Publicado el

Lino, aliado en la menopausia

Lino, aliado en la menopausia

Uno de los principios activos más interesantes del lino o linaza, que ha despertado mucho interés en los investigadores, son los lignanos, una sustancia de gran utilidad para la salud femenina, especialmente durante la menopausia, por sus efectos como regulador hormonal. También se estudian sus propiedades antioxidantes y anticancerosas.

Los lignanos -nombre genérico de numerosísimas sustancias similares- son unos fitoquímicos ampliamente distribuidos en el reino vegetal; en esta ocasión nos interesan especialmente los presentes en las semillas de lino.

Al igual que otras sustancias fitoquímicas, como las isoflavonas de soja, los lignanos se aferran en las células a los mismos puntos donde lo hacen los estrógenos; este mecanismo ayuda a paliar los efectos negativos del exceso de estrógenos y reduce las posibilidades de padecer cáncer, especialmente el de mama.

Las semillas de lino, por mucho, son la fuente alimentaria más rica en lignanos, llegando a contener hasta cien veces más que la cantidad presente en otros productos; otras fuentes a considerar son las semillas de calabaza, el té verde y los cereales integrales. Después del lino, las semillas de sésamo son las segundas en importancia por su concentración.

Alivio durante la menopausia

En varios estudios realizados, pudo apreciarse que el consumo de diversas cantidades de semillas de lino favorece la salud de la mujer en periodos de menopausia. Una investigación demostró concretamente que la incorporación de 40 gr diarios de semillas de lino durante cuatro meses, es tan efectiva como la terapia de sustitución hormonal (0,625 mg de estrógenos conjugados) en la reducción de síntomas asociados al climaterio.

Se entiende que estos fitonutrientes actúan adhiriéndose a los receptores de estrógenos celulares, en forma similar a los estrógenos endógenos producidos por el propio cuerpo. Los lignanos no son tan potentes como los estrógenos endógenos; sin embargo, pueden actuar como tales o como antagonistas, dependiendo de las necesidades del cuerpo.

Cuando la presencia de estrógenos es normal o muy elevada, tal como ocurre en las mujeres en etapas anteriores a la menopausia, los lignanos actúan como antagonistas evitando los efectos nocivos que aquellos pudieran tener. Sin embargo, cuando los niveles disminuyen, tal como ocurre en la menopausia, los lignanos actúan como estrógenos débiles.

Cómo consumirlo

El consumo de la semilla entera remojada es tal vez la forma más habitual y mi opción preferida; de esta forma aprovechamos todas sus propiedades.

Se cubre con agua una o dos cucharadas de semillas de lino y se deja reposar toda la noche; se consume por la mañana masticando lentamente. Es ideal para combatir y prevenir el estreñimiento, pero también se aprovechan todas sus virtudes, entre ellas prevenir el cáncer de mama y, por supuesto, favorecer el equilibrio hormonal.

Pablo de la Iglesia
Mentor del Diplomado en Coaching Nutricional

Publicado el

CÚRCUMA, una opción contra el cáncer

CÚRCUMA, una opción contra el cáncer

La cúrcuma es una poderosa planta medicinal a la cual la investigación le atribuye propiedades preventivas y curativas contra la obesidad,  la diabetes tipo 2, la enfermedad inflamatoria del intestino, la osteoartritis, entre otras; también contra el cáncer.

Sus usos medicinales se remontan a por lo menos tres milenios atrás, aunque también se la ha utilizado como colorante para teñir las túnicas de los monjes budistas y la ropa de la alta sociedad en Oriente.

Partes utilizadas

Con fines gastronómicos y medicinales, se utiliza el rizoma; luego, como veremos con más detalle, las presentaciones medicinales también tienen características diferenciadas contemplando ciertas características para el rizoma fresco, el polvo seco o su extracto en diferentes concentraciones.

Anticancerígeno potente

En este artículo profundizaremos su capacidad para prevenir o como coadyuvante contra el cáncer.

Varias investigaciones de laboratorio aportan fuertes evidencias que la curcumina puede prevenir el cáncer, disminuir su diseminación, favorecer los resultados de la quimioterapia y proteger las células sanas del daño provocado por la radioterapia. ¡Si yo tuviera cáncer no esperaría que cada estudio por tipo y en humanos me confirmara los resultados! Bueno, en realidad no tengo cáncer y utilizo la cúrcuma y el extracto estandarizado de curcumina de manera más que generosa para cuidar y potenciar la salud.

