego cocinarlas bien con algún trocito de alga kombu, ya que ayuda a ablandar su piel y mejorar su digestibilidad. ¡Listo, ya no debe preocuparnos este «peligroso antinutriente» en las legumbres! ¿Cuánto lío por nada verdad? ¿Cuantas gallinas pavoneándose y cacareando como si lo que estuvieran diciendo fuera realmente importante? ¡Pero sigamos que esto se pone interesante!

¿Desde cuando tratamos a nuestros aliados como enemigos?

Yo creo que desde que la ciencias de la medicina, la farmacia y la nutrición se han vuelto un apéndice de un monumental negocio cuyos postulados no deben contradecir sus intereses egoístas. ¡No le demos más vueltas! Con los gases que nos pueden provocar y todo, hasta un niño se da cuenta que un guiso de legumbres es algo saludable de principio a fin.

La presencia ácido fítico y sus supuestos efectos negativos, es algo que se ha exagerado y desvirtuado mucho; a veces por ignorancia comprensible pero siempre violando el sentido común. Otra vez, el asunto no parece ser cuestión de todo o nada, sino de equilibrio. Y ahora sí, los gases que nos provocan pueden ser las señales que nos marcan nuestro límite, pero con una alimentación adecuada que favorezca la colonización intestinal por una microbiota saludable, este podrá extenderse razonablemente.

«Básicamente, si masticas tu comida y hay algo de metal flotando  y algo de ácido fítico flotando alrededor, pueden interactuar entre sí; si lo hacen, el ácido fítico se unirá al metal como un imán, convirtiéndose en fitato, y puede que se deseche en lugar de absorberlo», de acuerdo a Trevor Kashey, Ph.D., nutricionista y bioquímico de Ohio (USA).

Ahora, ¿de donde nace la creencia, tal como aún se afirma con insistencia, pueden disminuir la biodisponibilidad de minerales como el calcio, el hierro o el zinc? Lo explica Felix Grases en un reportaje para la revista Discovery Salud:

“La verdad es que habría que recurrir a la frase de Paracelso: ‘Nada es veneno ni nada es saludable: todo depende de la dosis’. Si usted tomara grandes cantidades de fitatos pero no en su forma natural de sal calcicomagnésica sino en su forma de sal sódica que es lo que se hizo en los años cuarenta del pasado siglo XX, entonces sí podría tener algún problema de absorción de minerales importantes pero esas dosis jamás se toman en una alimentación normal. En eso radicó el error de la investigación de la época. Piense que entonces todo se ensayaba con dosis muy grandes. Y en investigación las dosis son muy importantes. Además empleaban, insisto en ello, una sal no natural. Y de ahí esa falsa creencia que aún hoy se sigue arrastrando”.

¡El ácido fítico, libre de culpa y cargo, ya puede deambular libremente en nuestros platos saludables! Qué gracias a el, ahora serán más saludables. Seamos racionales, en los niveles que se encuentran en los frutos secos, los cereales y las legumbres, y en las formas y cantidades que los comemos, es muy difícil consumir demasiado; en cambio, dada la comida ultraprocesada que abunda en las mesas de todo el mundo, lo que debería preocuparnos es la ausencia de ácido fítico en las comidas.

La cuestión realmente no es importante si tenemos una dieta balanceada en la que nuestro cuerpo obtiene los nutrientes perfectamente armonizados por millones de años de inteligencia evolutiva en acción; tal vez, perdonarán una cierta dosis de cinismo conspiranoico, el asunto fue sobredimensionado con objeto de favorecer la venta de productos refinados y ultraprocesados. ¿O acaso el comportamiento de la industria alimentaria ha sido siempre inocente y jamás han tenido la intención de manipularnos?

¿Qué dice la ciencia sobre el ácido fítico?

Por suerte, nuestro actual entendimiento nos ayuda a dejar atrás una superstición dañina con supuesto aval científico. Pero ojo, el actual sigue siendo un eterno punto de transición: aún somos muy ignorantes en relación a lo que nos queda por develar, nuestro camino es seguir aprendiendo y tomar lo que sabemos con prudencia. ¿Vale? Por supuesto, si tienes que asumir una incertidumbre, el camino recorrido hasta aquí nos dice que es mucho más probable obtener una diferencia si seguimos lo que nos dice nuestra observación de la naturaleza y el sentido común.

