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VPH: ¿cómo es posible que se pueda sostener una mentira durante tanto tiempo?

Este reportaje de Antonio Muro, destacado periodista de la revista Discovery Salud ya cuenta con una antigüedad de seis años y pone de manifiesto que verdaderamente algo no está bien en la capacidad de análisis autónomo de los individuos de nuestra sociedad.

En este tiempo se han sucedido voces médicas y científicas severamente críticas hacia esta vacuna, decenas de denuncias de niñas que padecen severos efectos iatrogénicos e incluso la muerte.

¡Seis años advirtiendo una y otra vez el peligro al que exponen a nuestras niñas! ¡Y ahora a nuestros niños! Con el agravante que, en muchos países es obligatoria generando una clara confrontación con los derechos humanos y personalísimos, así como una explícita exposición autoritaria hacia pueblos que ni siquiera han tenido la oportunidad de escuchar otras voces.

No voy a ser yo quien le diga que NO VACUNE A SUS HIJOS, pero si que por favor se informe y decida a conciencia.


Si desea complementar esta información, puede visitar este reportaje.

Pablo de la Iglesia

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El ácido fólico y sus usos para fortalecer el cerebro

Sin lugar a dudas, la mejor fuente de esta vitamina es el folato presente en los alimentos; los complementos nutricionales pueden ser útiles en determinadas condiciones pero siempre suplementando a una buena alimentación y bajo el consejo de un especialista.

¡Pero esto no es todo! La pregunta es ¿Ácido fólico o folato?

Pablo de la Iglesia

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¿Cómo hacer un chocolate saludable?

El Dr. Joseph Mercola, experto en salud natural y fundador de Mercola.com, habla sobre como satisfacer sus antojos por lo dulce, asi como los beneficios del aceite de coco y otros alimentos saludables.

Luego dispones esta otra opción de la naturópata Ana Moreno; de esta manera, y sumando tu creatividad, puedes acceder a sanos y deliciosos chocolates para ti y tu familia:

¡Buen apetito!

Pablo de la Iglesia

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¿Ácido fólico o folato?

Tanto si ya estás embarazada o estás preparándote para un buen embarazo, el ácido fólico (versión sintética de la vitamina B9) o el folato, es un aspecto a considerar con algo de atención puesto que contribuye a prevenir los defectos de nacimiento del tubo neural que pueden afectar la médula espinal (como espina bífida) o el cerebro (como la anencefalia). Para tener una idea de su impacto, convengamos que solo en Estados Unidos, este tipo de problemas afectan a unos 3,000 embarazos al año.

Idealmente hay que empezar a procurarse vitamina B9 antes de concebir, dado que los defectos del tubo neural ocurren durante una etapa muy temprana del desarrollo, aún antes de que las futuras mamás se anoticien que están embarazadas; por eso es importante que empieces a asegurarte su adecuada ingesta antes de empezar a buscar un bebé, naturalmente esto será un tema prácticamente resuelto en la mayoría de las mujeres que tienen un estilo de vida saludable.

De acuerdo a la información suministrada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés), al ingerir la dosis diaria recomendada de ácido fólico desde al menos un mes antes de concebir y durante el primer trimestre del embarazo, el riesgo que el bebé tenga defectos del tubo neural se reducen hasta 70 por ciento; incluso, de acuerdo a los indicios determinados por varias investigaciones, el correcto suministro de esta vitamina contribuiría a reducir el riesgo de otros defectos como labio leporino, fisura palatina y problemas del corazón, así como, ahora en el caso de la madre, reducir tu riesgo de desarrollar preeclampsia.

Aunque en general los términos folato y ácido fólico se utilizan indistintamente, no son exactamente lo mismo, tal como sugerimos anteriormente. Aunque hay algunas controversias sin resolver de manera definitiva, realmente lo que necesita el cuerpo es la forma natural de vitamina B9, es decir el folato. Diferentes investigaciones sugieren la superioridad -como era de esperar- del folato, incluso algunas afirman que el ácido fólico es innecesario y hasta contraproducente. Por estos motivos, el folato es la presentación en la que nosotros enfatizaremos dejando como último recurso complementario el ácido fólico cuando las instancias de obtenerlo naturalmente se agoten y el médico así lo prescriba.

