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Qué las CREENCIAS no opaquen la CONSCIENCIA

Qué las creencias no opaquen la consciencia

Para alejarte de los resultados corrientes, debes olvidarte de las creencias corrientes.

Piensa en algunas de tus creencias; incluso en aquellas que haz defendido como si fueran parte de ti mismo. Frecuentemente tomamos posición sobre la base de creencias que entraron a nuestra mente en forma casual; un momento de receptividad… y allí están. Estas creencias, que a su vez determinan nuestros patrones de comportamiento, a menudo pueden carecer de sentido práctico y si nos permitimos detenernos a evaluar su utilidad, realmente nos damos cuenta que no vale la pena aferrarse a ellas.

Son simplemente un estado de la mente, una forma de darle significado a la vida, en base a información que, con seguridad y de una u otra manera, ya ha sido superada en muchos casos; resultan un velo, más fino o más grueso, que distorsiona nuestra percepción de la realidad; verdaderamente no hay creencias “buenas” o “malas”, las creencias siempre constituyen una distorsión y si nuestro propósito es ver la realidad tal cual es, es necesario ir reconociendo y quitando los velos que nublan nuestra consciencia.

A veces nos atrincheramos a ellas porfiadamente, como si al soltarlas perdiéramos un órgano, y así comenzamos a funcionar voluntariamente con un software viejo; en lugar de ser nosotros quienes las utilizamos para que nuestro hardware sea eficiente, son las creencias las que nos utilizan a nosotros, del mismo modo que un virus se hace cargo del software para perpetuarse utilizando nuestro hardware.

¿Estás atrapado en tus creencias?

Puedes creer que a medida que uno se hace mayor necesariamente tienes que convertirte en una colección completa de achaques, y puedo asegurarte que hacerlo no te ayudará en nada a tener una vida larga y plena de vitalidad.

Puedes aceptar cómodamente alguna de tus adicciones -«Total, de algo hay que morirse»- mientras soportas la frustración de la debilidad de un temperamento que te aleja de las victorias y satisfacciones del permanente crecimiento personal. O al menos de la paz interior que produce el vivir con la convicción que has dado lo mejor de ti.

En su famoso mito de la caverna, Platón sostenía que el camino para alcanzar el conocimiento «es despertar del sueño en que vivimos habitualmente, abandonar la caverna de ilusiones en que nos hallamos, alcanzar la conciencia cósmica y encontrar, en definitiva, la dimensión trascendente del hombre». Vivir la excelencia implica dejar de lado nuestras ataduras a esas creencias que hemos ido amontonando en forma inconsciente y pasar a ser los dueños de nuestros pensamientos. No encuentro mayor satisfacción en la vida de ir descubriendo las cavernas en las que habito y salirme de ellas. ¿Y tú te aferras a tus cavernas o eres de los que -aunque tenga miedo hágalo igual- salen corriendo intrépidamente de ellas en busca de la interperie para que te llueva Gracia Divina?

PRE-Juicio

Albert Einstein sostenía que:

«Muy pocos individuos son capaces de expresar con ecuanimidad opiniones que difieran de los prejuicios de su propio medio social, y la mayoría de los individuos ni siquiera llega a formar tales opiniones.»

Einstein era un genio porque vivió su vida sabiendo ver más allá de la creencia y tu puedes aprender a hacerlo también. No es tan difícil, no se requiere un súper coeficiente intelectual, simplemente cambiar los patrones de referencia y cuestionar permanentemente la información que entra y sale de tu mente. Ten siempre presente preguntas tales cómo ¿es esto realmente útil?, ¿hay alguna forma mejor y más simple de hacerlo?, ¿cómo puede mejorarse?, ¿cómo puedo lograr mejores resultados con menos esfuerzo? Si te formas el hábito de hacerte cotidianamente estas preguntas te volverás rápidamente en una persona más eficaz y tu mente adquirirá el reflejo de recrear preguntas asertivas a medida de tu propia idea de la realización. ¡Les estarás sacando todo el jugo al cerebro y al vaciarte de contenido de referencia incuestionable incluso comenzarás a ser atravesado por la Inteligencia Cósmica fluyendo en ti! No me creas nada, experimenta.

Las personas que son exitosas en lo que se proponen no son aquellas que tienen buenas respuestas para desafíos que han pasado, sino las que tienen la capacidad de hacerse buenas preguntas para adaptarse al flujo cambiante de los escenarios que nos presenta la vida. Si hacemos las preguntas correctas nos pondrán en carrera para obtener las respuestas correctas que necesitamos aquí y ahora; aferrarnos a las respuestas exitosas que alguna vez obtuvimos implica el riesgo que estas se conviertan en creencias y nos petrifiquemos con ellas. Es muy útil ver cada enseñanza y aprendizaje compartidos como experiencias en estado líquido, tan solo un punto de partida para seguir fluyendo en nuestro viaje evolutivo.