En un artículo de Marzo del 2009 de la revista Discovery Salud, “La importancia de consumir cereales, legumbres, frutos secos y semillas”, podemos leer lo siguiente:

“Un equipo de científicos de la Universitatde les Illes Balears dirigido por el catedrático Félix Grases ha aportado una razón más para el consumo regular de cereales, legumbres, frutos secos y semillas: la presencia en esos alimentos de ácido fítico, sustancia indispensable para el organismo ya que previene la formación de cálculos renales y la aparición de cardiopatías, diabetes y algunos tipos de cáncer como los de colon y mama. El ácido fítico tiene propiedades antioxidantes e inmunológicas y en la cantidad adecuada ayuda a eliminar sustancias tóxicas de la sangre. Es importante pues ingerir cotidianamente alimentos que contengan ese nutriente pues nuestro cuerpo no lo produce por sí sólo y cuando dejamos de ingerirlo diez días las reservas de fitatos bajan a niveles casi indetectables.”

“Comer de forma habitual legumbres -judías, guisantes, lentejas y garbanzos- sin grasa saturada- puede ayudar en casos de obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares.”

Y justamente, uno de los aspectos que vuelven a las legumbres una de las protagonistas para cultivar salud hoy en día, son los fitatos, moléculas tradicionalmente desacreditadas como antinutrientes por los nutricionistas de la vieja escuela:

“Hay que decir que una de las claves de los sorprendentes efectos positivos que sobre la salud tienen las legumbres se encuentra en el fitato o myo-inositol hexafosfato, singular molécula que se encuentra en concentraciones elevadas en las legumbres así como en los cereales, los frutos secos y las semillas en general en forma de una sal insoluble conocida como fitina que supone el mayor aporte de fósforo durante la germinación. Es decir, los fitatos están básicamente en las semillas pues en el tronco, las hojas y los frutos su presencia es prácticamente indetectable”.

Beneficios del ácido fítico

Las recientes investigaciones reivindican el papel de los fitatos y se les atribuye valiosas propiedades tales como:

  • Prevenir la formación de cálculos renales y las calcificaciones cardiovasculares.
  • Aliviar y prevenir la diabetes y ciertos tipos de cáncer (como los de colon y mama).
  • Quelante natural que favorece la expulsión de metales pesados en el organismo.
  • La investigación indica que los fitatos también protegen del déficit de masa ósea en mujeres postmenopáusicas.

Dados los nuevos conocimientos, digamos ahora con firmes argumentos que el ácido fítico necesariamente debe obtenerse de los alimentos ya que nuestro organismo no lo fabrica y sus reservas naturales se agotan en periodos muy cortos.

Legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas son alimentos que, después de las frutas y verduras, constituyen los grupos alimentarios de mayor importancia; sin embargo su consumo está prácticamente ausente en las mesas del occidental promedio que se alimenta básicamente de ultraprocesados, carnes y lácteos -alimentos indeseables u opcionales- que crean fuertes desequilibrios en nuestra ecuación nutricional.

Como ingerir los alimentos con fitatos

Los alimentos que aportan ácido fítico deben ingerirse en forma moderada y regular; de acuerdo a Felix Grases:

“La cantidad a consumir recomendada es sencilla. Basta tomarse un buen plato de legumbres más de una vez a la semana. Ahora bien, las legumbres no deben conservarse mucho tiempo en líquido. Porque cuando se cuecen parte de los fitatos se pierden. Así que deben consumirse como mucho a los dos días de cocerse. Si se conservan más tiempo con líquido se van hidrolizando.”
“Obviamente lo ideal es consumirlas inmediatamente después de cocinarlas. De forma periódica cada muy pocos días porque hemos visto que al mes las cantidades remanentes bajan en el organismo un 50%. A mi juicio lo ideal sería consumirlas dos o tres veces por semana”.

Las legumbres no son la única fuente de fitatos, como se ha señalado, también los encontramos en las semillas y los cereales integrales; mi punto de vista, en especial porque nuestros conocimientos de nutrición apenas están en pañales con todo lo que tenemos por descubrir por delante, es que busquemos su aporte en diversas fuentes.