En el año 2017, cita Antonio Muro en un reportaje para la revista Discovery Salud, “Eficacia de la curcumina en casos de cáncer”, el British Medical Journal (BMJ) se hizo eco del caso de una mujer, Dieneke Ferguson, con mieloma múltiple en estadio 3 diagnosticado en marzo del 2007; tras haberse sometido en vano a tres protocolos diferentes de quimioterapia, se negó a continuar con los tratamientos que le proponían los oncólogos y en su lugar, comenzó a ingerir únicamente curcumina y, a noviembre de 2019, llevaba ocho años de sobrevida contra todos los pronósticos.

Digamos que esta es una enfermedad que provoca deterioro progresivo y la mediana de supervivencia es de 5.2 años. No confundir con la “media de supervivencia”; en este caso se refiere al tiempo que pasa desde el diagnóstico o el principio del tratamiento de una enfermedad en el cual la mitad de los pacientes diagnosticados todavía están vivos. En un ensayo clínico, la mediana de supervivencia es una forma de medir la eficacia de un tratamiento nuevo.

En el citado reportaje, también se aclara que cuando a la paciente se le diagnosticó mieloma múltiple en fase III, su deterioro era importante, llegando a perder la memoria durante tres días y dos de sus vértebras colapsaron llevándole a perder siete centímetros de altura.

Uno de los firmantes de la publicación en el BMJ, Jamie Cavaghan, sostuvo:

“Cuando revisas su evolución no encuentras otra explicación para su recuperación, luego tiene que deberse a la curcumina.”

Digamos que, habiendo sido este uno de los artículos más leídos en una de las revistas médicas más importantes del mundo, el ensayo clínico solicitado por los firmantes aún no se ha llevado a cabo. Y es que las sustancias naturales no tienen padrino; y lo digo en todos los sentidos de la palabra.

Los investigadores Bharat B. Aggarwal, Anushree Kumar y Alok C. Bharti, del Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas, han publicado un trabajo en el año 2003 que da cuenta del poder de la curcumina contra el cáncer en diversos estudios.

En el mismo certifican el potencial anticancerígeno de la curcumina debido a su capacidad para suprimir la proliferación de una amplia variedad de células tumorales, su potencia antioxidante y antiinflamatoria; así mismo, evaluaron rigurosamente la seguridad de la curcumina en dosis de hasta diez gramos.

Cómo consumirla

En primer lugar, no hay límites para consumirla como ingrediente culinario; para que su principio activo más importante se haga notar en la sangre, se necesitan dosis de hasta diez gramos diarios, lo cual es bastante más de lo que suele consumirse.

Con fines terapéuticos, suele recurrirse al extracto de curcumina, el cual se presenta en diferentes concentraciones y potencias; mi consejo es consumirla de acuerdo a las indicaciones del prospecto si no contamos con asesoría profesional y si nos orienta un especialista, seguramente esta dosis podrá aumentarse sin problemas en la mayoría de los casos.

Por supuesto, como todos los alimentos, plantas medicinales y nutrientes, deben estar comprendidas en una estrategia integral de salud que contemple la nutrición, el contacto con la naturaleza, la actividad física y el equilibrio emocional.

CÚRCUMA, el mejor aliado de tu bienestar integral

Para más información puedes
adquirir el Informe Ejecutivo
CÚRCUMA: el mejor aliado
de tu bienestar integral.

Publicado el

COVID-19: ¿cómo el miedo y el estrés afectan nuestra inmunidad?

COVID-19: ¿cómo el miedo y el estrés afectan nuestra inmunidad?

Las emociones afectan nuestra inmunidad

Las emociones afectan a nuestro sistema inmunitario, para bien o para mal; un hecho que se sabía desde siempre, por supuesto, pero que desde hace unas tres décadas o algo más, ha comenzado a cuantificarse de manera objetiva y con acumulación creciente de datos.

Uno de las asignaturas que estudia la interrelación entre las emociones y el organismo es la psiconeuroinmunología (PNI), encargada de facilitar el acceso a las evidencias mecanicistas de como los estresores impactan en la fisiología.