El investigador médico y virólogo estadounidense, Jonas Salk, afirmaba que “lo que la gente considera como el momento del descubrimiento es realmente el descubrimiento de la pregunta” y en tanto y en cuanto abras la mente al cuestionamiento, en algún momento toda enseñanza dejará de ser útil porque es necesario seguir adelante, ir por más, y ese es el momento de escuchar atentamente nuestro cuerpo y preguntarnos “¿y ahora qué?”, “¿y ahora como?”. Quédate con la esencia de estas preguntas cuyo propósito más profundo es impulsarte evolutivamente de acuerdo a la inteligencia omnipresente que siempre habla para ti desde tu corazón.

Fluidez

Acostúmbrate a vivir en un estado de incertidumbre. La gente, de manera corriente, se aferra a lo que le brinda certidumbre, pero esta es como una anteojera que solo te deja ver los escenarios que confirman tu idea del mundo. Si, yo tengo una certeza y es la confianza plena en la Inteligencia Cósmica que se activa plenamente cuando conecto con mi corazón espiritual y dejo que me guíe sin mostrarme más que la dirección del siguiente paso; todo lo demás, es un guión viejo que se repite.

Es importante nutrir nuestra mente con creencias cada vez más estimulantes, renovarlas y actualizarlas para que nos sean más útiles a nuestros propósitos actuales, sin perder de vista que aquella que hoy nos moviliza asertivamente, mañana puede haber perdido su eficacia. Muchos de nosotros valoramos los beneficios de una filosofía de vida, una idea o un conocimiento y, cuando lo hacemos, crecemos, expandimos el universo de nuestras posibilidades. Cuando nos identificamos y nos aferramos a ellos, nos estancamos y nuestras opciones comienzan a empobrecerse. La comprensión de la diferencia es lo que permite que las creencias no opaquen la consciencia; esto es muy importante también para definir nuestras prácticas alimentarias porqué no somos estáticos como una fotografía sino más bien un flujo permanente de escenas que van conformando la película de nuestra vida.

Por ejemplo, he tenido grandes Maestros. Los amé mientras me llevaron de la mano por nuevos caminos y los amé aún más cuando sus propias enseñanzas me liberaron de ellos mismos. Yo también soy Maestro y no hay mayor Estado de Gracia que el ver como mis discípulos empiezan a volar por si mismos; ¡y ni te cuento cuando ellos se transforman en verdaderos Maestros e incluso me guían mucho más allá de donde quedamos cuando se liberaron de mi!

Lo que también nos lleva a la alimentación consciente

La idea, en lo que a alimentación refiere, es que podamos unir ciencia y consciencia sin dejar de reconocer la utilidad de la creencia, en tanto y cuanto nosotros hagamos un uso inteligente de ella y no que ella termine haciendo uso de nosotros. ¿Comprendes? No estamos planteando una dicotonomía entre la ciencia y la espiritualidad, la mente o el corazón, la razón o la intuición… ¡estamos empoderándonos en todos los recursos que disponemos!

La nutrición, por ejemplo, es una ecuación de la cual conocemos unos cuantos valores importantes pero muchos no, y mucho menos el resultado exacto de sus diferentes combinaciones; de aquí que poner un margen de duda y error en nuestros abordajes, es muy saludable.

Y como en toda ecuación, el orden de los factores no afectará el producto… Bueno, si, un poco a veces; es nutrición, no matemáticas, pero solo un poco.

Esta es la razón por la cual hay tantos enfoques que nos dan buenos resultados: vegetarianos -en todas su variantes-, macrobiótica, dieta alcalina, Paleo, Ceto, etc. Si, los especialistas coinciden generalmente, con la importancia de consumir alimentos integrales, orgánicos, frescos, buenas porciones de frutas y verduras crudas…, luego cada uno puede ir armando el puzzle con buen criterio y respetando los propios gustos y necesidades. Por eso, además de nutrirte con buenos conocimientos, necesitas volverte sabio.

En torno a la alimentación hay muchos mitos basados en los condicionamientos culturales, la publicidad que promueve “verdades” en función de sus intereses o, incluso, la nostalgia familiar que despierta a través de los olores y los sabores. Por ejemplo, los argentinos hemos crecido con la constante idea que la carne y los lácteos son alimentos esenciales o muy saludables y realmente esto nos llevó a asumir comportamientos erróneos tales como su consumo en exceso que desdibuja las virtudes que pueden tener en determinados escenarios y ensalza los aspectos negativos del mismo tales como la predisposición a las enfermedades cardiovasculares, respiratorias o autoinmunes.

