Publicado el

¡Elimina el azúcar blanco de tu alacena!

Hay varios usos para el azúcar, definitivamente como alimento debería ser descartado, a lo sumo pequeñas cantidades de azúcar tipo mascabo o integral.

El azúcar puede utilizarse para matar las bacterias que causan dolor en las heridas, cortaduras, o úlceras rociando un poco por encima y dejar que haga efecto; para limpiar las manos percudidas con grasa, aceites o tintes (los mecánicos, los imprenteros, los pintores…, sólo hay que añadir un poco de azúcar y lavar con el jabón de siempre para que se convierta en un abrasivo; mezclando tres cucharadas de azúcar con dos de vinagre y un cuarto litro de agua tibia, regamos en la tierra alrededor de las plantas y la fórmula alimentará los tallos y el vinagre evitará que se desarrollen las bacterias…

En fin, hay decenas de usos interesantes para el azúcar, pero te haces un gran favor si sacas el azúcar blanco de la alacena y dejas únicamente, y de manera opcional, el mascabo o la miel para ocasiones especiales y en cantidades pequeñas.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

ALCACHOFA: ¿es un buen anticancerígeno?

Algunos estudios sugieren que los extractos de alcachofa -también conocida como alcaucil– serían efectivos contra algunas variedades de cáncer, tales como próstata, mama y leucemia; se focaliza, además de la cinarina, en el ácido cafeico y la luteína.

El ácido cafeico es el gran activo del café, pero también se encuentra en una amplia variedad de vegetales, entre ellos los alcauciles. Destaca por inhibir el cáncer, el HIV o el virus del herpes, funciones atribuidas a su poder antiinflamatorio y poderoso antioxidante. No hay una dosis determinada para el ácido cafeico pero consumiendo alimentos que lo contienen tales como café -moderadamente-, propóleo, alcaucil, té verde, apio, naranja, limón, higo, lechuga, entre otros, lo estaremos adquiriendo en la cantidad equilibrada que dispuso la naturaleza en los alimentos saludables.

La luteína es un fitoquímico de la familia de los carotenoides y se encuentra en todo tipo de vegetales verdes, amarillos y anaranjados; igual que el miembro más conocido de la familia -el betacaroteno-, la luteína es un potente antioxidante que protege las células del daño del exceso de radicales libres. La investigación científica ha encontrado que este nutriente es un gran protector de la visión impidiendo la degeneración macular y las cataratas, dado que actuaría tanto como bloqueador solar natural y selectivo, como neutralizando el daño de la oxidación. Junto con los alcauciles, citamos entre sus fuentes zanahorias, pimientos, tomates, paltas, perejil, espinaca, apio, etc.

En el tratamiento de cualquier enfermedad, no olvidemos la importancia de la desintoxicación, función para la cual la alcachofa es un recurso de excelencia estimulando los drenajes hepáticos; en este sentido, gran parte de las propiedades son debidas a los buenos oficios de la cinarina y la silimarina.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Magnesio, durante el embarazo

El consumo de dosis adecuadas de magnesio es esencial para tener un embarazo saludable y sin complicaciones; la generación y reparación de los tejidos, el cuidado del sistema nervioso, la adecuada circulación o la salud del corazón, dependen en gran medida de él. La respuesta óptima de los músculos depende de la presencia equilibrada de calcio y magnesio (el primero facilita su contracción y el segundo su relajación); esta dupla también es importante para sostener la fortaleza ósea, dental y de las uñas.

Las carencia de magnesio se ha relacionado a mayor riesgo de preeclampsia, eclampsia, mortalidad infantil y malformaciones congénitas. Uno de los tratamientos médicos para la eclampsia es el sulfato de magnesio por vía endovenosa, sin embargo nuestro propósito es prevenirla con una adecuada alimentación cuidada para que sea alta en magnesio y, si es necesario, un complemento que lo contenga.

Sabemos que hay mayor riesgo de diabetes y alteraciones en la glucemia cuando el magnesio es insuficiente; el manejo de los carbohidratos y el equilibrio en la glucemia es un tema a atender durante el embarazo.

Algunos de los alimentos más ricos en magnesio son las nueces, avellanas, almendras, castañas, semillas de girasol, palta, damascos, duraznos, melón, soja, cacao, cereales integrales, zanahoria, remolacha, espinaca, legumbres y mariscos; si nos aseguramos una alimentación con buena presencia de estos alimentos difícilmente tendremos una carencia. Para hacernos una idea, una porción de arroz aporta unos 50mg, 30g de almendras aportan 90mg.

