Publicado el

Cúrcuma y miel para tus defensas

Cúrcuma y miel para tus defensas

Cúrcuma y miel, un poderoso antibiótico natural para sumar a nuestro botiquín.

Cuando se trata de medicina natural, cada vez me resulta más fácil encontrar la información que me permite justificar científicamente la validación de uno de aquellos valiosos remedios de la abuela.

Sin embargo, esta no es mi única prioridad.

En primer lugar, porque cuando se trata de alimentos y plantas medicinales cuyo consumo normal es inocuo, me basta el sentido común para determinar si funciona o no.

Si funciona, es inocuo y accesible, la validación científica es un dato auspicioso más. Solo eso, pero mucho menos importante que los anteriores en términos prácticos.

¡Y quién puede dudar de las propiedades medicinales de un mix de cúrcuma y miel!

Cúrcuma y miel, un aliado de tus defensas

Más allá de sus usos gastronómicos, la cúrcuma es una de las plantas medicinales más estudiadas; particularmente su principio activo más conocido, la curcumina, ha sido estudiado por sus propiedades inmunoestimulantes, inmunoreguladoras, antiinflamatorias y anticancerígenas en centenas de estudios.

Esta es la razón por la que, además de recomendar el uso de cúrcuma en nuestras comidas, también solemos recomendar complementos de curcumina para precisar más el enfoque terapéutico.

Pero la curcumina no es el único principio activo, por lo que el uso de la raíz en estado natural, brindará aportes diferenciados y valiosos.

Y la miel, tiene suaves pero reconocidas propiedades antibacterianas y fluidificantes de la mucosidad, siempre ha sido un buen compañero de muchas recetas para combatir gripes y resfriados.

Una combinación de cúrcuma y miel  es otro de esos recursos que podemos incorporar a nuestras rutinas de salud para estar más tiempo libres de enfermedades respiratorias.

Cómo utilizar cúrcuma y miel

Ingredientes

  • 1 cucharada de cúrcuma
  • 100 gramos de miel

Preparación

En un frasco de vidrio, mezcle los ingredientes y revuelva bien para homogeneizar lo mejor posible.

Forma de uso

En caso de gripe, tomar una cucharada de postre cada hora para tratar la gripe; tener en cuenta que esto representa un aporte extra de carbohidratos provenientes de azúcares por lo que es conveniente mantener una dieta frugal basada en vegetales -que además le dará al cuerpo la posibilidad de desintoxicarse-. ¡Aprovechar y aumentar su consumo de agua!

No tragar inmediatamente, dejar que se derrita en la boca.

Al día siguiente, tomar la misma cantidad pero cada 2 horas; mantener una dieta vegetal frugal y buena hidratación.

Repetir al tercer día, tomándola solo tres veces al día.

Variantes de consumo

También es posible agregar cúrcuma y miel a una tisana; en estos casos, si elegimos una planta con propiedades estimulantes de las defensas como eucalipto, orégano o tomillo, sumaremos más principios activos enriquecedores.

También podemos agregárselo a una leche de almendras u otro fruto seco.

Incluso podemos untar una galleta de arroz u otro panificado saludable con cúrcuma y miel.

De esta forma tendremos variantes para enriquecer nuestra estrategia de salud.

En forma preventiva, podemos utilizar el preparado de cúrcuma y miel una vez al día en cualquiera de las opciones mencionadas.

Y por supuesto, podemos potenciar su uso con otros recursos de la medicina natural como propóleo,  jengibre, ajo, cebolla…

Otras posibilidades de la cúrcuma

CÚRCUMA, el mejor aliado de tu bienestar integral

Si el tema es de tu interés, he escrito un informe ejecutivo sobre el tema: CÚRCUMA, EL MEJOR ALIADO DE TU BIENESTAR INTEGRAL.

AMZN USA (Edición en español) (Edición en inglés)

AMZN ES (Edición en español) (Edición en inglés)

AMZN MX (Edición en español) (Edición en inglés)

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Alimentación consciente: primeros pasos

Primeros pasos en la alimentación consciente

El secreto de una alimentación consciente es buscar información de calidad, escuchar la respuesta de nuestro cuerpo a cada una de nuestras elecciones y sentir la voz de nuestro corazón; ¡esta es la perfecta combinación para tomar las mejores decisiones y a nuestra propia medida!

El camino más potente por el que florece
el desarrollo y la felicidad de los pueblos
es la alimentación saludable.

El camino de la alimentación consciente es una danza entre el análisis de la mente, la respuesta instintiva del cuerpo y la intuición del corazón.

¿Carencia de alimentos o de educación?

Permite que lo explique con algunos datos:

¿Sabías que por cada punto que se reduce la desnutrición
baja la pobreza en un 4%?

