Publicado el

FIBROMIALGIA, su tratamiento natural

Una lectora nos pregunta sobre los posibles tratamientos para la FIBROMIALGIA:

Recientemente mi hija ha sido diagnosticada de fibromialgia, no sabemos bien de que se trata y estamos angustiados. ¿Nos puede ayudar la Nutrición Ortomolecular o la Medicina Natural? Ana, 57 años, Buenos Aires.

La fibromialgia es una enfermedad que suele manifestarse con dolor, agotamiento, rigidez del cuerpo, trastornos del sueño, malestar abdominal, entre otros síntomas que pueden generar invalidez variable.

La nutrición ortomolecular y la medicina natural puede complementar el tratamiento con muchos recursos e incluso muchas personas obtienen excelentes resultados utilizando únicamente terapias naturales; compartimos los que, a mi criterio, son los tres más importantes:

Magnesio: un estudio clínico verificó que la administración de 600 mg de magnesio al día produce una gran mejoría en los puntos de dolor y en la fatiga; incluso, con seguimiento profesional, parece que dosis mayores son más efectivas.

El magnesio es fundamental para el correcto funcionamiento de muchas de las enzimas que movilizan el ciclo de Krebs y la glucólisis que crean ATP (un compuesto químico de nucleótidos en los organismos vivos que libera la energía para las reacciones celulares) y transforman el azúcar en energía. Diversas investigaciones han encontrado bajos niveles de ATP en las personas diagnosticadas con fibromialgia, lo cual califica al magnesio como mínimo como un factor coadyuvante (aunque la simple experiencia de su consumo durante algunos días convencerá al más escéptico de su importancia central).

Por sencillez y economía, mi primera opción sigue siendo el cloruro de magnesio que usaban nuestros abuelos y se suministra libremente en farmacias y dietéticas.

Acido Málico: cuando tengo oportunidad, a todas las personas que padecen esta enfermedad les recomiendo una o dos manzanas verdes al día. ¿Por qué? El ácido málico está involucrado en la producción de energía y ayuda a depurar el hígado; su uso ha demostrado ser de gran importancia para mejorar la fibromialgia. Las uvas, las cerezas, el membrillo y otras frutas de sabor ácido, especialmente cuando no están maduras, suman buenas fuentes de ácido málico; también se expende en comprimidos o en polvo y su consumo debe ajustarse a la recomendación -como referencia, suelen indicarse unos 800 mg al día durante una comida-.

El ácido málico también es muy importante para la eficiencia metabólica y la producción de energía del organismo por su rol en el ciclo de Krebs, favoreciendo las reacciones que ayudan a las células producir energía de los alimentos. Otro efecto que puede ser de ayuda para quienes padecen fibromialgia es que el ácido málico también brinda mayor capacidad de recuperación tras el ejercicio o la rehabilitación dado que contrarresta la acumulación de ácido láctico.

Omega 3: por su versatilidad, es uno de mis complementos preferidos. Puede ingerirse en cápsulas de aceite de pescado, chía o lino; salvo cuando se practica un vegetarianismo estricto, las primeras son la alternativa más potente.

Los estudios han demostrado que su consumo posibilita una mejoría que se manifiesta en la disminución del dolor en las zonas sensibles, reduce la tensión muscular y el grado de fatiga; en mi experiencia, los resultados se ven en pocas semanas habitualmente, aunque se recomienda esperar seis meses antes de concluir su efectividad o no. Lo ideal en estos casos es diseñar estrategias de administración prolongada.

Recomendados de referencia

 

Por supuesto, una alimentación saludable que aporte variedad de nutrientes sin los habituales excesos de carga tóxica, es fundamental; en ese sentido, el libro “Puesta a Punto” (Urano) es una excelente guía.

¿Dónde adquieres PUESTA A PUNTO?