Con todo, insisto en el consumo moderado y regular de legumbres, son un alimento subvalorado. Agenda los siguientes artículos para leer más tarde:

Consejos para una buena alimentación

Mantenerse en línea con lo que nos da la naturaleza con la menor intervención de manufactura y consumir alimentos frescos, vivos e integrales basado en un eje de frutas, hortalizas y frutos secos, con cantidades menores de cereales y legumbres, nos estaría indicando un camino seguro.

Luego tenemos huevos, lácteos y carnes que son opcionales y el sentido común dice que deben mantenerse en niveles bajos o moderados según los escenarios. 

Buena respiración, adecuada hidratación y actividad física en contacto con la naturaleza, completarían los pilares de un buen programa de salud.

Esta es una autopista ancha que puede estrecharse un poco si elegimos alguna filosofía en particular; los caminos posibles son muchos, pero hay leyes de la naturaleza inapelables que si no las respetamos, antes o después, se harán sentir sus consecuencias.

Como consejo final diría que, si optamos por un camino más estrecho, debemos hacerlo con más responsabilidad, informándonos a través de referentes probos y experimentados; recordemos que el camino tiene rectas, curvas, partes bien pavimentadas y otras en mal estado, necesariamente debemos cambiar de marchas si no deseamos tener un accidente. 

¡Qué tengas un viaje de crecimiento lleno de buenas experiencias!

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Beneficios de las habas

Beneficios de las habas

Como con la generalidad de las legumbres, tendemos a olvidar los beneficios de las habas y todo lo que pueden aportar para favorecer nuestra salud.

Las habas o habichuelas (Vicia faba), originarias de Oriente próximo y muy extendidas en el Mediterráneo; son plantas trepadoras cuyo fruto es una vaina comestible donde se encuentran dispuestas sus semillas.

Romanos y griegos eran grandes consumidores de habas y le daban usos diversos en forma cruda, para hacer pan, gachas o cocidas en sopas y guisos.

Entre los romanos era práctica habitual usarlas como lo que hoy conocemos como boleta o papeleta para votar; esta tradición ha llegado hasta hoy día donde aún se conservan tradiciones tan arraigadas como el haba escondida en el roscón de Reyes o la práctica de “contar los porotos” en juegos de cartas.

“No vale una haba”, es una frase que se utiliza mucho en España, pues en algunos tiempos eran un alimento muy barato gracias a su fácil cultivo y conservación.

En la actualidad, las habas frescas llegan al mercado en primavera, pero se pueden consumir todo el año en sus presentaciones congeladas, cocidas o secas.

Como dice el refrán, “en todas partes cuecen habas” y por algo será 🙂 ¡No te pierdas tú los beneficios de esta costumbre, cuando la interpretas literalmente, por cierto.

Variedades de habas

Los grandes productores de habas son Argelia, China, Chipre, Marruecos y España, quien es el país europeo que más las consume.

Las habas pueden clasificarse en tres grupos dependiendo del tamaño de la vaina: vaina larga, vaina intermedia y vaina enana; cada grupo con sus diferentes tipos y características.

Las variedades más cultivadas en España son:

  • Aguadulce o Sevillana.
  • Granadina.
  • Mahon blanca y morada.
  • Muchamiel.
  • Cuarentena.
  • Loreta.
  • Ramillete.

Composición nutricional

Por su contenido en aminoácidos, son excelentes para complementar la dieta de los niños en sus etapas de crecimiento, para convalecientes y deportistas.

Como en otras legumbres, son ricas en vitaminas del complejo B, en especial la B9 o ácido fólico tan importante durante el embarazo y la lactancia, y la B1 que también -además de los casos señalados anteriormente- ayuda a mejorar la resistencia al estrés.

Brinda un alto aporte de manganeso, siendo que 100 gr nos aportan hasta el 80% de las necesidades diarias de este valioso antioxidante.

Fósforo, magnesio y cobre son fundamentales para el desarrollo y preservación de la estructura ósea, el buen funcionamiento muscular y la salud del sistema nervioso; las habas nos aportan aproximadamente el 40% de las necesidades diarias de cada uno.