Incluso todavía hay profesionales de la salud que están convencidos que se trata de alimentos esenciales cuya ausencia pone en riesgo la salud, a pesar que la evidencia afirma que de ninguna manera es así y que lo importante es equilibrar la dieta. Tal vez un consumo moderado y racional de estos alimentos, nos ayudaría a reducir sus riesgos y a potenciar sus beneficios, no siempre es “todo o nada”, “esto o lo otro” y esa es la comprensión que libera de la creencia y nos permite expandir la consciencia.

Así como el ego es una vestimenta necesaria para que nuestro ser se exprese en el mundo material, las creencias son herramientas útiles para su desenvolvimiento cotidiano; si las elegimos a consciencia, en lugar de ser una pesada armadura oxidada como la del famoso caballero, serán un traje liviano que nos brindará grandes poderes para ayudarnos en nuestro proceso de realización personal; las personas que mejores resultados obtienen a la hora de mantener una buena salud y elegir mejores alimentos tienen creencias que abren el juego permanentemente como las siguientes y que incluso pueden ser utilizadas a modo de afirmaciones:

  • Mi cuerpo se fortalece momento a momento y está cada vez más saludable.
  • Desarrollo cada día más capacidad para elegir alimentos de calidad que potencian mi bienestar.
  • Mi salud mejora con buenos alimentos y mejores pensamientos.

Pablo de la Iglesia
Mentor del Diplomado en Coaching Nutricional

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Lípidos: esenciales durante el embarazo

Embarazo saludable

Todavía arrastramos creencias que han sido superadas por la ciencia pero que su aplicación como criterio de elección de nuestros alimentos genera desequilibrios; claramente el tema de las grasas sigue siendo uno de ellos.

La alimentación de la madre durante el embarazo, e incluso la de la madre y del padre desde las etapas previas a la concepción, tienen una gran influencia en el crecimiento y el desarrollo del bebé.

Una dieta equilibrada, basada en alimentos frescos, vivos e integrales, es el mejor aliado para construir salud y bienestar incluso en el adulto en que se convertirá un bebé en gestación.

Todos los nutrientes aportados en forma equilibrada cumplen funciones especiales que nos ayudarán al éxito de este propósito y aunque es imposible que conozcamos todas las variables, si nos apegamos a la variedad de alimentos disponibles en su forma más natural posible y con criterios de moderación, difícilmente cometeremos errores que generen desequilibrios por carencias o por excesos.

Hay consenso que el consumo de grasas debe ser de alrededor del 30%; el embarazo no es el momento de hacer dietas adelgazantes sino están indicadas por necesidad o restringir el consumo de grasas, en todo caso conocer los parámetros generales para su elección saludable y llevarlos a la práctica.

Las reservas de grasas de la mamá serán de gran importancia para el desarrollo integral del feto, en especial de su sistema nervioso, durante la lactancia y para evitar la depresión postparto; veremos algunos consejos que son de mayor importancia.

Salvo que estén indicadas por necesidad y supervisadas adecuadamente, el embarazo no es un buen momento para hacer una de esas viejas dietas que reducen significativamente la cantidad de grasas; por el contrario, tenemos que hacer foco en su calidad, seleccionar las más saludables y consumirlas adecuadamente.

Ácidos grasos esenciales Omega 3 en foco

Hay lípidos esenciales cuyo consumo adecuado es muy importante durante el embarazo, en especial los Omega 3 como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el docosahexaenoico (DHA) de origen marino; además del consumo de pescado, es oportuno consultar con el profesional tratante si no amerita un suplemento de aceite de pescado o krill.

En el caso de las mamás veganas, deberán tener en cuenta alimentos ricos en ácido alfalinolénico (ALA) que tienen la capacidad de elongarse en EPA y DHA si la alimentación y el estilo de vida es saludable, no se toman fármacos y los alimentos son frescos e integrales aportando todos los micronutrientes cofactores necesarios para que la elongación ocurra eficazmente.

Algunos de estos alimentos ricos en ALA son lino, chía, nueces, avena y vegetales de hoja verde; además de ser fuente de Omega 3, también suman otros nutrientes valiosos, por lo que se recomiendan en todos los casos, sean veganas o no.

En el caso de las veganas que no hacen esta diferencia y solo están interesadas en evitar el sacrificio de los animales, optando por cantidades variadas de alimentos aptos para veganos pero refinados e industrializados, debo decirles con absoluta certeza que están ante una receta para el desastre; la elongación del ALA en EPA y DHA requiere eficiencia de procesos fisiológicos que demandan un veganismo limpio y rigurosamente naturista.

El resto de los lípidos necesarios durante esta etapa se obtendrán con facilidad de otras fuentes como los frutos secos, los cereales y las legumbres.

En cuanto a las carnes rojas y lácteos, pequeños aportes opcionales pueden brindar una diferencia positiva, en cambio el exceso de grasas saturadas crea escenarios de riesgo para la salud. Los huevos, especialmente si son de pastoreo, aportan lípidos y otros nutrientes valiosos y su consumo puede variar desde cero a cuatro o cinco a la semana dependiendo si se consumen otros alimentos de origen animal.