Sin embargo, si notamos síntomas como arritmia, espasmos, temblor, convulsiones, irritabilidad, calambres, trombosis, astenia, depresión, agitación, confusión, irritabilidad, inquietud, vértigos o desorientación, es probable que un suplemento sea necesario y para lo cual debemos consultar a un especialista.

La dosis recomendada durante el embarazo es de 400mg. diarios, es decir 40 a 100mg. adicionales a lo habitualmente sugerido para las mujeres ( 300 a 360mg.). El magnesio es un regulador intestinal que puede ocasionar diarrea temporal; en este caso lo habitual es suspender o reducir la dosis hasta consultar el especialista, si embargo el efecto más común es aliviar el estreñimiento habitual que padecen las embarazadas.(1)

Pablo de la Iglesia

1- Aportes nutricionales recomendados para la población francesa. Agencia francesa de Seguridad Sanitaria de los Alimentos. 3ª edición, Ed. Tec & Doc.

Publicado el

Diabetes: prevención y tratamiento natural

Según previsiones de la Federación Internacional de la Diabetes, la incidencia de esta enfermedad aumentará significativamente en los países desarrollados; estos datos son alarmantes, sobre todo, si tenemos en cuenta que a este ritmo, en algunas regiones se ha convertido en la primer causa de muerte llegando a representar un 50% o más en algunas poblaciones.

De acuerdo a los datos de la Federación Internacional de la Diabetes, la carga por mortalidad nos muestra que “alrededor de 4,6 millones de personas de entre 20 y 79 años murieron de diabetes en 2011, representando un 8,2% de la mortalidad mundial por cualquier causa en personas de este grupo de edad. Esta cifra estimada de fallecimientos es similar en magnitud al de la suma de muertes por varias enfermedades infecciosas que están entre las principales prioridades de la sanidad pública, y equivale a una muerte cada siete segundos. El cuarenta y ocho por ciento de las muertes de origen diabético se producen en personas menores de 60 años. La mayor cifra de muertes por diabetes tiene lugar en países con el mayor número de personas con diabetes: India, China, Estados Unidos de América y la Federación Rusa.” Para el año 2013 causó 5,1 millones de muertes en total, representando esto que cada 6 segundos muere una persona debido a la diabetes. Es decir, cada año que pasa estamos peor y las autoridades sanitarias, las instituciones médicas y las empresas farmacéuticas nos dicen que esto es un éxito.

Lamentablemente, la política sanitaria establecida, dominada por intereses económicos únicamente menos poderosos que aquellos que giran en torno a las armas, no ha mostrado un interés en desarrollar verdaderas estrategias de prevención social, y, los tratamientos recomendados, también dejan mucho que desear en comparación con nuestro nivel de conocimientos actuales.

Desinformación: la peor enfermedad

Todavía hay médicos que siguen desaconsejando la fruta a los diabéticos mientras en los medios de comunicación se sostiene lo contrario; todavía hay enfermos que creen que la pasta es dañina para su salud, mientras hay médicos que la recomiendan.

Realmente, tal vez no haya una sola enfermedad donde reine tanta confusión; las buenas intensiones de cualquier diabético quedan ensombrecidas ante tanta incongruencia. Incluso, muchos alimentos recomendados por la industria, como los lácteos o los edulcorantes, están señalados como factores sospechosos de desencadenar o agravar esta enfermedad.

Se Puede Prevenir

Lo políticamente correcto sería que este autor encabece este párrafo con un “¿SE PUEDE PREVENIR?”, sin embargo, la integridad me lleva a llamar al pan pan y al vino vino.

Definitivamente, se puede prevenir y la estrategia debería comenzar en el vientre materno; cuando una madre tiene antecedentes de diabetes, las medidas deberían extremarse.

Durante la gestación, la madre debe ingerir una alimentación lo más natural posible, a base de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y aceites vírgenes de buena calidad, incorporando cantidades moderadas de huevos y pescados azules; la complementación nutricional con lecitina de soja, levadura de cerveza y aceite de onagra ayudarán a que la formación del feto sea óptima.

Más tarde, asegurarse que ninguna bien intencionada enfermera le dé su primer biberón como primer alimento; el destete no debería producirse antes de los seis meses y el consumo de lácteos debería postergarse lo más posible.

La dieta típica que llevamos los occidentales con acceso a los beneficios de la sociedad de consumo, ha demostrado ser muy nociva para nuestra salud, y en particular para la diabetes; las dietas ricas en almidones y azúcares por contrapartida de las fibras, promueven la aparición de esta enfermedad.