¿Y que por otra parte la reducción de la pobreza en un 1%
sólo logra reducir la desnutrición en 0,25%?

¿Sabías que por cada punto que se reduce la desnutrición baja la pobreza un 4%? ¿Y que por otra parte la reducción de la pobreza en un 1% solo logra reducir la desnutrición en un 0,25%?

Estos datos ponen en evidencia la importancia de la educación y la información de calidad para que las personas, especialmente los más pobres, se vuelvan adeptos a una alimentación consciente y utilicen sus magros presupuestos eligiendo los alimentos que les brinden la mejor relación costo-beneficio para su salud. Y por supuesto, procurar producir uno mismo al menos una pequeña parte de los mismos. ¿No te parece?

El desafío de la alimentación consciente

La desnutrición es apenas uno de nuestros problemas, cada paso que demos en favor de una alimentación consciente y saludable nos será útil para eludir las principales enfermedades como la obesidad, el cáncer, la diabetes, la hipertensión y, con ellas, las razones causales de más muertes en el mundo.

Tal como dice Miguel Leopoldo Alvarado, Lic. en Nutrición y Especialista en Nutrición Ortomolecular:

Realizando un análisis retrospectivo el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades degenerativas se pueden explicar como un subproducto de la civilización.
Observando lo ocurrido en poblaciones aisladas de la civilización, veremos que mientras conservan sus patrones primitivos de alimentación las enfermedades degenerativas son prácticamente inexistentes y que cuando adoptan una dieta compuesta por
alimentos industrializados, irremediablemente aparecen las características enfermedades atribuidas a los factores de la civilización. Eso lo demostraron durante el siglo XX renombrados investigadores, quienes también advirtieron que de no tomar enérgicas medidas preventivas su incidencia y prevalencia se generalizaría en todas las poblaciones que incorporaran a su dieta los alimentos industrializados.

Comida de verdad

La dieta ecológica -o lo más que podamos aproximarnos a ella-, además, es una forma de cuidar nuestro cuerpo y a la vez el planeta -sin cuya integridad nuestro cuerpo tiene mayores dificultades para sostener la homeostasis-; elegir alimentos orgánicos y provenientes de producción agroecológica cuando nos sea posible, también nos compromete con las futuras generaciones.

Desde una mirada amplia, comer más sano y natural, puede integrarse perfectamente con otra que a la vez busque generar el menor impacto en el planeta, una cuestión que tiene muchas aristas.

Hoy podemos optar por alimentos ecológicos u orgánicos que han sido producidos a miles de kilómetros de distancia y tienen que llegar a nuestro plato a través de toda una cadena de transportes y cuidados, de la misma manera que podemos optar por alimentos ecológicos producidos en cercanías. ¡No es lo mismo! Incluso un alimento regional, “no tan ecológico”, puede ser más ecológico que el anterior. ¡Vale la pena que reflexionemos en esto! Y de esta manera desarrollar una mirada más aproximada al análisis racional del verdadero impacto de cada una de nuestras acciones. ¡Justamente en esto se define la alimentación consciente!

El secreto de la ALIMENTACIÓN CONSCIENTE: Frescos, vivos e integrales

Es un estilo de vida, no una dieta

Seguramente muchos de nosotros hemos preparado una ensalada al mediodía y hemos aprovechado para dejar cortadas o rayadas algunas de las hortalizas que usaremos en la próxima comida; no está mal -siempre es mejor hacer eso si tenemos un estilo de vida agitado que comer algo procesado-, pero tengamos en cuenta que una vez peladas y cortadas, en contacto con el oxígeno se exponen a mayor oxidación. No se trata de todo o nada, tan solo de sentido común y una atención razonable para establecer un estilo de vida lo más saludable posible en función de las circunstancias cotidianas.

¡FRESCOS, VIVOS E INTEGRALES! Este es un buen mantra para orientar nuestra alimentación hacia un estilo consciente.

Otro sería ¡FRUTAS, VERDURAS Y SEMILLAS!, para recordarnos que la mayor parte de los alimentos debe provenir de allí. Luego, las ecuaciones son diversas y nuestra elección de los factores y su orden irá variando en función de los gustos, intereses y objetivos de cada uno.

Hay muchos lugares desde donde empezar este camino, uno de ellos es por la selección de los alimentos por su calidad.

El viaje comienza allí donde estés y tan solo con un paso.

¡Bienvenido al camino de una vida mejor!

Pablo de la Iglesia

Diplomado en Coaching Nutricional de la Universidad Por El Despertar.

Si te ha gustado este artículo, seguramente te interesará el Diplomado en Coaching Nutricional dictado por la Universidad Por El Despertar-

Publicado el

¿Cómo el miedo y el estrés afectan nuestra inmunidad durante una pandemia?