El estrés, en forma de miedo, ansiedad o incertidumbre, generan desequilibrios en el funcionamiento orgánico que nos afectan mucho más allá de nuestras emociones; si bien es importante señalar que no todos nos estresamos por lo mismo y los mismos escenarios nos afectan de manera diferente a cada uno, de acuerdo a como lo percibamos en función de creencias, valores y condicionamientos que conforman la respuesta mental de cada individuo.

Cuando el estrés es continuado y desborda nuestra capacidad orgánica para sobrellevarlo, uno de los primeros en verse afectado es el sistema inmunitario, como consecuencia de un proceso de ida y vuelta entre la mente y el cuerpo afectándose mutuamente.

Adrenalina y cortisol

El estrés percibido genera un impacto en el sistema nervioso que responde produciendo hormonas y neurotransmisores, para las cuales el sistema inmune tiene receptores; por ejemplo, para entender uno de los procesos, la pituitaria, al percibir estrés, segrega ACTH que le indica a las suprarrenales que liberen cortisol y adrenalina, hormonas que nos preparan para responder adaptativamente con mayor eficiencia.

Si este escenario se mantiene durante un tiempo prolongado, el exceso de adrenalina y cortisol puede afectar la producción y el comportamiento de las citoquinas, pequeñas proteínas secretadas, entre otras, por los macrófagos y las células T durante las respuestas inmunes natural y específica; las citoquinas se unen a receptores específicos de la membrana celular donde van a iniciar respuestas biológicas como la activación de macrófagos, células asesinas o eosinófilos, acorde a la presencia del agente extraño y durante periodos pequeños de tiempo. El estrés crónico -en la forma emocional que se manifieste-, va a producir un estímulo permanente y la respuesta termina agotando recursos y alterando la respuesta eficiente de la inmunidad.

El cortisol y la adrenalina cumplen la importante función de preparar al cuerpo adaptativamente para la lucha o la huida, escenarios que en el estado natural en el que nuestras respuestas orgánicas fueron configuradas, tienen un comienzo y un fin, en cambio, en la sociedad actual pueden durar días, semanas, meses o volverse permanentes. Escribo esto durante la pandemia del coronavirus, un desafío que ha involucrado a toda la humanidad como nunca antes; sin trivializar en absoluto la situación, podemos observar que la población ha estado siendo bombardeada con el tema durante meses desde su inicio y de manera creciente hasta que la noticia ha tomado protagonismo absoluto.

Por ejemplo, las autoridades sanitarias y el periodismo han recurrido a la “guerra” como metáfora, algo que, en mi opinión, es muy exagerado. Como consecuencia, dado que lo que nos decimos configura nuestra percepción, mucha gente lo interpreta de manera literal, empieza a encontrar enemigos en todos lados, se produce una histeria social de larga duración y una secreción permanente de las hormonas del estrés; llegado a un punto, estas crean desequilibrios que afectan al metabolismo, a los sistemas reproductor, cardiovascular y gastrointestinal o el cerebro. En cuanto a la inmunidad, el exceso de hormonas de estrés, en este caso en forma de miedo, baja y altera las defensas, predisponiendo a enfermedades respiratorias, alergias, enfermedades autoinmunes e infecciones en general. De alguna manera, aquello que las autoridades buscan evitar, también lo están estimulando.

Empoderarse en lugar de aterrorizarse

¿Y cómo podría evitarse y mitigarse este estado de cosas? El escenario es real, no caben dudas, y las medidas preventivas son razonables -aunque no sabemos su efectividad real al momento de escribir esto y, mucho menos, su utilidad más allá de las cuarentenas obligatorias, confinamientos y aislamiento social-.

Sin embargo, con la comunicación basada exclusivamente en el miedo con la propia OMS a la cabeza, no se le proporcionó a la gente herramientas para tomar acción y hacerle frente al desafío. De alguna manera, recurriendo a la metáfora de la guerra como configurador de la consciencia colectiva, es como si nos enviaran al medio de un combate entre dos frentes, completamente desarmados y sin una trinchera en la que guarecerse.

Las primeras líneas de defensa de nuestro organismo son la prevención y nuestra inmunidad natural. Las medidas tomadas apuntan a la prevención, y eso, está claro, debe apoyarse. Sin embargo, ni las autoridades sanitarias, ni la mayoría de los médicos, ni los medios de comunicación, han hablado prácticamente nada de la importancia de nuestro sistema inmunitario en la labor preventiva o curativa.