Puedes adquirir “Puesta a Punto” (Ediciones Urano) de Patricia Robiano y Pablo de la Iglesia en todas las librerías argentinas o solicitarlo por correo en http://bit.ly/2bBkv55 / En MEXICO:http://bit.ly/2fnjLib (formato digital) / En ESPAÑA:http://bit.ly/2e3VKxX / En COLOMBIA:http://bit.ly/2fFDMmy / En AMAZON para todo el mundo: http://amzn.to/2gpJTwu / ¡Y en el ITunes store! http://apple.co/2jARGIZ

 

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Mejorando naturalmente los síntomas de la menopausia


Sin pretender hacer una relación exhaustiva y con la sencilla intención de motivar en la búsqueda personal, señalamos varios elementos para hacer más llevadero este precioso tiempo de la mujer que a veces, como resultado directo de nuestro estilo de vida, viene acompañado de molestias innecesarias:

  • OMEGA 3
    En a este tema mencionaré muchas veces a los ACEITES OMEGA 3; se trata de una variedad de nutrientes multifacéticos que son de especial interés para la salud femenina; en general mi fuente preferida cuando se necesitan resultados terapéuticos es el aceite de pescado aún cuando procuro que mis consejos apunten a una vegetarianización de la dieta; en este caso, el LINO también es excelente, no solo por su aporte de ácidos grasos Omega 3 sino también por la presencia de los valiosos lignanos.
    Los lignanos son una variedad de fitoestrógenos que ayudan a aliviar los sofocos y constituyen una buena alternativa a la sustitución hormonal, más allá de prevenir la osteoporosis, el cáncer o las enfermedades cardiovasculares; en el libro “Tu mejor medicina” (Kier) dedicamos un capítulo completo a las semillas de lino y sus valiosos usos.


  • ACTIVIDAD FÍSICA
    Como a lo largo de toda la vida, la actividad física es fundamental en la menopausia, sobre todo para mantener la densidad ósea; el hueso necesita carga mecánica para realizar eficientemente su metabolismo. Una vez más, el sedentarismo constituye un enemigo de nuestra salud, y aunque el ritmo y la intensidad del ejercicio debe determinarse individualmente, es importante estimular el movimiento.


  • ALIMENTOS PROTECTORES
    Algunos alimentos con valiosos nutrientes cofactores tales como magnesio, calcio, boro, zinc y ácidos grasos esenciales son los higos secos, el sésamo, las almendras, la chía, el perejil, el berro, el pescado de mar y las legumbres; entre las hierbas medicinales destacamos la alfalfa, el propóleo, la angélica o el lúpulo.


Realmente hay que comprender que la menopausia es una etapa normal en la vida de la mujer y por los caminos de la naturaleza podemos descubrir sus dones y evitar la excesiva medicalización que impera en estos tiempos.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

¿Acné? ¡Hay alimentos que te ayudan a prevenirlo!

El acné es una condición que se manifiesta con inflamaciones en la piel y, como bien sabemos, perturba especialmente a los adolescentes debido a los cambios hormonales propios de su edad y que estimulan la producción de grasa; sin embargo también afecta a otros grupos como las mujeres embarazadas, las que consumen anticonceptivos, quienes padecen una alergia a los cosméticos o el estrés.

La buena noticia es que existen alimentos que ayudan a combatir este problema de forma natural; entre ellos podemos mencionar los siguientes:

  • Papaya: mejora la digestión y estimula la liberación de toxinas
    Esta fruta, también conocida como mamón, tiene propiedades exfoliantes que favorecen la limpieza de los poros cerrados que pueden convertirse en granos y espinillas, ¡los famosos “barritos” que enloquecen a nuestros deditos! También es buena para prevenir y aliviar infecciones cutáneas.
    Ingerirla como fruta fresca es muy saludable por su gran aporte enzimático que favorece los procesos digestivos y eliminas toxinas del organismo. Pero para el acné, sobre todo cuando se buscan resultados rápidos, podemos triturar un pedazo de su pulpa y aplicarla como mascarilla natural en la piel del rostro o cualquier zona afectada; se deja 5 minutos y se lava con agua tibia. Si la pulpa nos resulta demasiado tentadora a nuestro paladar, al menos nos queda su cáscara que podemos frotar suavemente del lado de la pulpa por la cara y proceder a lavar con agua tibia a los cinco minutos. Se suele recomendar cualquiera de estos tratamientos una vez a la semana, dos en los caso más complicados hasta obtener alivio evidente.
    La papaya también tiene propiedades aclarantes gracias a su poderosa enzima, la papaína; su uso frecuente contribuirá a renovar la piel, desvanecer  manchas y pecas, brindando un tono más uniforme al rostro de manera que se vea más juvenil. ¡Porqué los que no somos adolescentes también queremos presumir! 💫