En este sentido, la prevención consiste en evitar los azúcares simples y desnaturalizados tales como los que encontramos en el azúcar o los cereales refinados –pan blanco, arroz blanco, pastas blancas- y que incluya frutas y verduras -predominantemente crudas-, cereales integrales, frutos oleaginosos, algas, huevos orgánicos y, en caso que no seamos vegetarianos, pescado grasos -atún, salmón, sardinas-.

En Africa, donde la mortalidad por diabetes insulinodependiente es del 100% luego de 20 años de haber sido diagnosticada, y fundamentalmente debido a la falta de insulina, estas medidas serían de gran ayuda.

También, esto hay que decirlo, la DIABETES SE PUEDE CURAR. Una dieta viva, detox, alcalinizante, basada en alimentos frescos e integrales e ingestas moderadas, acompañadas del uso de plantas medicinales, complementos nutricionales y un estilo de vida auspicioso, abren excelentes perspectivas a esta posibilidad; de esto nos hemos explayado junto al chef y periodista Pablito Martín en el libro “Detené la Diabetes” (Grijalbo).

Diabetes Tipo II

Suele aparecer después de los 40 años y antes en las personas obesas; esta forma de diabetes, que no requiere la aplicación de insulina, afecta a un 3% de la población.

Lamentablemente, el número de afectados crece permanentemente desde hace décadas y, por ejemplo, en España ya hay más de medio millón de diabéticos.

Diabetes Tipo I

Esta forma de diabetes, se caracteriza por su aparición repentina y normalmente antes de los treinta años; esta forma de diabetes requiere insulina y se manifiesta una actividad autoinmune contra los tejidos productores de insulina endógena.

Las terapias naturales pueden hacer una verdadera diferencia en ambas clases de diabetes.

Complicaciones Diabéticas

En forma inmediata, un diabético puede ver severamente alterados sus niveles de azúcar en sangre, sea aumento o disminución, lo cual puede llevarle a la muerte.

Los ojos se ven afectados por retinopatía diabética (falta de irrigación y vascularización anormal en el ojo) o cataratas debido al daño que genera la hiperglucemia continua.

Las neuropatías consisten en una degeneración del tejido nervioso que lleva a una pérdida de sensibilidad o la aparición de dolores y dificultades motrices.

Las enfermedades cardiovasculares, también son más frecuentes en los diabéticos, razón adicional por la que deben llevar una cuidada alimentación.

Y como una complicación adicional a las enfermedades circulatorias, las pequeñas arteriolas del riñón, encargadas de filtrar la sangre, se deterioran pudiendo llegar a declararse una insuficiencia renal.

Complementos Naturales


Salvado de avena: ha demostrado ser eficaz para reducir el colesterol, el azúcar en sangre y el sobrepeso; se recomiendan cinco cucharadas soperas(en tres tomas) diluidas en zumos o caldos.

Aceite de onagra: el ácido gamalinoléico (GLA) que contiene ayuda a reducir el colesterol, atenúa los fenómenos autoinmunes y actúa en forma similar a la insulina.

Ácido alfa-lipoico:  muchas de las complicaciones asociadas con la diabetes y la pre-diabetes son impulsadas por tener niveles más altos de oxidación / radicales libres en el cuerpo y el ALA ha demostrado ser eficaz para minimizar muchos de estos efectos.

α-LACYS RESET® (Anastore)

Alcachofa: además de ayudar a reducir el colesterol, contiene una enzima que ayuda a oxidar la glucosa; se recomienda en gotas a razón de treinta y diluidas en medio vaso de agua, tres veces al día.

Alcachofa titulada en cinarina (Anastore)

Ajo y Cebolla: tienen propiedades antiglucemiantes y antiescleróticas; se recomiendan crudos, en cápsulas, zumos o extractos líquidos.

Copalchi: es un arbusto típico de México que ha demostrado capacidad para bajar el azúcar en sangre y mejorar la salud y el bienestar del paciente; normalmente se recomiendan los extractos líquidos a razón de 10 gotas en un vaso de agua, tres veces al día.

Picolinato de cromo: se trata de un mineral que mejora la eficiencia de la insulina; se recomiendan 1 o 2 comprimidos de 200 mcg. diarios.

Gymnema y Cromo (Anastore)

Alpiste: la leche de semillas de alpiste aptas para consumo humano tienen una poderosa carga enzimática que favorece de manera notable la eficiencia metabólica y digestiva; conozco muchas personas diagnosticadas con diabétes que al tomarla durante un tiempo se han sentido muy bien y han regulado sus niveles de azúcar.