Un aliado valioso de la familia de los Omega 6

Un aporte suplementario de mucho interés durante el embarazo que es completamente inocuo y suma todo a favor es la espirulina; además de aportar muchos micronutrientes valiosos -en especial para los veganos-, es uno de los pocos alimentos ricos en ácido gammalinolénico (GLA), un ácido graso de la familia Omega 6 que tiene grandes beneficios hormonales y que las embarazadas pueden consumir a razón de tres gramos al día o más.

Un complemento más especializado en el aporte de GLA es el aceite de onagra o prímula cuyo consumo es muy recomendado entre médicos naturistas; a falta de una indicación individualizada, el consumo de tres a seis gramos diarios es una buena referencia.

El tema es amplio y con esto apenas rozamos lo que hay que saber, pero los consejos compartidos son habitualmente desatendidos en mayor medida y su aplicación brindará un significativo aporte que hará una diferencia.

Pablo de la Iglesia

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Lactancia materna y primeros alimentos

Lactancia materna

La lactancia materna primero y la incorporación de los primeros alimentos de transición luego, es, después de los cuidados durante la gestación, el hecho más importante a la hora de configurar la salud de un individuo.

La OMS y la mayoría de las asociaciones de pediatría, coinciden en que la lactancia materna debe prolongarse hasta los dos años. Así mismo, enfatizan que durante los primeros seis meses debería ser el alimento exclusivo de los bebés; incluso muchos pediatras recomiendan extenderla hasta el año, sobre todo si se trata de una familia con historial de alergias.

Lamentablemente, los datos estadísticos dicen que tan solo un poco menos del 20% son las madres que lo hacen de forma exclusiva hasta completar el semestre y tan solo el 52% las que llegan hasta los cuatro meses (y rozaríamos el 70% si consideramos la lactancia mixta), según referencias auditadas en España; en Argentina, según datos de la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación,  la lactancia exclusiva hasta el sexto mes es del 35%, marcando un ascenso en relación a la anterior medición del 2011 que había sido del 30%. En ambos casos, aún muy lejos de las recomendaciones de la OMS.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, referente de la OMS, afirmó respecto del informe presentado en el inicio de la Semana Mundial de Lactancia Materna en Agosto del 2017:

«La leche materna es como una primera vacuna para el niño. Lo protege de infecciones potencialmente letales y le da todo el alimento que necesita para sobrevivir y desarrollarse bien.»

La lactancia materna salva vidas de miles de bebés y mejora la salud de la madre, potencia, la inteligencia, estimula la inmunidad, previene infecciones, reduce el gasto sanitario, entre otros beneficios. ¡Nunca insistiremos suficientemente sobre la importancia de este tema!

¿Cuando incorporar alimentación complementaria?

El sistema digestivo del bebé tiene un desarrollo que no es para todos igual, algunos estarán listos a los seis meses y otros necesitarán uno o dos meses más para estar preparados para incorporar alimentos complementarios a la leche materna; algunos signos que indican su madurez son los siguientes:

  • Capacidad para sostenerse sentado por si mismo y sin apoyos.
  • Puede autoregular su ingesta pidiendo comida y diciendo que no cuando ya no la desea.
  • Asume protagonismo en las comidas familiares e intenta llevarse los alimentos a la boca.
  • El reflejo de extrusión permite a los pequeños expulsar de su boca cualquier alimento que no sea líquido, de la textura de la mama, o con sabor y olor diferente al de la leche; cuando este se pierde y ya no empuja los alimentos hacia afuera, tenemos otro signo de madurez digestiva.

Después de los seis meses, también primero la teta

Durante los primeros seis meses, insistimos en ello, la leche materna tendrá un protagonismo absoluto en la alimentación del bebé; sin embargo, a partir de este momento y más adelante cuando el niño abandone la lactancia, los padres empiezan a preguntarse que alimentos son los más apropiados para incorporar a la dieta de tal forma que estas elecciones sean lo más saludables que se pueda, incorporen un equilibrio nutricional que garantice un desarrollo apropiado y contribuyan a forjar un bienestar que se exprese a lo largo de toda su vida.

Su crecimiento integral depende de ello en gran medida: su capacidad de aprendizaje, su rendimiento físico o su comportamiento están fuertemente condicionados por las elecciones alimentarias; los desafíos pasan por identificar las cantidades adecuadas de alimentos, la incorporación de los diferentes grupos alimentarios y el orden temporal de los mismos.

Mientras la lactancia se prolongue más allá del comienzo de la alimentación complementaria, debemos estar conscientes que la leche materna le aporta con seguridad los mínimos requisitos para una nutrición equilibrada y no hay necesidad de apurar ni la variedad y mucho menos la cantidad de nuevos alimentos: la leche materna puede ser la protagonista central por unos cuantos meses más.