A diferencia de los folatos naturales (que se metabolizan directamente por el intestino delgado), el ácido fólico no se metaboliza tan fácilmente como los folatos y requiere la intervención de una enzima específica denominada “la dihidrofolato reductasa” o DHFR, que es relativamente rara en nuestro organismo; por esta razón, si una mujer en edad fértil consume grandes cantidades de la versión sintética a través de vitaminas y otros alimentos fortificados, el organismo no lo procesará con facilidad y se elevarán los niveles de ácido fólico sin metabolizar en el torrente sanguíneo. Por esta razón consideramos esencial enfatizar en los alimentos saludables que lo contienen, ser cuidadosos con el uso de alimentos fortificados -los cuales suelen tener otros vicios de la industrialización alimentaria- y dejar el ácido fólico como un complemento secundario para cuando se considera absolutamente necesario y en cantidades controladas; de esta manera, optimizamos los beneficios y minimizamos los efectos secundarios.

Posteriormente, cuando la gente (en particular las mujeres de edad fértil) consumen grandes cantidades de ácido fólico a través de vitaminas y otros alimentos fortificados, el cuerpo no puede descomponerlo fácilmente y niveles elevados de ácido fólico sin metabolizar, entran en última instancia en el torrente sanguíneo.1

Entre los problemas que puede causar una ingesta excesiva de ácido fólico sintético, citemos:2

  • Puede enmascarar una deficiencia de vitamina B12

  • Falta de concentración y anemia

  • Epilepsia

  • Cambios en la líbido

  • Dificultad para dormir

  • Inestabilidad emocional

  • Progresión de lesiones neoplásicas

Sin embargo la vitamina B9 natural o folato, además de no tener estos inconvenientes potenciales tiene otros beneficios adicionales para el bebé, la mamá y cualquiera de nosotros, tales como:3

  • Neutralización de la homocisteína, la cual predispone a aterosclerosis, enfermedad cardiovascular y procesos inflamatorios.

  • Mejora la movilidad de los espermatozoides, la estructura del cromosoma y la fertilidad. ¡Mamá y papá deben asegurarse juntos el folato cuando empiezan a buscar al sucesor de la corona!

  • Brinda protección de los accidentes cerebrovasculares

  • Brinda apoyo neurológico, especialmente entre los ancianos que, cuando tienen altos niveles de folato, padecen menos enfermedades seniles.

  • Reduce el riesgo de degeneración macular.

Fuentes de FOLATO

Fuente

Porción

Cantidad aproximada

DDR%

Lentejas

1 taza

358mcg

90%

Garbanzos

1 taza

282mcg

71%

Espinacas

1 taza

263mcg

65%

Espárragos

1 taza

262mcg

65%

Repollo

1 taza

177mcg

44%

Papaya

1 papaya

115mcg

29%

Palta

1 taza

110mcg

28%

Brócoli

1 taza

103mcg

26%

Brotes de mostaza

1 taza

103mcg

26%

Lechuga romana

1 taza

76mcg

19%

Girasol

¼ de taza

88mcg

22%

Naranja

1 naranja

50mcg

10%

Para prevenir defectos de nacimiento es necesario consumir entre 400 y 600mcg diarios, por lo cual un suplemento puede ser necesario; los suplementos de folato no son tan comunes como los de ácido fólico e incluso en algunas regiones puede ser complicado conseguirlo; aún así, allí donde estén disponibles, es importante saber que la desventaja del folato es que se absorbe con mayor dificultad y se suele recomendar ingerir entre 800 y 1200mcg para compensar esta cuestión.

Puedes leer más en Ácido fólico y sus usos para fortalecer el cerebro.

Pablo de la Iglesia

1 POWERS, H. J. Folic acid under scrutiny. Br J Nutr. 2007 Oct;98(4):665-6. Epub Agosto del 2007.

2 REYNOLDS, E. H. Benefits and risks of folic acid to the nervous system. http://jnnp.bmj.com/content/72/5/567.full. British Medical Journal(2002)

3 GROUP, Edward. 9 Increíbles Beneficios del Folato. http://bit.ly/2j8AFb0 Global Healing Center (Abril del 2016)

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De parto

“De Parto” analiza los modelos de preparación y atención al parto en diferentes países europeos. A través de cuatro historias personales se exponen las diferentes formas de dar a luz. Parir en casa o el ingreso en el hospital, el papel de las doulas y comadronas y la utilidad de los cursos de preparación al parto son algunos de los temas sobre los que hablan las mujeres embarazadas y los médicos.

Sabemos que la salud hoy por hoy genera muchos debates y hay muchas visiones para llevar adelante los diferentes cuidados que queremos brindarnos; pues para ejercer de manera consciente nuestro derecho a elegir en libertad, es muy importante que conozcamos las opciones. “De parto” propone eso mismo en un tema tan importante para la familia, en especial para quienes planifican tener un hijo.