¿Cómo el miedo y el estrés afectan nuestra inmunidad?

Las emociones afectan nuestra inmunidad

Las emociones afectan a nuestro sistema inmunitario, para bien o para mal; un hecho que se sabía desde siempre, por supuesto, pero que desde hace unas tres décadas o algo más, ha comenzado a cuantificarse de manera objetiva y con acumulación creciente de datos.

Una de las asignaturas que estudia la interrelación entre las emociones y el organismo es la psiconeuroinmunología (PNI), encargada de facilitar el acceso a las evidencias mecanicistas de como los estresores impactan en la fisiología.

El estrés, en forma de miedo, ansiedad o incertidumbre, generan desequilibrios en el funcionamiento orgánico que nos afectan mucho más allá de nuestras emociones; si bien es importante señalar que no todos nos estresamos por lo mismo y los mismos escenarios nos afectan de manera diferente, de acuerdo a como lo percibamos en función de creencias, valores y condicionamientos que conforman la respuesta mental de cada individuo.

Cuando el estrés es continuado y desborda nuestra capacidad orgánica para sobrellevarlo, uno de los primeros en verse afectado es el sistema inmunitario, como consecuencia de un proceso de ida y vuelta entre la mente y el cuerpo afectándose mutuamente.

Adrenalina y cortisol

El estrés percibido genera un impacto en el sistema nervioso que responde produciendo hormonas y neurotransmisores, para las cuales el sistema inmune tiene receptores; por ejemplo, para entender uno de los procesos, la pituitaria, al percibir estrés, segrega ACTH que le indica a las suprarrenales que liberen cortisol y adrenalina, hormonas que nos preparan para responder adaptativamente con mayor eficiencia.

Si este escenario se mantiene durante un tiempo prolongado, el exceso de adrenalina y cortisol puede afectar la producción y el comportamiento de las citoquinas, pequeñas proteínas secretadas, entre otras, por los macrófagos y las células T durante las respuestas inmunes natural y específica; las citoquinas se unen a receptores específicos de la membrana celular donde van a iniciar respuestas biológicas como la activación de macrófagos, células asesinas o eosinófilos, acorde a la presencia del agente extraño y durante periodos pequeños de tiempo. El estrés crónico -en la forma emocional que se manifieste-, va a producir un estímulo permanente y la respuesta termina agotando recursos y alterando la respuesta eficiente de la inmunidad.

El cortisol y la adrenalina cumplen la importante función de preparar al cuerpo adaptativamente para la lucha o la huida, escenarios que en el estado natural en el que nuestras respuestas orgánicas fueron configuradas, tienen un comienzo y un fin, en cambio, en la sociedad actual pueden durar días, semanas, meses o volverse permanentes. Escribo esto durante la pandemia del coronavirus, un desafío que ha involucrado a toda la humanidad como nunca antes; sin trivializar en absoluto la situación, podemos observar que la población ha estado siendo bombardeada con el tema durante meses desde su inicio y de manera creciente hasta que la noticia ha tomado protagonismo absoluto.

Por ejemplo, las autoridades sanitarias y el periodismo han recurrido a la “guerra” como metáfora, algo que, en mi opinión, es muy exagerado. Como consecuencia, dado que lo que nos decimos configura nuestra percepción, mucha gente lo interpreta de manera literal, empieza a encontrar enemigos en todos lados, se produce una histeria social de larga duración y una secreción permanente de las hormonas del estrés; llegado a un punto, estas crean desequilibrios que afectan al metabolismo, a los sistemas reproductor, cardiovascular y gastrointestinal o el cerebro. En cuanto a la inmunidad, el exceso de hormonas de estrés, en este caso en forma de miedo, baja y altera las defensas, predisponiendo a enfermedades respiratorias, alergias, enfermedades autoinmunes e infecciones en general. De alguna manera, aquello que las autoridades buscan evitar, también lo están estimulando.

Empoderarse en lugar de aterrorizarse

¿Y cómo podría evitarse y mitigarse este estado de cosas? El escenario es real, no caben dudas, y las medidas preventivas son razonables -aunque no sabemos su efectividad real al momento de escribir esto y, mucho menos, su utilidad más allá de las cuarentenas obligatorias, confinamientos y aislamiento social-.

Sin embargo, con la comunicación basada exclusivamente en el miedo con la propia OMS a la cabeza, no se le proporcionó a la gente herramientas para tomar acción y hacerle frente al desafío. De alguna manera, recurriendo a la metáfora de la guerra como configurador de la consciencia colectiva, es como si nos enviaran al medio de un combate entre dos frentes, completamente desarmados y sin una trinchera en la que guarecerse.