  • Mandarina: un alimento muy rico en fibras y vitamina C
    Con la mandarina se puede elaborar un tónico para aliviar el acné que funciona gracias a la vitamina C y al ácido cítrico que contiene y que son eficaces para eliminar las manchas ocasionadas por el acné, eliminar las células muertas y las bacterias que tapan los poros de la piel y eliminar las molestas espinillas. A continuación indico su preparación:
    Ingredientes:
    * Cáscara de una mandarina (necesariamente tiene que ser orgánica, de lo contrario evitar esta receta).
    * Medio litro de agua mineral.
    Preparación:
    – Limpiar y cepillar muy bien la mandarina.
    – Pelar y reservar.
    – Colocar en un recipiente la cascara de la fruta y verter sobre ella el medio litro de agua hirviendo.
    – Dejar reposar por al menos 12 horas en un recipiente tapado.
    – Luego procesar la cascara de la mandarina en una licuadora con un poco de agua de la preparación e introducirla nuevamente en el recipiente mezclando muy bien.
    Forma de uso:
    – Antes de ir a dormir, lavar la cara muy bien; es recomendable también eliminar impurezas con una leche limpiadora.
    – Una vez que la piel del rostro esté limpia y libre de impurezas, se procederá a aplicar el tónico de mandarina para cerrar los poros.
    Se recomienda realizar este tratamiento para curar el acné durante diez noches seguidas, descansar quince días y retomarlo las veces que sea necesario.


  • Fresa: ayuda en el mantenimiento y el buen funcionamiento de la piel
    Para prevenir y aliviar el acné debemos preparar una mascarilla con siete fresas trituradas y una cucharada de crema agria o yogur natural; se aplica directamente en las zonas afectadas, se deja actuar diez minutos y se retira con agua templada. Podemos repetir el tratamiento dos veces por semana. Naturalmente, aquí brindamos diferentes alternativas, las cuales deben aplicarse de manera no simultánea; podemos ir variando los recursos utilizados pero respetando los tiempos de cada una antes de proceder al siguiente.


  • Limón: facilita la adecuada combustión de grasas
    Esta es la aplicación contra el acné más sencilla de todas, sólo hay que partirlo por la mitad, exprimirlo en una taza para obtener su jugo, agregarle un poco de agua y aplicarlo en las zonas afectadas con un pedazo de algodón; dejarlo veinte minutos y lavarse el rostro. No tomar sol después de aplicarse limón porque sensibiliza la piel, es mejor hacerlo justo antes de acostarse.


  • Manzanilla: su infusión embellece la piel y actúa como relajante suave
    La infusión de manzanilla es un excelente remedio casero para curar el acné; simplemente hay que moja una bola de algodón en su infusión y aplicar en el rostro dos veces al día. Esta alternativa SI puede aplicarse de manera simultánea con cualquier otra mascarilla de frutas.


  • Zanahoria: ¡Cuantas veces has escuchado al médico recomendarte su consumo!
    Esto se debe a que es rica en betacaroteno o provitamina A que tan bien le hace a la piel. Para hacer una sencilla pero eficaz mascarilla, tan solo debemos mezclar una zanahoria mediana rayada con dos cucharadas de miel; aplicar sobre el rostro, dejar actuar quince minutos y retirar con agua tibia. Se recomienda una o dos veces a la semana.
    Por supuesto, un vaso de jugo de zanahoria o su incorporación cotidiana a nuestras ensaladas, ¡es una excelente idea!