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Magnesio, durante el embarazo

El consumo de dosis adecuadas de magnesio es esencial para tener un embarazo saludable y sin complicaciones; la generación y reparación de los tejidos, el cuidado del sistema nervioso, la adecuada circulación o la salud del corazón, dependen en gran medida de él. La respuesta óptima de los músculos depende de la presencia equilibrada de calcio y magnesio (el primero facilita su contracción y el segundo su relajación); esta dupla también es importante para sostener la fortaleza ósea, dental y de las uñas.

Las carencia de magnesio se ha relacionado a mayor riesgo de preeclampsia, eclampsia, mortalidad infantil y malformaciones congénitas. Uno de los tratamientos médicos para la eclampsia es el sulfato de magnesio por vía endovenosa, sin embargo nuestro propósito es prevenirla con una adecuada alimentación cuidada para que sea alta en magnesio y, si es necesario, un complemento que lo contenga.

Sabemos que hay mayor riesgo de diabetes y alteraciones en la glucemia cuando el magnesio es insuficiente; el manejo de los carbohidratos y el equilibrio en la glucemia es un tema a atender durante el embarazo.

Algunos de los alimentos más ricos en magnesio son las nueces, avellanas, almendras, castañas, semillas de girasol, palta, damascos, duraznos, melón, soja, cacao, cereales integrales, zanahoria, remolacha, espinaca, legumbres y mariscos; si nos aseguramos una alimentación con buena presencia de estos alimentos difícilmente tendremos una carencia. Para hacernos una idea, una porción de arroz aporta unos 50mg, 30g de almendras aportan 90mg.

Sin embargo, si notamos síntomas como arritmia, espasmos, temblor, convulsiones, irritabilidad, calambres, trombosis, astenia, depresión, agitación, confusión, irritabilidad, inquietud, vértigos o desorientación, es probable que un suplemento sea necesario y para lo cual debemos consultar a un especialista.

La dosis recomendada durante el embarazo es de 400mg. diarios, es decir 40 a 100mg. adicionales a lo habitualmente sugerido para las mujeres ( 300 a 360mg.). El magnesio es un regulador intestinal que puede ocasionar diarrea temporal; en este caso lo habitual es suspender o reducir la dosis hasta consultar el especialista, si embargo el efecto más común es aliviar el estreñimiento habitual que padecen las embarazadas.(1)

Pablo de la Iglesia

1- Aportes nutricionales recomendados para la población francesa. Agencia francesa de Seguridad Sanitaria de los Alimentos. 3ª edición, Ed. Tec & Doc.

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Bases de una saludable alimentación infantil

Realmente, las bases de una buena alimentación infantil no difieren de los principios que aplicamos a cualquier individuo sano y a cualquier edad; en este caso tal vez la importancia mayúscula radique en conocer mejor los tiempos del bebé, el orden de incorporación de los alimentos, las cantidades y, sobre todo, lidiar con las creencias, condicionamientos y mandatos sociales y sanitarios que crean confusión, desasosiego e incluso cierto grado de rechazo al excesivo intervencionismo que la medicina hace sobre la vida de una criatura. No se trata aquí de polarizar posturas, sino de abrirnos a todas las posibilidades, conocerlas lo mejor posible y decidir en función de las necesidades que se nos presentan en cada situación única e irrepetible.

También hay que desdramatizar un montón de cuestiones en torno a la alimentación del bebé la cual durante unos meses se reduce a teta, teta y teta. Después, durante unos cuantos meses más la teoría tampoco es muy complicada: teta, teta, teta y alimentos sanos -frutas, verduras, cereales, legumbres, semillas y frutos secos-; las cantidades, el orden y los tiempos es un tema de segunda importancia, la prioridad pasa por incorporarlos poco a poco sin apurar al bebé y sin obsesionarse con acelerar la maduración digestiva, buscando la sencillez, evitando combinaciones complejas que no favorecen la digestión y la asimilación nutritiva, la prudencia y la preferencia absoluta por los alimentos integrales y ecológicos.

Y por supuesto, si hay un momento en el que no debemos darles nada de azúcar refinada, harina blanca, lácteos o alguna presentación comestible industrializada, es en la infancia; cuanto más tiempo posterguemos que el bebé o el niño prueben estos productos, mucho mejor. ¡Ojalá que ese tiempo llegue a los 120 años!