Las primeras líneas de defensa de nuestro organismo son la prevención y nuestra inmunidad natural. Las medidas tomadas apuntan a la prevención, y eso, está claro, debe apoyarse. Sin embargo, ni las autoridades sanitarias, ni la mayoría de los médicos, ni los medios de comunicación, han hablado prácticamente nada de la importancia de nuestro sistema inmunitario en la labor preventiva o curativa.

Sabemos que no es lo mismo comer de una manera u otra para garantizarle a nuestro organismo las proteínas, los ácidos grasos, las vitaminas, los minerales y los fitoquímicos necesarios para que el sistema inmunológico funcione adecuadamente; quien está verdaderamente ocupado en contener una pandemia se ocupa mínimamente de enseñarle a la gente que no es lo mismo comer azúcar refinado que unas frutas, un embutido industrializado con pan blanco que una carne al horno con papas, un panificado industrial que un porridge de avena o un licuado de banana. ¡Y la diferencia no es menor en la práctica!

Podríamos sumarle la comunicación de recursos baratos que ayudan a prevenir o mitigar infecciones respiratorias por estímulo de la inmunidad natural, tales como plantas medicinales (equinácea, llantén, eucalipto, gordolobo, ambay, tomillo…), alimentos específicos (ajo, cebolla, jengibre, limón), complementos nutricionales (vitamina C, zinc, selenio…). En ningún caso se trata de sustancias milagrosas, pero sin ninguna duda, en todos los casos se trata de sustancias que crean auspicios positivos para sostener nuestro bienestar ante esta o cualquier amenaza infecciosa y, además, le brinda a la gente el registro de poder hacer algo más por su salud, más allá de quedarse encerrada aterrorizándose con las noticias que pasan en la TV.

Pasar de ser pasivos espectadores desinformados de nuestras posibilidades a participantes activos en aprendizaje permanente, haría una gran diferencia aquí y ahora y nos empoderaría con recursos que tendríamos disponibles para siempre. Y por supuesto, canalizaríamos el estrés en acciones productivas: hacer ejercicio, comer bien, descansar adecuadamente, meditar, prepararnos una infusión, y de esta manera saber que efectivamente estamos haciendo lo mejor por nosotros mismos. ¡La diferencia es enorme!

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Enfermedad celíaca: perspectiva naturopática

Enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca es una enfermedad crónica cuyo curso puede mejorarse con una perspectiva naturopática; el mismo generará un impacto notable en la calidad de vida del celíaco y ayudará a evitar el deterioro general del organismo que se asocia a esta enfermedad.

DEFINICIÓN DE ENFERMEDAD CELÍACA

Se trata de un trastorno de mala absorción que se manifiesta a una respuesta al gluten, proteína presente en diversos alimentos como el trigo, la cebada, el centeno, la espelta o el kamut, así como la avena que ha sido procesada en los mismos molinos que los cereales anteriores.

En las personas con enfermedad celíaca el gluten daña la mucosa intestinal y al eliminarlo por completo, el problema se controla; también se acumula evidencia que debido a las antinaturales cantidades de gluten en la alimentación actual, este estaría ocasionando trastornos de salud en personas que no se definen como celíacas, por lo cual muchos especialistas coinciden en la importancia de una reducción general o su eliminación.

En cualquier caso, la alteración de la absorción de los principios activos presentes en los alimentos, predispone a la malnutrición aunque se mantenga una ingesta adecuada y suficiente.

CAUSAS PROBABLES

No es posible definir una causa de la celiaquía, lo cual es más una limitación para la medicina farmacológica que busca tratamientos del tipo “bala mágica” que para la naturopatía.

Conociendo los síntomas, la ventaja de los naturópatas, es que contamos con más herramientas y recursos para abordarlos uno a uno en el marco de estrategias de salud que los neutralicen o limiten, creando a su vez mayor bienestar integral desde los fundamentos; para explicarlo de otra manera: la naturopatía no tapa síntomas con fármacos que a veces son iatrogénicos, sino que busca modularlos desde las causas profundas.

¿Un ejemplo? Yo puedo desconocer las causas de la celiaquía, pero conozco como se producen las inflamaciones en el cuerpo y, si incorporo determinados alimentos y complementos , puedo limitar la materia prima con la que se producen y aumentar los principios activos que las neutralizan. ¡Y siempre evitando los daños colaterales tristemente asociados al exceso de fármacos!