Al uso diario de estos elementos, le agregaría el consumo de sendos complementos naturales de magnesio y levadura de cerveza y ya contamos con una estrategia básica que nos puede ayudar a prevenir y superar el acné.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Secretos para un buen ayuno

En medicina natural sostenemos claramente que no es posible gozar de buena salud cuando nuestro cuerpo está intoxicado; en muchos aspectos, el ayuno es potencialmente la mejor medicina dado que tiene la capacidad de aliviar de manera exitosa  condiciones como alergias, artritis, alteraciones digestivas, enfermedades de la piel, trastornos cardiovasculares, asma, sobrepeso, etc.

De acuerdo a investigaciones desarrolladas por un grupo de científicos de la Universidad del Sur de California cuyos resultados fueron publicados en el 2017, el ayuno podría ayudar a reducir el riesgo de diabetes y cáncer, al menos en los experimentos realizados en ratones de laboratorio. Considerando los resultados, el equipo de expertos conducido por el reconocido doctor Valter Longo, ya están prestos a comenzar las pruebas en humanos con una dieta baja en calorías que imita los efectos del ayuno sin dejar de comer.

Además de los evidentes beneficios físicos, un buen ayuno tiene beneficios psicológicos: despeja la mente, devuelve la armonía al pensamiento, aumenta la conciencia espiritual, despierta la creatividad y favorece un buen descanso.

Hay muchas opciones para eliminar las toxinas de nuestro cuerpo: hierbas medicinales, nutrición ortomolecular, irrigaciones colónicas, sauna, entre otras; la alternativa más universal y accesible es el ayuno.

El ayuno puede durar entre uno y varios días; más allá del tercer día, debería estar supervisado por un profesional, sobre todo si no se tiene experiencia previa. El ayunador inexperto debe ser advertido que puede sufrir molestias de todo tipo: diarreas, dolor de cabeza, supuraciones, etc.; no hay que asustarse, la fuerza vital del organismo está impulsando las toxinas hacia afuera.

En cualquier caso, para disminuir estas molestias, podemos prepararnos previamente con una monodieta de frutas, un esquema alimentario hipotóxico, el drenaje de los emuntorios (pulmones, intestinos, piel, hígado y riñones) con hierbas y nutrientes específicos e incluso con los recursos mencionados más arriba.

Otro recurso habitual es ayunar tan solo ingiriendo espirulina; la espirulina es un súperalimento que nos brinda una gran densidad y diversidad de nutrientes que nos ayudarán a evitar cualquier carencia.

“En primer lugar, hay que recordar que el ayuno es una práctica ancestral del ser humano que favorece el bienestar metabólico y hormonal de la persona y que es respaldado por numerosos estudios de la comunidad científica. Durante su curso, la no ingesta de alimentos no se contrarresta con la degradación proteica, sino con el uso de la reserva de grasas para mantener la energía.”

Pilar Hurtado, médico especializada en medicina integrativa en salud mental.

A continuación compartimos este vídeo del Dr. Karmelo Bizkarra,  director médico del centro de salud ZUHAIZPE, en el que nos habla sobre el ayuno y su poder curativo:

Sea cual sea el enfoque que le demos a nuestra estrategia, hay que poner énfasis en la importancia de consumir abundante agua pura y energéticamente estructurada; esto se logra, además de recurriendo a un buen filtro en nuestro hogar, trasegando el agua que vamos a beber de un vaso a otro al menos siete veces. De esta manera, no sólo brindamos el mejor soporte para la desintoxicación, sino que además estaremos recurriendo a un milenario secreto para vitalizar nuestro organismo.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Nutrición Ortomolecular en la osteoporosis

El paso del tiempo y el autoflagelo inducido por malos hábitos de alimentación, sedentarismo y exceso de medicación acidificante, predispone al cuerpo humano a la osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos y los expone a fracturas.