Siguiendo estos principios, un bebé o un niño ya estará mucho mejor alimentado que la amplia mayoría, luego, todo el resto de los conocimientos es para sintonizar muy fino y hacer una diferencia que nos acerque a lo óptimo.

Pablo de la iglesia

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Paternidad y amor por uno mismo

“Cuenta una leyenda que en un pasado remoto los seres humanos éramos dioses. Pero abusamos tanto de nuestros privilegios, que la vida decidió retirarnos este poder y esconderlo hasta que realmente hubiéramos madurado.
El comité de eruditos de la vida sugirió enterrar el poder de la divinidad bajo tierra, en el fondo de los océanos, en la luna… La vida desechó todas estas opciones: “Veo que ignoráis hasta qué punto los seres humanos son tozudos. Explorarán, excavarán o gastarán una fortuna en naves para intentar conquistar el espacio hasta dar con el escondite”.
El comité de eruditos se quedó sin saber qué decir. “Según lo que afirmas, no hay lugar donde los seres humanos no vayan a mirar nunca”. Tras escuchar estas palabras, la vida tuvo una revelación. “¡Ya lo tengo! ¡Esconderemos el poder de la divinidad en lo más profundo de su corazón, pues es el único lugar donde a muy pocos se les ocurrirá buscar!”. (1)

… el conocimiento y la razón son magníficas expresiones de la inteligencia; de ellas devienen la especulación, la comparación, el cálculo y otras formas de conocer la realidad, limitadas en muchos aspectos pero esenciales e insustituibles; la nuestra es una civilización que le brinda un gran protagonismo a esta expresión de la inteligencia.

Sin embargo, podemos reconocer al menos otros dos modos en que la misma puede operar y las definiremos como “inteligencia emocional” e “inteligencia espiritual”. Sin profundizar en el tema convengamos que la “inteligencia emocional” es aquella en la cual nuestros sentimientos pretenden iluminar la razón buscando la grandeza del espíritu, un intento consciente por recategorizar nuestra visión del mundo desde una perspectiva amorosa. La “inteligencia espiritual” no es aquella que buscamos sino que ocurre desbordándonos y de alguna manera guiándonos hacia la plenitud de nuestros potenciales.

Podríamos decir que la “inteligencia espiritual” viene a nosotros, también que hay determinadas plataformas que desde la razón y las emociones pueden mostrarnos un camino que nos acerque a ella. Seguramente el “amor” en cualquiera de sus potencialidades, es la mejor de todas. Y como el amor es el ingrediente principal e insustituible en la crianza de un bebé, ¡que maravillosa oportunidad para permitirnos que ilumine a todos y cada uno de los integrantes de la familia haciendo nuestro mejor intento por eliminarle los obstáculos que nuestros prejuicios y condicionamientos ponen en su camino.

La periodista y coach Irene Orce afirma que “no hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma”(2). Todas las cualidades que hacen a una saludable paternidad -serenidad, compromiso, confianza, integridad- nacen fuertes si son fertilizadas por la autoestima.

¿Cuál es el deseo más sublime que suelen tener quienes son padres? ¡Qué su hijo sea feliz! No hay enseñanza más poderosa que serlo ellos mismos. ¿Estamos de acuerdo? Y sin lugar a dudas, trabajar el amor por uno mismo y el propio desarrollo personal es el mejor camino para lograrlo. La llegada de un hijo es el mejor refuerzo a la voluntad para emprender esta hermosa tarea, así como la mejor herramienta para luego inculcarle el ejemplo.

El amor como experiencia, hacia uno mismo, hacia alguien más, hacia una vocación o hacia lo que sea, cuando es incondicional, nos pone en el camino de una poderosa experiencia de transformación. En los caminos de búsqueda espiritual, solemos encontrar una enseñanza común que nos dice que cuando el esfuerzo humano es completamente entregado, suele aparecer en nuestra ayuda la gracia divina; tal vez sea por eso que cuando vemos un deportista deslumbrándonos con su magia hagamos analogías con la divinidad y esto puede darse en cualquier área de la vida -un maestro, un científico, un artista…-: cuando damos lo mejor de nosotros mismos y buscamos la plenitud de la experiencia, es casi un hecho que la inteligencia que fluye a través de todo el universo venga a asistirnos y se exprese a través de cada uno de nosotros. Me gusta definirla como la experiencia divina a través nuestro; y cuando uno empieza a reconocer esta esencia, de alguna manera comenzamos a hacerlo en todas las cosas. Y la pregunta que nos hacemos: ¿no es acaso la paternidad la mejor oportunidad para sumergirnos a un poderoso camino de transformación donde una perfecta sinergia entre el amor por alguien, por uno mismo y por la experiencia en si misma, nos permita entregarnos completamente al mejor desempeño de nuestros potenciales y permitir que la gracia divina nos asista para que se exprese a través nuestro? Y eso sería una buena idea de la paternidad como camino de crecimiento interior y desarrollo espiritual, el fluir de la vida evolucionando a través nuestro.