Dicho esto, veamos algunas causas probables:

  • Anticuerpos antitransglutaminasa
    La transglutaminasa tisular (tTG) es una enzima producida por nuestro organismo y una de sus funciones es degradar y facilitar la metabolización del gluten; otras funciones en las que parece estar involucrada es en la apoptosis, la reparación de heridas y el desarrollo de la matriz extracelular.
    En las personas con enfermedad celíaca se producen anticuerpos anti-transglutaminasa (ATA), que desencadenan la sensibilidad al gluten.
    Enfermedad celíaca / Celiaquía
  • Defecto congénito
    En este caso, se especula que las personas con enfermedad celíaca presentan una anomalía genética que provocaría una baja producción de enzimas proteolíticas específicas para metabolizar el gluten conocidas como peptidasas.
    Enfermedad celíaca / Celiaquía
  • Reacción autoinmune
    Se piensa que el gluten provoca una reacción del sistema inmune que tomaría como blanco las células epiteliales de las paredes intestinales encargadas de absorber los nutrientes.
    Enfermedad celíaca / Celiaquía
  • Agentes ambientales
    Aquí hay que considerar cualquier tipo de infección, en especial las virales; parásitos y cándidas, más allá que no se consideren agentes etiológicos, agravan el curso de la enfermedad celíaca. También hay que sumar el uso de agrotóxicos, cuyo consumo a través de los alimentos, daña el equilibrio de la microbiota y provoca todo tipo de alteraciones a nivel intestinal.
    Enfermedad celíaca / Celiaquía
  • Otros factores
    Hay consenso que son necesarios otros factores no definidos claramente para que esta enfermedad se desarrolle; en este punto, el abordaje naturopático considera crear condiciones integrales para mejorar la salud de la mucosa intestinal de tal forma que generemos auspicios constantes para:
    – mejorar los mecanismos de permeabilidad intestinal
    – la integridad de las vellosidades
    – la contención de los procesos inflamatorios
    – el equilibrio de la microbiota
    – atención a la colonización por hongos, parásitos y procesos infecciosos.
    – prevención de déficits nutricionales.

Limitar el tratamiento de la enfermedad celíaca a evitar el gluten,
es un enfoque completamente insuficiente.

SÍNTOMAS ASOCIADOS

Entre las manifestaciones de la celiaquía, encontramos:

  • Anemia inexplicada
  • Astenia y debilidad
  • Calambres musculares
  • Deshidratación
  • Diarrea, heces pálidas, pastosas y grasientas
  • Distensión y dolor abdominal recurrente
  • Dolores óseos y articulares
  • Gases malolientes
  • Molestias digestivas
  • Pérdida de peso
  • Retraso del crecimiento

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS

  • Eliminar cualquier alimento que contenga gluten
    Aún hoy en día, esta es la indicación que inicia y termina la recomendación que médicos y nutricionistas brindan a sus pacientes. Es una base imprescindible, por supuesto; pero apenas un punto de partida.
    Celiaquía: enfoque naturopático
  • Eliminar todos los alimentos ultraprocesados
    Una parte mayoritaria de los alimentos que compramos en el supermercado no están diseñados para favorecer la salud y el bienestar, sino meramente nuestros deseos adictivos; este escenario no es muy diferente a lo que ocurre con muchos alimentos para celíacos: efectivamente, cumplen el requisito mínimo de carecer de gluten pero no son beneficiosos para la integridad de nadie y mucho menos para alguien con enfermedad celíaca y necesita mayores cuidados.

El consumo de ultraprocesados está relacionado con una serie de enfermedades crónicas no transmisibles (cardiovasculares, diabetes tipo 2, cánceres y enfermedades neurodegenerativas). Y aunque no todo se debe a una mala alimentación, se ha demostrado que estas dolencias están relacionadas con lo que consumimos.

Carlos Ríos, autor del libro Come comida real

En este punto, aprender a cocinar saludable, sabroso y práctico, facilitará mucho las cosas; aquí es donde recomiendo los cursos del chef Pablo Martín:

POSTRES GLUTEN FREE DULCES Y VEGANOS

PREPARACIONES GLUTEN FREE & VEGANAS SALADAS

HAMBURGUESAS Y MILANESAS CONSCIENTES Y VEGANAS

Celiaquía: enfoque naturopático

  • Evitar la leche
    Suele asociarse  la intolerancia a la lactosa o la alergia a la proteína de leche con la enfermedad celíaca no diagnosticada, sin embargo, una vez que es diagnosticada y se hacen las correcciones alimentarias,  la respuesta a los lácteos suele mejorar; también ocurre que la sintomatología asociada a la leche y derivados persiste e impide mejorar la calidad de vida del celíaco.
    Mi consejo general para establecer un punto de partida es evitar los lácteos al menos entre tres semanas y tres meses y ver que ocurre; eventualmente, podemos reincorporarlos en pequeñas cantidades, procurando que sean de materia prima de animales de pastoreo y preferentemente fermentados como el kefir o un yogurt de calidad artesanal. 
    Celiaquía: enfoque naturopático
  • Comida real
    1) Consumir vegetales frescos como eje de una alimentación saludable.
    2) Acompañar con frutas, frutos secos y aceites de primera prensada o vírgenes como acompañantes principales.
    3) Legumbres, cereales sin gluten como la quinoa, el trigo sarraceno o el amaranto, huevos, carnes rojas y blancas o algunos lácteos fermentados, pueden o no ser parte de un programa de alimentación saludable -según el enfoque elegido-, pero generalmente es necesario moderar o limitar su consumo.
    Celiaquía: enfoque naturopático
  • Controlar el estrés, en especial durante las comidas
    La relación entre nuestro estado emocional, la calidad de las digestiones y la metabolización de los alimentos, es una realidad universal; en el caso de los celíacos, este proceso se ve afectado desde el vamos y realmente todo lo que podamos hacer para evitar una mayor carga a un proceso orgánico que ya representa un desafío, traerá beneficios indudables.
    Celiaquía: enfoque naturopático
  • Consumir alimentos enzimáticos y probióticos
    Kombucha, encurtidos vegetales, chucrut, tempeh, kefir, miso… son algunos de los alimentos muy saludables que van a aportar valiosos probióticos y enzimas que sumarán al mejor control de la enfermedad celíaca. Por supuesto, en las presentaciones comerciales, asegurarnos que sean libres de gluten, de fermentación natural y de procedencia agroecológica.
    Celiaquía: enfoque naturopático
  • Hidratarse bien
    Una buena hidratación es esencial en cualquier etapa de la vida porque ayuda a regular la temperatura corporal, mantener la piel hidratada y elástica, lubricar las articulaciones y órganos y mantener una buena digestión y movilidad intestinal.
    Celiaquía: enfoque naturopático
  • Descansar adecuadamente
    Un punto crucial es la renovación de los tejidos, proceso que ocurre de manera vital durante el sueño -especialmente cuando este brinda un descanso de calidad-. Así mismo, un buen descanso “resetea” nuestro sistema nervioso y libera el estrés; naturalmente, esto favorecerá una buena respuesta inmunitaria y ayudará a contener la autoinmunidad.

ALIMENTOS BENEFICIOSOS

  • Aceites de primera presión en frío y virgen extra
    1- AOVE, coco.
    2- Lino, chía.
    3- Sésamo, almendras, girasol.
    Enfermedad celíaca / alimentos beneficiosos
  • Aguacate
    Su aporte de vitaminas B6 y B12 nos ayudará a controlar el exceso de homocisteína; los ácidos grasos saludables, además de mejorar el funcionamiento inmunitario, contribuirán a controlar la ansiedad, brindar saciedad y hacer los cambios dietéticos con más facilidad; también facilita la formación del colágeno, mencionando algunas de las propiedades que más interés conllevan para los celíacos.
    Enfermedad celíaca / alimentos beneficiosos
  • Germinados
    Los germinados son un verdadero “medicalimento” pletórico en enzimas, fitoquímicos antioxidantes y antiinflamatorios, vitaminas y minerales; su incorporación cotidiana es una medida adicional para proteger la salud, en especial cuando esta está comprometida por una enfermedad.
    Enfermedad celíaca / alimentos beneficio
  • Alfalfa
    Tanto las hojas verdes como los brotes de alfalfa, son una potente administración de nutrientes que aportan todas las propiedades típicas de los germinados con las particularidades de esta planta y, en especial en el caso de las hojas verdes, grandes cantidades de clorofila.
    Enfermedad celíaca / alimentos beneficiosos
  • Col
    Por su riqueza en vitamina C, complejo B y polifenoles, será un eficaz aliado del sistema inmunológico y el control de los procesos .
    Alimentos beneficiosos / Enfermedad celíaca
  • Papaya y piña
    Estos alimentos son una de las mayores fuentes de las valiosas enzimas.
    Alimentos beneficiosos / Enfermedad celíaca
  • Caldo de huesos
    Es la mejor fuente de colágeno, además de valiosos minerales biodisponibles; en caso de optar por el vegetarianismo, no hay problema en no consumirlo y hacer foco en el resto de los consejos generales.

COMPLEMENTOS NUTRICIONALES

Hay dos aspectos a considerar:

  • Las necesidades nutricionales del celíaco no empiezan ni terminan en la propia enfermedad celíaca; en este caso, debemos asegurarnos que el complemento sea sin gluten en cualquier caso.
  • Luego, los complementos nutricionales satisfacen necesidades puntuales de la persona con enfermedad celíaca.