Las estadísticas indican que aún afecta más a las mujeres y nos dicen que alrededor del 50% de las mismas, y una cuarta parte en el caso de los hombres, sufrirán alguna fractura debido a la osteoporosis.

Hay factores de riesgo inevitables: el paso de los años, complexión pequeña, ser blanco o asiático y, en cierta medida, la predisposición genética. Hay otros factores que son manipulables por nuestra voluntad: podemos elegir lo que comemos, ser cuidadosos a la hora de ingerir medicamentos o tener un estilo de vida físicamente activo.

La humanidad ha aprendido a identificarse con la civilización y observar lo que se ha evolucionado desde los tiempos primitivos con un aire de suficiencia; este es un punto cuestionable, pues en muchos casos, los tiempos que corren conllevan enfermedades que otrora no existían o eran insignificantes, la osteoporosis por ejemplo.

La osteoporosis es claramente una enfermedad de la civilización. En materia de alimentación, actividad física o prácticas de higiene y salud corporal, definitivamente, analizando el grueso de la población actual, hemos involucionado. La industrialización y refinación de los alimentos, marcan claramente que somos una especie de consumo autodestructivo; las comodidades modernas han reemplazado el trabajo físico que puede ser costoso o desagradable, pero en lugar de reemplazarlo por actividades físicas agradables, hemos sumado horas frente al ordenador y el televisor. Los medicamentos que utilizamos prometen resultados rápidos sin cambios en nuestro estilo de vida, pero traen como consecuencia más enfermedad. La suma de todo esto es el punto en que se apoyan la osteoporosis y otras enfermedades degenerativas.

Como prevenir la osteoporosis

Aquí la alimentación y la actividad física son fundamentales.

Entre los alimentos a evitar debemos mencionar el café, el azúcar, los edulcorantes artificiales y las gaseosas, sustancias todas que acidifican la sangre y estimulan la pérdida de calcio.

Es importante asegurarse una buena asimilación del calcio y esto no se logra tanto obsesionándose con el consumo de lácteos, sino promoviendo una alcalinización de la sangre y asegurándose la ingesta de nutrientes coadyuvantes como el boro, el magnesio, el silicio y, por supuesto, el calcio en cantidades razonables y en equilibrios asimilibles.

Tengamos presente que hoy día somos la generación de toda la historia de la humanidad que mayor exposición tiene al consumo de calcio, tan sólo ver la cantidad de alimentos aditivados y la constancia con la que los médicos machacan para que tomemos mucha leche, y sin embargo padecemos más debilidad ósea que nunca. ¿No le parece que hay una ecuación que está fallando?

Asegúrese de consumir unas cuantas porciones de frutas y verduras frescas, pequeñas porciones de legumbres y frutos oleaginosos, cereales integrales, aceites de buena calidad (oliva virgen extra, girasol o lino de primera prensada), modere las carnes y los huevos si realmente los desea consumir,¡y olvídese de los lácteos! Con esto nuestro cuerpo recibirá la nutrición básica para una buena salud en general y unos huesos fuertes en particular.

Paralelamente, realice actividad física variada y, especialmente desde la adolescencia, una ejercicios con sobrepeso moderado para favorecer la osteogénesis.

Finalmente, asegúrese que toma sol; en horas saludables, el sol es la mejor fuente de vitamina D y un gran amigo de los huesos.

Tratamiento Ortomolecular

Si ya padece osteoporosis, la estrategia diseñada hasta aquí será insuficiente y deberá agregarle algunos complementos nutricionales:

Complemento vitamínico-mineral:

– Boro, 12 mg

– Calcio, 400 mg

– Magnesio, 400 mg

– Silicio, 100 mg

– Cinc, 20 mg

– Vitamina C, 1,000 mg

– Betacaroteno, 20,000 UI

Complemento de Acidos Grasos Esenciales:

– Aceite de Pescado (Omega 3), 3,000 mg

Plantas medicinales:

– Cola de Caballo

– Maca

– Spirulina

– Bambú

Pablo de la Iglesia