Pablo de la Igleia

1VILLASECA, Borja. Claves para amarse a uno mismo. http://bit.ly/2zWCATP El País (10/10) El País.
2ORCE, Irene. http://www.ireneorce.com/

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Lactancia materna y primeros alimentos

La OMS y la mayoría de las asociaciones de pediatría, coinciden en que la lactancia materna debe prolongarse hasta los dos años. Así mismo, enfatizan que durante los primeros seis meses debería ser el alimento exclusivo de los bebés; incluso muchos pediatras recomiendan extenderla hasta el año, sobre todo si se trata de una familia con historial de alergias.

Lamentablemente, los datos estadísticos dicen que tan solo un poco menos del 20% son las madres que lo hacen de forma exclusiva hasta completar el semestre y tan solo el 52% las que llegan hasta los cuatro meses (y rozaríamos el 70% si consideramos la lactancia mixta), según referencias auditadas en España; en Argentina, según datos de la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación,  la lactancia exclusiva hasta el sexto mes es del 35%, marcando un ascenso en relación a la anterior medición del 2011 que había sido del 30%. En ambos casos, aún muy lejos de las recomendaciones de la OMS.

“La leche materna es como una primera vacuna para el niño. Lo protege de infecciones potencialmente letales y le da todo el alimento que necesita para sobrevivir y desarrollarse bien”, afirmó el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, respecto del informe presentado en el inicio de la Semana Mundial de Lactancia Materna en Agosto del 2017.

La lactancia materna salva vidas de miles de bebés y mejora la salud de la madre, potencia, la inteligencia, estimula la inmunidad, previene infecciones, reduce el gasto sanitario, entre otros beneficios. ¡Nunca insistiremos suficientemente sobre la importancia de este tema!

¿Cuando incorporar alimentación complementaria?

El sistema digestivo del bebé tiene un desarrollo que no es para todos igual, algunos estarán listos a los seis meses y otros necesitarán uno o dos meses más para estar preparados para incorporar alimentos complementarios a la leche materna; algunos signos que indican su madurez son los siguientes:

  • Capacidad para sostenerse sentado por si mismo y sin apoyos.
  • Puede autoregular su ingesta pidiendo comida y diciendo que no cuando ya no la desea.
  • Asume protagonismo en las comidas familiares e intenta llevarse los alimentos a la boca.
  • El reflejo de extrusión permite a los pequeños expulsar de su boca cualquier alimento que no sea líquido, de la textura de la mama, o con sabor y olor diferente al de la leche; cuando este se pierde y ya no empuja los alimentos hacia afuera, tenemos otro signo de madurez digestiva.

Durante los primeros seis meses, insistimos en ello, la leche materna tendrá un protagonismo absoluto en la alimentación del bebé, sin embargo, a partir de este momento y más adelante cuando el niño abandone la lactancia, los padres empiezan a preguntarse que alimentos son los más apropiados para incorporar a la dieta de tal forma que estas elecciones sean lo más saludables que se pueda, incorporen un equilibrio nutricional que garantice un desarrollo apropiado y contribuyan a forjar un bienestar que se exprese a lo largo de toda su vida. Su crecimiento integral depende de ello en gran medida: su capacidad de aprendizaje, su rendimiento físico o su comportamiento están fuertemente condicionados por las elecciones alimentarias; los desafíos pasan por identificar las cantidades adecuadas de alimentos, la incorporación de los diferentes grupos alimentarios y el orden temporal de los mismos.