Sabemos que no es lo mismo comer de una manera u otra para garantizarle a nuestro organismo las proteínas, los ácidos grasos, las vitaminas, los minerales y los fitoquímicos necesarios para que el sistema inmunológico funcione adecuadamente; quien está verdaderamente ocupado en contener una pandemia se ocupa mínimamente de enseñarle a la gente que no es lo mismo comer azúcar refinado que unas frutas, un embutido industrializado con pan blanco que una carne al horno con papas, un panificado industrial que un porridge de avena o un licuado de banana. ¡Y la diferencia no es menor en la práctica!

Podríamos sumarle la comunicación de recursos baratos que ayudan a prevenir o mitigar infecciones respiratorias por estímulo de la inmunidad natural, tales como plantas medicinales (equinácea, llantén, eucalipto, gordolobo, ambay, tomillo…), alimentos específicos (ajo, cebolla, jengibre, limón), complementos nutricionales (vitamina C, zinc, selenio…). En ningún caso se trata de sustancias milagrosas, pero sin ninguna duda, en todos los casos se trata de sustancias que crean auspicios positivos para sostener nuestro bienestar ante esta o cualquier amenaza infecciosa y, además, le brinda a la gente el registro de poder hacer algo más por su salud, más allá de quedarse encerrada aterrorizándose con las noticias que pasan en la TV.

Pasar de ser pasivos espectadores desinformados de nuestras posibilidades a participantes activos en aprendizaje permanente, haría una gran diferencia aquí y ahora y nos empoderaría con recursos que tendríamos disponibles para siempre. Y por supuesto, canalizaríamos el estrés en acciones productivas: hacer ejercicio, comer bien, descansar adecuadamente, meditar, prepararnos una infusión, y de esta manera saber que efectivamente estamos haciendo lo mejor por nosotros mismos. ¡La diferencia es enorme!

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Propiedades del Espino blanco

Propiedades del Espino Blanco

Hay muchas plantas medicinales que bien utilizadas pueden ser de gran utilidad para cuidar el corazón, una de las más utilizadas y entre mis preferidas está el espino blanco. Por supuesto, insisto una y otra vez, en el marco de un estilo de vida equilibrado que elimine el tabaco, nos procure una alimentación saludable, actividad física moderada y el estrés bajo control.

Conocido también como espino albar, espino majuelo o espinera brava, y cuyo nombre en latín es Crataegus distinguiéndose las variedades oxyacantha y monogyna -esta última con algo menos de poder medicinal-, es un arbusto originario de Europa, norte de África y del occidente asiático; en fitoterapia se utiliza principalmente como cardiotónico, vasodilatador y sedante suave.

La parte más activa medicinalmente son las flores, las cuales se cosechan en primavera y hay que secar rápidamente; pero también son eficaces las hojas y los frutos en las diferentes presentaciones medicinales: infusión, cápsulas, comprimidos o tinturas madres.

Destacan en su composición los flavonoides que son complementados por ácidos triterpénicos, aceite esencial, purinas que conforman la composición de los ácidos nucleicos, aminas, pectina, amigdalina, vitamina C y presencia de minerales, brindándonos una planta medicinal prácticamente inocua y que es ampliamente utilizada en el mundo para prevenir y aliviar las enfermedades cardiovasculares.

Entre sus efectos positivos destaca su acción cardiotónica que favorece la circulación y nutrición del músculo cardíaco; esto se complementa con una actividad antiespasmódica y vasodilatadora que, al mejorar la oxigenación del miocardio ayuda a controlar arritmias, angina de pecho y coronaritis.

Para concluir un excelente perfil cardiovascular, agreguemos qué por su actividad antioxidante, tiene una fuerte capacidad para neutralizar los radicales libres y prevenir procesos ateromatosos.

El uso más estudiado para el espino blanco es la insuficiencia cardíaca congestiva, una condición en la cual el corazón no puede bombear sangre rica en oxígeno al resto del cuerpo de forma eficiente provocando síntomas en todo el organismo y se manifiesta con tos, fatiga, debilidad, desmayos, inapetencia, palpitaciones, dificultad respiratoria, hinchazón de pies y tobillos, aumento de peso, etc. En diferentes ensayos se pudo verificar que esta planta mejora significativamente la función del corazón, la capacidad para la actividad física y un alivio general en síntomas como la falta de aliento y la fatiga.