Hay consenso que recién alrededor del año el bebé necesita hierro y zinc más allá de las cantidades que aporta la leche materna y eso -como cualquier otra necesidad manifiesta- se obtiene con muy poca alimentación complementaria; en cualquier caso, una interacción consciente con el pediatra, quien verificará que se vaya desarrollando normalmente, será de gran ayuda para tomar las mejores decisiones. Mi punto de vista es, a la inversa de la ansiedad reinante para hacerlo, que la prudencia, la moderación y la paciencia son las mejores consejeras para acompañar mejor los tiempos de maduración. ¡Qué hermoso desafío! ¿Verdad?

Más beneficios de prolongar la lactancia materna

Pero aún antes de ello, hacer de la lactancia un espacio de paz y serenidad para el bebé y su mamá, ayudarán a crear una asociación entre estas emociones sanadoras y los momentos de la alimentación a lo largo de la vida. En este punto podemos hablar de la oxitoxina, una hormona que aumenta a finales del embarazo y juega un papel importantísimo durante el parto y la lactancia; es conocida como la “hormona del amor” porque su aumento se relaciona con momentos amorosos como el orgasmo, el amor, la felicidad, así mismo durante el apacible apego entre mamá y bebé.

La oxitocina se produce cuando el bebé empieza a succionar el pecho materno; la misma provoca la contracción de los alvéolos donde se produce la leche, facilitan su flujo hacia los conductos lácteos, los pezones y la boca del bebé; algunas madres hablan de un cosquilleo antes del reflejo de eyección o salida de la leche y el mismo se debe a la oxitoxina.

También provoca las contracciones uterinas que experimentan las mamás al amamantar al bebé y cumplen la función de ayudar a reducir las hemorragias posparto y a contraer tu útero para que regrese al tamaño normal.

La oxitoxina además promueve la producción de prolactina, conocida como la «hormona de la maternidad»; esta estimula la producción de leche y brinda sensación de relajación y bienestar. Este es uno de los motivos por los cuales las mamas que amamantan padecen menos ansiedad y depresión postparto ¡Bueno para el bebé, bueno para la mamá! Tan solo hay que tener en cuenta que la producción de oxitoxina se ve inhibida por el estrés, el tabaco, el alcohol y/o dolor en los pezones.

La lactancia materna también favorece la recuperación y el estado de bienestar de la madre, ya que le ayuda a perder el peso ganado durante el embarazo con más rapidez y equilibrio; además ayuda a evitar la anemia, la hipertensión y la depresión tras el parto.

La osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en las mujeres que dieron de mamar a sus hijos.

Y por último convengamos la importancia social de la leche materna que tiende a igualar oportunidades y es un alimento ecológico que no debe ser fabricado, envasado o transportado.

Los primeros alimentos

Introducir los primeros alimentos suele ser una experiencia frustrante para muchos padres, precisamente porque se considera erróneamente que empezar a comer es el éxito en este propósito, pero en realidad debemos verlo como un proceso madurativo que debe hacerse paso a paso y permitirle al bebé experimentarlo por completo; primero se negará, luego escupirá sus primeras papillas y, poco a poco, irá dando los pasitos propios de este camino, ¡eso es perfectamente normal y saludable! Recordemos: mientras tome la teta, su nutrición básica está cubierta, hay que relajarse y permitir que esa criaturita nos contagie la intensidad de la experiencia de descubrir el mundo.

Los primeros alimentos preparados exclusivamente para el bebé serán papillas de batata, zapallo y un buen aceite de oliva de calidad virgen extra o, si disponemos de acceso a ellos, uno de girasol, maíz o chía de primera prensada en frío; la manzana y la pera ralladas o la banana pisada, también son excelentes opciones.

No hay necesidad de apresurarse, podemos incorporar solo un alimento por vez y en pequeñas cantidades que lentamente iremos escalando a medida que el bebé lo demande; de esta forma su sistema digestivo no estará sometido desde el vamos a combinaciones más complicadas e irá madurando paulatina y sostenidamente.

Un punto muy importante: no agregar ni sal ni azúcar, no son necesarios en absoluto; también que estos momentos sean de relax y serena alegría para los papás y el niño.

Hay que destacar es que los hábitos alimentarios se van formando y pueden ser modificados a lo largo de toda nuestra vida, pero no hay dudas que estos reciben un fuerte impulso y condicionamiento en los primeros meses de vida. A modo de ejemplo, los bajos niveles de frutas y verduras que hoy consumen los niños en su generalidad, no se debe a una elección de ellos mismos sino a la falta de estímulos que reciben por parte de su entorno; incluso, los premios y los regalos amorosos se asocian a golosinas, gaseosas y fast food que resultan nocivos para su bienestar pero que generarán una asociación a sentimientos placenteros y acogedores que crearán una fuerte influencia a lo largo de toda su vida.