Mientras la lactancia se prolongue más allá del comienzo de la alimentación complementaria, debemos estar conscientes que la leche materna le aporta con seguridad los mínimos requisitos para una nutrición equilibrada y no hay necesidad de apurar ni la variedad y mucho menos la cantidad de nuevos alimentos. Hay consenso que recién alrededor del año el bebé necesita hierro y zinc más allá de las cantidades que aporta la leche materna y eso -como cualquier otra necesidad manifiesta- se obtiene con muy poca alimentación complementaria; en cualquier caso, una interacción consciente con el pediatra, quien verificará que se vaya desarrollando normalmente, será de gran ayuda para tomar las mejores decisiones. Mi punto de vista es, a la inversa de la ansiedad reinante para hacerlo, que la prudencia, la moderación y la paciencia son las mejores consejeras para acompañar mejor los tiempos de maduración. ¡Qué hermoso desafío! ¿Verdad?

Pero aún antes de ello, hacer de la lactancia un espacio de paz y serenidad para el bebé y su mamá, ayudarán a crear una asociación entre estas emociones sanadoras y los momentos de la alimentación a lo largo de la vida. En este punto podemos hablar de la oxitoxina, una hormona que aumenta a finales del embarazo y juega un papel importantísimo durante el parto y la lactancia; es conocida como la “hormona del amor” porque su aumento se relaciona con momentos amorosos como el orgasmo, el amor, la felicidad, así mismo durante el apacible apego entre mamá y bebé.

La oxitocina se produce cuando el bebé empieza a succionar el pecho materno; la misma provoca la contracción de los alvéolos donde se produce la leche, facilitan su flujo hacia los conductos lácteos, los pezones y la boca del bebé; algunas madres hablan de un cosquilleo antes del reflejo de eyección o salida de la leche y el mismo se debe a la oxitoxina. También provoca las contracciones uterinas que experimentan las mamás al amamantar al bebé y cumplen la función de ayudar a reducir las hemorragias posparto y a contraer tu útero para que regrese al tamaño normal. La oxitoxina también promueve la producción de prolactina, conocida como la “hormona de la maternidad”; esta estimula la producción de leche y brinda sensación de relajación y bienestar. Este es uno de los motivos por los cuales las mamas que amamantan padecen menos ansiedad y depresión postparto ¡Bueno para el bebé, bueno para la mamá! Tan solo hay que tener en cuenta que la producción de oxitoxina se ve inhibida por el estrés, el tabaco, el alcohol y/o dolor en los pezones.

Introducir los primeros alimentos suele ser una experiencia frustrante para muchos padres, precisamente porque se considera erróneamente que empezar a comer es el éxito en este propósito, pero en realidad debemos verlo como un proceso madurativo que debe hacerse paso a paso y permitirle al bebé experimentarlo por completo; primero se negará, luego escupirá sus primeras papillas y, poco a poco, irá dando los pasitos propios de este camino, ¡eso es perfectamente normal y saludable! Recordemos: mientras tome la teta, su nutrición básica está cubierta, hay que relajarse y permitir que esa criaturita nos contagie la intensidad de la experiencia de descubrir el mundo.

Los primeros alimentos preparados exclusivamente para el bebé serán papillas de batata, zapallo y un buen aceite de oliva de calidad virgen extra o, si disponemos de acceso a ellos, uno de girasol, maíz o chía de primera prensada en frío; la manzana y la pera ralladas o la banana pisada, también son exclentes opciones. No hay necesidad de apresurarse, podemos incorporar solo un alimento por vez y en pequeñas cantidades que lentamente iremos escalando a medida que el bebé lo demande; de esta forma su sistema digestivo no estará sometido desde el vamos a combinaciones más complicadas e irá madurando paulatina y sostenidamente. Un punto muy importante: no agregar ni sal ni azúcar, no son necesarios en absoluto; también que estos momentos sean de relax y serena alegría para los papás y el niño.

Un punto a destacar es que los hábitos alimentarios se van formando y pueden ser modificados a lo largo de toda nuestra vida, pero no hay dudas que estos reciben un fuerte impulso y condicionamiento en los primeros meses de vida. A modo de ejemplo, los bajos niveles de frutas y verduras que hoy consumen los niños en su generalidad, no se debe a una elección de ellos mismos sino a la falta de estímulos que reciben por parte de su entorno; incluso, los premios y los regalos amorosos se asocian a golosinas, gaseosas y fast food que resultan nocivos para su bienestar pero que generarán una asociación a sentimientos placenteros y acogedores que crearán una fuerte influencia a lo largo de toda su vida.

La maternidad es un desafío que implica cambios en la escala de valores, estilo de vida, objetivos personales y familiares… como sea, es una excelente motivación para vivir esta etapa como la mejor oportunidad para crecer individual y familiarmente a la vez que se va auspiciando el mayor legado que podemos dejar: una persona saludable y de bien.

Pablo de la Iglesia