Por supuesto, todos estos consejos deben ser evaluados juanto al médico tratante, pero, tratándose de una enfermedad donde aún reina mucha confusión y la información llega lentamente al gran público e incluso los profesionales no están bien informados de las últimas tendencias, que siempre es oportuno ir un paso adelante para prevenir esta enfermedad, alentar la posibilidad de curarla dado que hay muchas personas que lo han hecho o, en el peor de los casos, evitar los daños frecuentes que ocurren cuando no se toman las mejores precauciones.

Puedes encontrar valiosa información para ponerte andar en el libro que escribiéramos junto al chef Pablo Martín: Detené la diabetes (Grijalbo)

España 👉 http://bit.ly/2eShYjR (eBook)
México 👉 http://bit.ly/2fsbCK5 (eBook)
Argentina 👉 http://bit.ly/24SHXxd (papel)
Amazon 👉 http://amzn.to/2fJfA0v (kindle)

¡Qué vivas cada día mejor!

Pablo de la Iglesia

Publicado el

¿Todos los HUEVOS son iguales?

Además de no contener pesticidas ni OGMs, los alimentos orgánicos aportan más nutrientes. Si tomamos como ejemplo los tomates, los diferentes indicadores señalan que pueden tener unas cinco veces más calcio, incluso más de diez veces el aporte de magnesio y casi dos mil veces la cantidad de hierro -que en los convencionales puede ser casi inexistente-. En las lechugas el calcio puede multiplicarse más de cuatro veces, cifras similares para el magnesio y, al igual que en el ejemplo anterior, la diferencia de hierro es muy significativa llegando a ser unas cincuenta veces más.

En los alimentos de origen animal también ocurre lo mismo. Son notables las diferencias nutricionales entre un huevo puesto por una “gallina feliz” que corre por el campo, pololea con el gallo y come lo que le es natural y aquellas que están hacinadas en una jaula, nunca ven un gallo y se alimentan de un polvo balanceado.

Un estudio realizado en el 2007 verificó estos valores y encontraron que los huevos orgánicos tienen 1/3 menos colesterol y 1/4 menos de grasa saturada, así mismo tienen 2/3 más vitamina A, dos veces más ácidos grasos Omega 3, el triple de vitamina E y siete veces más betacaroteno. ¡Todo a favor de los huevos de “gallinas felices” de pastoreo! ¿Verdad?

Esta es la razón por la cual una investigación puede resultar en que el huevo reduce el colesterol y el otro lo eleva; la gran enseñanza de este tiempo -y esto se aplica a todos los alimentos- es que antes de elegir lo que comemos tenemos que observar como se produce lo que comemos. La buena noticia para los amantes del huevo es que si se ocupan de conseguir aquellos que son de producción agroecológica y están dispuestos a pagar un poquito más por ellos, aquel consejo de uno a tres por semana tal vez siga siendo válido, seguro y prudente, ¡pero ahora si: libre de culpa y cargo! Tal vez, para los deportistas y quienes hacen alguna dieta especial, también esta cantidad pueda aumentarse.

Y un punto importante en el que no me canso de machacar: la salud no depende de un huevo más o un huevo menos, depende de la calidad, la variedad y el equilibrio. Lo hemos repetido hasta el cansancio: la columna vertebral de una buena alimentación depende del consumo de alimentos frescos, vivos e integrales focalizando en un eje que enfatice en una masa crítica de frutas, verduras y semillas y se complemente con cantidades más moderadas de cereales y legumbres. Luego, mencionamos los alimentos de origen animal que, según la dieta y estilo de vida, su consumo puede ser opcional o más limitado. De esta manera nos estaremos manejando dentro de un rango de seguridad importante, que ha demostrado ser protector de la mayoría de las enfermedades -en particular de las cardiovasculares, el cáncer y la diabetes- y nos permite vivir con una actitud de apertura expectante para seguir mejorando nuestra alimentación con aquellos saberes nuevos pero que se han sostenido durante bastante más de lo que dura la novedad.

Por último, siguiendo la línea de pensamiento aquí esbozada, convengamos que no es lo mismo comer una ensalada de vegetales frescos, un huevo de pastoreo picadito y condimentada con sal marina y aceite de oliva virgen, que unas galletitas elaboradas con harina refinada, azúcar blanca, sal común, aceites de mala calidad y huevos deshidratados que en el proceso su colesterol se ha oxidado y se depositará con facilidad en las arterias. ¡Si logramos comprender la diferencia, habremos dado un gran paso a la hora de mejorar nuestra capacidad de elegir los alimentos que día a día nos ayudarán a crear salud!