Fórmulas específicas

  • Glutamina
    La glutamina es el aminoácido no esencial más abundante en el cuerpo y entre sus funciones destacan que protege la musculatura, favorece el buen funcionamiento inmunitario y del sistema nervioso; en el caso de la enfermedad celíaca nos interesa especialmente porque mejora el estado digestivo y, de manera notable,  resuelve los problemas de permeabilidad intestinal.
    Pablo Martín / Gluten free
  • Enzimas proteolíticas
    Entre ellas encontramos endopeptidasa, exopeptidasa, proteasa, aspergillopepsina, proteasa DPP IV, amilasa, glucoamilasa.

GluteoStop
Marca: GluteoStop (Origen Alemania)
Descripción: ayuda a descomponer el gluten; 90 mini tabletas coadyuvantes en casos de sensibilidad al gluten y dietas sin gluten.

  • B6, B12 y ácido fólico
    Ente otras funciones, ayuda a controlar el exceso de homocisteína, una sustancia implicada en los procesos de inflamación crónica y alteraciones inmunitarias, además de trastornos cardiovasculares.
    Pablo Martín / Gluten free
  • Aceites de pescado y Onagra
    Dos valiosas fuentes de ácidos grasos esenciales de gran valor para el buen funcionamiento inmunitario, regular los procesos autoinmunes y controlar la inflamación.

Pablo d la Iglesia

Bibliografía

Benito de Benito, Luis Miguel.  Manual sobre el gluten y la celiaquía. RBA.
Betés Ibáñez, María Teresa.
 Enfermedad celíaca. Clínica Universitaria de Navarra.
Bòria-Reverter, Lourdes. Beneficios de los germinados. En buenas manos.
Oto Viñas, Elena. Propiedades de la glutamina. En buenas manos.

Publicado el

Trigo: ¿alimento o veneno?

TRIGO: ¿alimento o veneno?

Con el trigo es difícil negociar. Se trata de un alimento cotidiano presente en mil formas en nuestra comida pero que cada vez más especialistas lo califican como un veneno. De acción lenta, si se quiere, pero veneno al fin.

Hemos abusado del consumo de trigo. Especialmente en los alimentos ultraprocesados de la factoría de la industria alimentaria, el trigo está en todos lados; esto, indudablemente, generó algunos desequilibrios que debemos compensar, en muchos casos, eliminándolo por completo.

A veces, algo que podría haber sido útil y propicio en la alimentación humana, debido al mal uso y el abuso, terminó siendo dañino y tóxico.

Veamos otra vez que dice el Dr. J. Mercola, un líder indiscutido en la calidad de sus propuestas porqué con sus consejos la gente obtiene lo más importante: RESULTADOS.

Este gran médico y educador no es muy amigo de los cereales, al menos como lo han venido siendo la mayoría de sus colegas en EE UU: 

“A diferencia de lo que ha venido escuchando durante años sobre el valor nutricional de los granos integrales, existe mucha evidencia científica que señala que muchas veces los granos integrales son más dañinos que benéficos. Los granos contienen anti-nutrientes y lectinas que pueden dañar su intestino. Y es la porción fibrosa del grano- el salvado- la que contiene la mayoría de estos anti-nutrientes. Estos componentes pueden causar inflamación, permeabilidad intestinal e intestino permeable.

“El trigo y otros granos glutinosos son los peores de todos. Se ha descubierto que la aglutinina de germen de trigo (WGA) es inflamatoria, inmunotóxica, cardiotóxica, neurotóxica y puede atravesar la barrera hematoencefálica e interferir con el funcionamiento de los neurotransmisores.”

“La intolerancia al gluten podría estar en la raíz de muchas enfermedades crónicas, incluyendo las enfermedades neurológicas y psiquiátricas como la depresión, el TDA/TDAH, la esquizofrénica y el Alzheimer. Muchas personas padecen de intolerancia al gluten pero no lo saben, lo que lo hace aún más insidioso. Es importante tomar en cuenta que TODOS los tipos de granos contribuyen con la resistencia a la insulina y a la leptina, que es la causa principal de casi todas, de no ser que de todas, las enfermedades crónicas- desde la diabetes hasta el cáncer.”

Definitivamente, el impacto de los cereales en este aspecto, y sobre todo del trigo en particular, será muy diferente en una persona con un intestino saludable que en una persona que ya tiene intestino permeable y está predispuesta a la filtración de lectinas, gluten y toxinas que serán devastadoras una vez circulando en la sangre. En otras palabras, pequeñas cantidades de estos alimentos pueden ser completamente inocuos en una persona saludable y devastadores en una en la cual los malos hábitos, los parásitos, las cándidas, las toxinas y la malnutrición devastaron sus intestinos, su sistema digestivo y su salud en general. ¿Se entiende?