La maternidad es un desafío que implica cambios en la escala de valores, estilo de vida, objetivos personales y familiares… como sea, es una excelente motivación para vivir esta etapa como la mejor oportunidad para crecer individual y familiarmente a la vez que se va auspiciando el mayor legado que podemos dejar: una persona saludable y de bien.

Pablo de la Iglesia

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Magnesio, regulador de la presión arterial

Magnesio, regulador de la presión arterial

Una nueva investigación identifica al magnesio como una alternativa inocua para controlar la hipertensión.

Con ligeras variaciones estadísticas, aproximadamente la tercera parte de las personas adultas que viven en países desarrollados con alimentación basada en ultraprocesados  tiene presión arterial y aproximadamente la mitad no recibe ningún control; en el mundo mueren 10.000.000 de personas anualmente por su causa.

La presión arterial elevada aumenta el riesgo de dos de las principales causas de muerte en la actualidad: enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular; es importante señalar que hay una abrumadora evidencia que en la amplísima mayoría de los casos esta es una enfermedad que se puede prevenir y controlar con hábitos saludables; es decir, por acción u omisión, generalmente es un padecimiento derivado de nuestras elecciones vinculadas al estilo de vida.

Ha sido llamada como la “asesina silenciosa“ porque no presenta síntomas claros que adviertan su manifestación, sin embargo es una enfermedad frecuente y peligrosa que puede detectarse fácilmente con una medición frecuente con un simple tensiómetro.

En lo que respecta a la presión arterial, cuanto más baja, mejor. El límite de 140/90 que probablemente hayas oído más de una vez es arbitrario. Incluso quienes empiezan con unos niveles de 120/80 pueden beneficiarse de una reducción de la presión arterial. Es probable que tu médico se quede contento con niveles de 120/80, pero los estudios indican que la presión arterial ideal, es decir, la que no se beneficiaría de una reducción, podría ser 110/70.

Dr. Michael Greger

Nuevos datos

Un meta-análisis realizado por la Iniciativa de Investigación Estratégica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, ha observado resultados positivos que muestran una asociación entre una ingesta diaria de magnesio y una reducción de la presión arterial cuando esta está elevada.

Además, para mayor beneficio, ya se ha demostrado previamente y sin lugar a dudas que los niveles adecuados de magnesio en la dieta y/o su suplementación contribuyen a estabilizar el sistema nervioso y muscular, mantener un latido del corazón regular, una inmunidad robusta, una estructura ósea sólida, proteger de la diabetes o mejorar el rendimiento deportivo; demasiados puntos a favor para un nutriente cuya complementación únicamente debe ser cuidadosamente evaluada cuando se padece insuficiencia renal.

Suplementos de magnesio contra la hipertensión

La investigación incluye datos de 34 ensayos clínicos con un total de 2.028 participantes y ha sido publicada en la revista Hypertension de la American Heart Association (AHA) en el 2016,

Los investigadores observaron que los participantes que tomaban una media de 368 mg de magnesio al día durante un promedio de 3 meses registraron una disminución de la presión arterial sistólica de 2,00 mmHg y una disminución de la presión arterial diastólica de 1,78 mm Hg; también observaron que los pacientes que tenían una ingesta de 300 mg de magnesio por día habían elevado los niveles de magnesio en la sangre y reducido la presión arterial en el plazo de un mes.

 

«Con su relativa seguridad y bajo coste, los suplementos de magnesio podrían ser considerados como opción para disminuir la presión arterial en personas de alto riesgo o en pacientes con hipertensión.»

Yiqing Song, M. D., Sc.D.,
Universidad de Indiana, Indianapolis.

Los niveles elevados de magnesio en sangre se asociaron a una mejora en el flujo sanguíneo, lo que ha sido considerado como un factor relacionado con la presión arterial baja.

¿Alimentos o complementos?

Es muy difícil adquirir los niveles adecuados de magnesio a través de la dieta, sobre todo en quienes consumen pocos vegetales o siguen dietas desequilibradas basadas en alimentos ultraprocesados y con alta ingesta de alcohol; del mismo modo le ocurre a quienes padecen problemas de absorción intestinal como el intestino permeable o los deportistas que no hacen foco e la alimentación.

Sin embargo la portavoz de AHA, Penny Kris-Etherton, Ph.D., Profesora de Nutrición de la Universidad de Pensilvania, ha manifestado una posición que interpreta de manera diferente los resultados: «Este estudio pone de relieve la importancia de consumir una dieta saludable que proporcione la cantidad recomendada de magnesio como una estrategia para ayudar a controlar la presión arterial.»; añadiendo que «Es importante destacar que esta cantidad de magnesio (368 mg / día) se puede obtener a partir de una dieta saludable que vaya acorde con las recomendaciones dietéticas de la AHA.»