La ateroesclerosis por acumulación de placa, cuya principal causa es la oxidación de los lípidos que circulan en la sangre, puede afectar negativamente la salud impidiendo una buena oxigenación del músculo cardíaco predisponiendo a la angina de pecho y ataques al corazón, así como a la acumulación de placa ateromatosa en las arterias que suministran sangre al cerebro predisponiendo a un derrame cerebral; también, al menos en estudios sobre animales, el espino blanco se ha mostrado útil para prevenir estos trastornos y aliviar la condición del que ya los padece. Hay otras plantas como el ginkgo biloba o el hamamelis, así como el consumo de aceites Omega 3 en forma complementaria que también pueden contribuir a mejorar este escenario.

Aunque todo lo que creíamos saber acerca del metabolismo del colesterol está siendo cuestionado en los últimos años, podemos afirmar que el espino blanco es eficaz para controlar el colesterol LDL -habitualmente conocido como “malo”- en el torrente sanguíneo así como regular su producción hepática; mientras los expertos no se terminan de poner de acuerdo en cuales son los niveles adecuados de lípidos en la sangre, nosotros enfatizamos en los alimentos saludables, las hierbas medicinales que han probado ser eficaces a lo largo de cientos de años y la sabiduría que emerge de la observación de las leyes de la naturaleza. ¿No le parece lógico?

Sugerencias para complementos

Aunque antes de consumir plantas medicinales es conveniente consultar a un profesional especializado, la indicación general -a modo de referencia- suele ser de la siguiente manera:

  • Infusión al 1%: se dejan reposar 10 g por litro de agua hirviendo durante 15 minutos y se toman dos o tres tazas al día.
  • Polvo: 200 – 500 mg dos o tres veces al día.
  • Tintura hidroalcohólica: según indicación, como norma se sugieren 10 a 30 gotas en un vaso de agua tibia dos o tres veces al día; se realizan tratamientos de tres semanas a un mes, se toman unos días de descanso y se retoma si es necesario y sugerido por un profesional médico o naturópata.

Me encanta investigar, detectar, consumir y recomendar complementos de calidad; a continuación algunos de los que he detectado en Amazon:

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Propiedades del CARDAMOMO

Propiedades del Cardamomo

El cardamomo es de uso común en diversas culturas culinarias con el propósito de brindar aroma y sabor a diferentes platos y bebidas, aunque también destacamos sus propiedades medicinales.

A modo de curiosidad, junto con la vainilla y el azafrán, está catalogada como una de las especies más caras del mundo aunque en realidad es fácil de encontrar y dadas las pequeñas cantidades que se usan en la cocina, no lo es tanto.

El cardamomo pertenece a la familia de las zingiberáceas, algunas de las cuales son reconocidas como especias o por su valor curativo en las medicinas tradicionales; entre ellas destacamos el jengibre (Zingiber officinale) y la cúrcuma (Curcuma longa). 

Indicaciones

  • Tonifica el sistema digestivo.
    Se ha observado que aumenta la actividad de la tripsina, una enzima importante en los correctos procesos de digestión de los alimentos; en los países árabes, con este propósito, existe la tradición de servir unas pocas semillas de cardamomo con los postres o el café.
  • Ayuda a controlar los gases intestinales y los eructos.
    Entre los aceites esenciales que presenta, mencionamos el camfor con acción carminativa y que actúa sinérgicamente con otros compuestos aromáticos con propiedades antiespasmódicas.
  • Alivio respiratorio.
    En la Medicina Ayurveda tradicional de la India se indica para aliviar la bronquitis, el asma y trastornos respiratorios en general. Incluso se ha indicado como un refuerzo de los mix herbales indicados para aliviar el EPOC (eucalipto, malva, cúrcuma, jengibre, equinácea, entre otras).
  • Estimulante.
    Al ser ingerido en bebidas y comidas, actúa como un energizante suave.
  • Reduce la acidez estomacal y ayuda a curar úlceras.
    Contiene un aceite esencial, el cineol, que actúa como protector del estómago y tónico hepático.
  • Antihelmíntico
    Algunos médicos lo indican como parte de sus estrategias para combatir los parásitos intestinales.
  • Antiséptico bucal.
    Una tradición que proviene del antiguo Egipto es mascar las semillas de cardamomo para proporcionar un buen aliento e higienizar las encías y los dientes; hoy es sabido que ayuda a eliminar los gérmenes patógenos de la cavidad bucal debido también a la presencia del cineol que brinda además de las potencialidades anteriormente mencionadas, capacidad como antiséptico natural. Puesto que también ayuda a combatir las bacterias que causan caries, algunas presentaciones dentífricas de manufactura natural llevan en su composición el citado aceite esencial.
  • Antifúngico.
    La candidiasis es sin duda uno de los trastornos infecciosos más extendidos de la actualidad y puede generar una gran variedad de trastornos que afectan la piel, las mucosas, el aparato de reproductor, etc. Se ha observado que el aceite esencial de cardamomo, indicado por un especialista, a dosis terapéuticas y en el marco de un estrategia de salud adecuada, ayuda a controlar la candida albicans.