Otra que tiene algo para decir, y créanme sabe lo que dice, es la Dra. Natasha Campbell-McBride; en su libro GAPS, el síndrome psicointestinal relata:

“A finales de la década de 1970 se descubrió que el gluten de los cereales y la caseína de la leche pueden convertirse en opiáceos en el sistema digestivo, los cuales pasan a sangre, cruzan la barrera hemotoencefálica y afectan al cerebro. Estos opiáceos fueron detectados en la orina de pacientes ezquizofrénicos y en personas con depresión y enfermedades autoinmunes. Más tarde, el doctor Reichelt en Noruega y el doctor Shattock en el Reino Unido encontraron los mismos compuestos en la orina de niños autistas. Así es como la ezquizofrenia y el autismo se encontraron en el mismo saco. Quedo claro entonces que ambos grupos de pacientes no podían digerir ni el gluten de los cereales ni la caseína de la leche.”

Mi punto de vista es que, hoy por hoy, si dejamos a un lado el trigo, tenemos mucho que ganar y nada que perder si lo reemplazamos por un cereal más equilibrado como la quinoa, el amaranto o el mijo. Y por supuesto, en niveles de consumo muchísimo menor en relación al consumo habitual de trigo o maíz por parte de la población occidental en general; hablamos de porciones pequeñas en el marco de una comida basada mayoritariamente en frutas, verduras o semillas. ¡No, no nos vamos a poner a contar gramos, calorías y porciones exactas! Los animales silvestres no lo hacen y les va mejor que a nosotros. ¡¡¡Sentido común!!! 

Por supuesto, si se padece intestino permeable, alguna enfermedad intestinal, un trastorno autoinmune o una enfermedad neurológica, el trigo, la cebada, el centeno, el maíz y la avena que no está garantizada como libre de gluten, deberían desaparecer de nuestro mapa; tienden a ser muy elevados en gluten en un escenario de consumo excesivo de larga data y todos están altamente modificados por la ingeniería genética, producidos en grandes monocultivos y altamente fumigados en general.

Hay muchos profesionales que descartan definitiva y terminantemente el consumo de trigo u otros cereales con gluten a todo el mundo; reconozco que tienen buenos argumentos, pero hoy día, con la intervención humana en la modificación y proceso de los alimentos, si los buscamos, encontramos motivos para prohibir todos los alimentos por una razón u otra.

En cualquier caso, para la mayoría de nosotros, experimentar como reacciona nuestro cuerpo a una dieta libre de gluten, por algunas semanas al menos, es auspicioso; algunas personas experimentan cambios notables y continúan con una alimentación libre de gluten de forma permanente.

Luego, en general, mantener el gluten en niveles bajos, siempre será auspicioso. En mi caso personal he experimentado casi dos años sin probar el gluten y no he notado ningún beneficio evidente; aún así, mantengo el consumo en dosis horméticas, es decir, mantener una estimulación para que el organismo no termine de reconocer el gluten como agente extraño y provocar una respuesta autoinmune.

Aunque, también hay que decirlo, frecuentemente la reacción autoinmune puede darse como respuesta al gluten y por eso muchos profesionales deciden optar por la respuesta simple y segura y eliminarlo de antemano; con mucha más razón cuando se padece enfermedades autoinmunes como el lupus, la artritis, la esclerosis múltiple, etc.

No es tan sencillo el tema, al menos si queremos buscar el conocimiento sin distorsionarlo con nuestros prejuicios, ¿verdad? En todo caso, mi recomendación es aprender a cocinar sin gluten, buscando opciones; esto ayudará a eliminarlo o a reducirlo, según las opciones y necesidades. Para ayudarte a lograrlo, una buena idea puede ser realizar los cursos  de mi buen amigo Pablo Martín:

POSTRES GLUTEN FREE DULCES Y VEGANOS

PREPARACIONES GLUTEN FREE & VEGANAS SALADAS

HAMBURGUESAS Y MILANESAS CONSCIENTES Y VEGANAS

Me gusta insistir en este punto: no es el trigo, sino lo que hemos hecho con el trigo (modificación genética + agrotóxicos + fertilizantes artificiales) y las cantidades desproporcionadas en las que lo consumimos; con excepción de quienes padecen enfermedad celíaca, quienes -por supuesto-, deben poner toda su atención en la eliminación total de esta proteína.

A la larga, la respuesta no la encontraremos en la supresión total y para todos, sino en la transformación en los procesos productivos y el equilibrio en los patrones de consumo; llegado ese punto, en un escenario más o menos normal, realmente podremos investigar cómo se desenvuelve un cuerpo humano con estímulos que le son propios. Mientras tanto habrá que seguir navegando la confusión reinante y apelar a la prudencia y la sabiduría.

Pablo de la Iglesia
Mentor del Diplomado en Coaching Nutricional