Es verdad, podemos cubrir las necesidades mínimas de magnesio con la dieta, pero el riesgo de no hacerlo es muy alto; ni hablar si llevamos el debate a la búsqueda de cantidades óptimas. En cambio, un sencillo y económico suplemento de magnesio aporta enormes beneficios de forma inocua que van más allá de su papel regulador de la presión arterial; entre ellos mencionemos la integridad cardiovascular, la síntesis proteica, la salud intestinal, el rendimiento físico, la salud mental, entre otros. Recomiendo leer más sobre el tema en nuestro artículo Beneficios del Magnesio.

Yiqing Song, líder del estudio, ha señalado: «De acuerdo con estudios anteriores, nuestra evidencia sugiere que el efecto antihipertensivo del magnesio podría ser sólo es eficaz en personas con deficiencia o insuficiencia de magnesio»; observo que la mayoría de nosotros no recurrimos habitualmente a un análisis bioquímico de los niveles de cada nutriente, pues en general resulta más simple recurrir a una estrategia eficaz, económica e inocua como un complemento nutricional. Lo cual se aplica rigurosamente al uso suplementario de magnesio.

Pablo de la Iglesia

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Glutamina, regenerador muscular y reconstituyente intestinal

La glutamina es un regenerador muscular utilizado como suplemento deportivo y un reconstituyente intestinal que mejora las digestiones.

La glutamina o L-glutamina, es uno de los 20 aminoácidos que intervienen en la composición de las proteínas; es un aminoácido no esencial y el organismo lo sintetiza a partir de sustancias presentes en los alimentos, sin embargo en determinados escenarios su suplementación se vuelve necesaria para prevenir la disminución del músculo debido a diferentes manifestaciones de estrés.

La glutamina representa casi el 60% de los aminoácidos presentes en los músculos; también es muy importante para el metabolismo cerebral, la médula espinal y el plasma sanguíneo; también ayuda a controlar impulsos adictivos.

Regulación del pH

Hay que destacar que es el aminoácido más importante para la regulación del pH o del equilibrio ácido-base, puesto que contribuye a disociar el amoníaco en los riñones (proceso conocido como reacción de la glutaminasa) en el cual se elimina el ácido por un lado y se ahorra bicarbonato por el otro. Su capacidad para “limpiar” amoníaco de los tejidos también favorece la salud del cerebro, desde donde lo transporta a otras zonas de nuestro cuerpo.

Debido a un efecto tampón que neutraliza el exceso de ácido en los músculos generado especialmente en la práctica del ejercicio anaeróbico intenso, ayudando a retrasar la fatiga y prevenir el catabolismo muscular.

Síntesis proteica

La razón por la cual los resultados se notan más rápidamente que con otros suplementos es porque proporciona nitrógeno más rápidamente que cualquiera de los demás aminoácidos; en cualquier situación de crisis provocada por una enfermedad o una lesión, el cuerpo necesitará mayor disposición de proteínas, y sin importar cual, todas pueden obtenerse y elaborarse con más eficiencia gracias a la glutamina.

Esto se debe a que posee un átomo extra de nitrógeno, el cual libera fácilmente para la síntesis de otros aminoácidos; esta es la razón por la que se lo conoce como el transportador de nitrógeno. La glutamina toma proteínas allí donde están disponibles y las moviliza hacia donde se necesitan más; además, ayuda al cuerpo a crear nutrientes de gran valor como glutatión, glucosamina o vitamina B3.

Suplemento deportivo

Cuando hablamos de este aminoácido a la mayoría se les vendrá a la mente la práctica deportiva, ya que su suplementación es muy corriente entre los atletas de alto rendimiento y quienes desean ganar o conservar masa muscular. La complementación nutricional de glutamina es de utilidad para que los músculos ejercitados no pierdan volumen y los culturistas lo emplean por su capacidad de construir músculo.

Dado que es un aminoácido no esencial y el cuerpo la produce a partir de otros elementos, su uso complementario es controvertido, sin embargo, y sobre todo considerando su práctica ausencia de contraindicaciones, vale la pena probarlo y hacer la propia experiencia; personalmente, dada la observación de los efectos en mi mismo y en personas cercanas, no tengo dudas de su eficacia.

Otras indicaciones

También, como complemento, se utiliza en casos en los que una persona debe permanecer postrada durante un largo tiempo así como en casos de cáncer y sida dado que las situaciones de trauma, cirugía y estrés provoca que los músculos liberen glutamina al torrente sanguíneo afectando la masa muscular.