También aportan hierro (0,9 mg/100 g) y su absorción se ve potenciada por su contenido en vitamina C.

Beneficios de las habas

El consumo de habas es ideal para proteger y potenciar la salud del sistema nervioso. Por su contenido en tiamina favorecen la función de las células cerebrales/cognitivas; la tiamina posibilita la síntesis de acetilcolina, neurotransmisor esencial para la memoria y cuya falta se ha relacionado con el deterioro mental propio de la edad y la enfermedad de Alzheimer.

Las habas mejoran el estado de ánimo ya que aportan una gran cantidad de aminoácidos del tipo L-Dopa (dopamina) que ayudan a mejorar el bienestar emocional y reducir los trastornos depresivos.

También ayudan a conseguir el peso adecuado. Las habas son una excelente fuente de proteínas, fibra, ácidos grasos y carbohidratos de liberación lenta, un mix ideal para optimizar el metabolismo. Además, una sola porción de habas aporta menos de 200 calorías y mucha fibra, a la vez que satisface y ayuda a evitar el picoteo a deshoras.

Las habas ayudan a mejorar el rendimiento deportivo.

Son una ayuda legal y natural para favorecer el mejor rendimiento deportivo. El consumo de habas frescas aporta levodopa o L-dopa (aproximadamente 100 g contienen de 50 a 100 mg de L-dopa); con esta sustancia nuestro cuerpo sintetiza dopamina, el neurotransmisor de la motivación y el bienestar emocional. Un punto adicional a considerar es el uso general de Semillas para un mejor rendimiento deportivo.

La L-dopa retroalimenta el sentimiento de placer después de haber alcanzado una meta, sin embargo la dopamina actúa antes reforzando la motivación de forma proactiva y predisponiéndonos mejor a realizar determinadas actividades.

Habas en la cocina

A diferencia de otras legumbres, las habas no solo las podemos consumir cocidas como es habitual, sino también crudas cuando están verdes.

En este último caso, tengamos en cuenta que algunas personas no las toleran en crudo y su ingestión puede dar lugar a un trastorno conocido como favismo; algunas sustancias presentes en las habas crudas, como la vicina o la convicina, pueden provocar lo que se conoce como favismo en personas predispuestas.

Los síntomas del favismo son palidez, cansancio, respiración entrecortada, náuseas, dolores abdominales, fiebre, escalofríos y anemia severa por hemolisis (destrucción de los glóbulos rojos).

Las habas frescas están en su mejor punto cuando tienen un color verde pálido o blanco cremoso; las vainas deben ser crujientes y de un color verde brillante, si tienen manchas color café es señal que ha comenzado su descomposición.

Las habas frescas de tamaño pequeño -no más gruesas que un dedo-, pueden cocinarse y comerse completas; en cambio , cuando se presentan maduras y tienen vainas hasta de 30 centímetros de largo, hay que desenvainarlas antes de cocinarlas.

Si tu cultivas tus propias habas -muy fáciles para hacerlo y cuidarlas-, ten en cuenta que sus flores en decocción son diuréticas y contribuyen a aliviar dolores reumáticos.

Cazuela de vegetales con habasCazuela vegetal con habas

Ingredientes(*):

  • ½ kg de cebollas.
  • 1 zapallito de tronco cortado en trozos pequeños.
  • ½ calabaza sin pelar cortada en trozos grandes.
  • 2 zanahorias cortadas en trozos grandes.
  • 1 patata chica cortada en trozos grandes
  • ½ taza de habas.
  • 1 cucharada sopera de miso.
  • Hierbas aromáticas al gusto.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal marina o del Himalaya.

Preparación:

Saltear las cebollas en una cazuela con un poco de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal marina o del Himalaya, durante unos diez minutos.

Incorporar la calabaza, las papas, las zanahorias y las hierbas aromáticas. Cubrir con agua hasta un 30% de las verduras. Tapar y llevar a ebullición. Reducir el fuego al mínimo, incorporar los zapallitos de tronco y estofar durante unos veinte minutos.

Hervir las habas durante unos cinco minutos e incorporar al estofado cuando esté listo; rectificar condimentos a gusto.

(*) La valoración nutricional de los ingredientes es aproximada.

Pablo de la Iglesia