Formas de uso

En infusión: se utilizan las semillas, las cuales debemos extraer de su vaina, se prepara a razón de 40 gramos por litro y se beben tres tazas al día. Una infusión carminativa para preparar en casa consiste en la mezcla a partes iguales de hinojo, anís y cardamomo, administrando una cucharada sopera por taza de agua hirviendo.

Otra forma de indicarlo, especialmente para la flatulencia o los espasmos intestinales, es consumir media cucharada de semillas molidas en un vaso de agua, tres veces al día.

La leche de alpiste, cardamomo y canela, cuya receta compartimos aquí, es un eficaz coadyuvante en el tratamiento de la diabetes, condición para la cual se requiere un enfoque integral y puedes referenciarte para ello en el libro “Detené la diabetes” (Grijalbo) de mi autoría junto con Pablito Martín.

Ingredientes:

  • 5 a 8 cucharadas de alpiste apto para consumo humano
  • 1 o 2 vainas de cardamomo
  • 1/2 cucharada de canela
  • 1/2 l de agua

Preparación:

  • Remojar el alpiste por 12 horas. En otro recipiente, dejamos unos granos de cardamomo en remojo durante 8 horas.
  • Lavar y colar el alpiste; colocar en la licuadora con 1/2 litro de agua limpia  junto con el cardamomo y 1/2 cucharadita de canela. Procesar bien y colar con una maya bien fina.
  • Beber un vaso en ayunas y otro antes del almuerzo.

En la gastronomía

Su aroma intenso y característico, entre menta, cítrico, eucalipto, dulce y picante es inconfundible; su uso gastronómico varía según las regiones y sus costumbres. En India esta muy presente en la preparación de currys, arroces y algunos postres. En los países escandinavos, junto clavo, jengibre y canela, está en muchas recetas de la repostería tradicional. En los países árabes, un café de cardamomo es un omnipresente símbolo de hospitalidad. En Guatemala, país reconocido como el de mejor producción y mayor exportador de cardamomo, se utiliza en la elaboración de una goma de mascar con intenso sabor característico.

Recetas

Licuado de banana y cacao

Ingredientes para tres vasos:

  • 2 bananas
  • 1 cucharada de cacao amargo
  • 2 vasos de leche de almendras
  • 1 vaina de semillas de cardamomo

Preparación:

Primero preparamos la leche de almendras que es muy fácil de hacer: lavamos y dejamos en remojo 25 gr de almendras entre dos y ocho horas, las colamos y las llevamos a la licuadora con dos vasos de agua pura, procesamos y listo; según la consistencia deseada, podemos colarla o no.

Luego volvemos a procesar con las bananas, el cacao y las semillas del interior de la vaina de cardamomo. ¡Listo! En invierno podemos preparar con agua caliente y en verano incluso podemos congelar las bananas previamente para tener una bebida muy refrescante; podemos endulzar optativamente con miel, stevia o azúcar mascabo.

Arroz integral al cardamomo

Ingredientes:

  • 1 taza de arroz integral
  • 2 ajos picados
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 vaina de cardamomo
  • 1/2 cucharadita de jengibre
  • 1 cucharada de levadura de cerveza
  • 1 cucharada de semillas de sésamo

Preparación:

  • Cocinar el arroz integral como es habitual con los ajos picados para darle un sabor picante y una cucharadita de cúrcuma.
  • Colar e incorporar las semillas de la vaina de cardamomo y el jengibre
  • Emplatar y espolvorear la levadura de cerveza y las semillas de sésamo.
  • Servir bien calentito acompañado de unas verduras al vapor.

Pablo de la Iglesia