En general se han descripto beneficios en casos de artritis, inmunidad deprimida, fibrosis, desordenes intestinales, úlceras pépticas, daños en los tejidos debido a radiación, cáncer, etc.; se ha observado que su carencia predispone a las infecciones y a su recuperación más lenta. Simplemente debemos tener las expectativas adecuadas, no se trata de un complemento milagroso, sino que -en general- va sumando pequeñas diferencias acumulativas que a su debido tiempo pueden hacer una gran diferencia.

Personalmente la empecé a utilizar hace unos por recomendación del profesor de educación física que me guía en el gimnasio, dado que, como muchos de mis lectores saben, debo lidiar con las secuelas de una esclerosis múltiple y la pérdida de masa muscular es un problema en estos casos si no se toman todos los recaudos. Un beneficio adicional que obtuve fue un funcionamiento notablemente mejor del intestino.

Una experiencia personal

A pesar de una dieta sana, hasta hace no muchos años y de manera crónica he padecido problemas de inflamación, gases y mala asimilación intestinal debido a una relativa predisposición a padecer permeabilidad intestinal -seguramente por malos hábitos de la infancia y la adolescencia- y quizá una insuficiente masticación y ensalivación. A pesar de mi alimentación preferentemente vegetariana basada en alimentos integrales durante más de dos décadas -últimamente he incorporado algunos alimentos de origen animal- y una cuidada selección de los alimentos y la exclusión total de los lácteos en la mayor parte de los últimos veinticinco años, la toma de consciencia del impacto negativo del gluten no se generalizó hasta hace muy pocos años.

Si bien he sido férreo opositor a los alimentos glutinados, absurda moda que surge en los 90’s y que provocó desastres en nuestra salud intestinal e inmunológica, no fue hasta hace cuatro o cinco años que realicé durante más de un año una dieta completamente libre de gluten; los resultados fueron muy buenos aunque en absoluto espectaculares como suele ocurrir dado que no tengo intolerancia manifiesta al gluten. Sin embargo, no fue hasta un tiempo después que incorporé la glutamina cuando mis intestinos realmente empezaron a experimentar un funcionamiento mejorado y esto puede deberse a la regeneración de la membrana intestinal que favorece la glutamina; la glutamina es un regenerador intestinal por excelencia, al punto que es conocida como “factor de permeabilidad intestinal”.

Mi dieta no es libre de gluten, aunque sí muy baja, puesto que he optado por consumir dosis horméticas del mismo. En toxicología, la hormesis define un proceso de respuesta a dosis, caracterizado por una estimulación por dosis mínima y una inhibición para dosis altas; en la práctica esto implica un contaminante o toxina que produzcan el efecto de hormesis tiene a bajas dosis el efecto contrario al que tiene en dosis más elevadas. Mientras que la corriente dominante opta por evitar la exposición a sustancias aparentemente nocivas, yo considero que esta obsesión por evitarlo todo nos debilita en muchos sentidos. Un ejemplo claro es la cantidad de enfermedades producidas por falta de exposición al sol, al cual no solo lo evitamos en exceso, sino casi por completo con protectores solares artificiales y otras barreras.

Por supuesto, este es un conocimiento que cada quien debe aplicar en base a su propia experiencia dado que, si bien el gluten al parecer es nocivo para todos en exceso, hay gente que es absolutamente intolerante siendo absolutamente imprescindible su evitación y otros toleran pequeñas cantidades sin problemas.

Mi consejo es evitar las conclusiones extremas tan típicas de estos tiempos y hacer la propia experiencia; lo que sugiero fervientemente es realizar una dieta libre de gluten y bien equilibrada durante un periodo no menor a tres meses para registrar de primera mano los cambios que se producen y que con bastante frecuencia son espectaculares. La suplementación con glutamina, ayudará a obtener mejores resultados, eso es seguro.

Fuentes alimentarias y complementación

 

La glutamina está ampliamente difundida en alimentos de origen animal (huevos, cerdo, pollo, pavo, salmón) y vegetal con alto contenido proteico, sin embargo hay que tener en cuenta que se destruye con la cocción de los mismos; en tal sentido señalamos el perejil, las espinacas, la col y los frutos secos en crudo como buenas fuentes de glutamina. En el caso de las fuentes de origen animal, la mejor opción sería el huevo de gallinas de pastoreo pasado por agua, para evitar que el exceso de cocción desnaturalice las proteínas.

Las dosis habituales para complementos suelen ser de entre dos y cinco gramos, sin embargo para restaurar la inmunidad pueden ser necesarios entre cinco y veinte gramos y para regenerar la mucosa intestinal se han dispuesto hasta cuarenta gramos; lo habitual es consumir entre cinco y diez gramos en tres tomas, antes y después de la actividad deportiva y antes de dormir. Aunque ha demostrado ser segura aún con consumos de cuarenta gramos en durante situaciones críticas, para dosis mayores a las recomendadas es fundamental consultar con un profesional especializado.

Pablo de la Iglesia