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Beneficios del ginseng rojo coreano

Plantas medicinales: GINSENG

Latín: Panax ginseng Meyer.

Castellano: ginseng.

Catalán: ginseng.

Francés: ginseng.

Gallego y portugués: ginseng.

Chino: jin chen, renshen.

El uso más conocido del ginseng (Panax ginseg Meyer) es como estimulante psicofísico, pero también aumenta la capacidad física y mental en casos de convalecencia, y como regulador del estrés en cualquier escenario; características propias de un adaptógeno.

Sin embargo, siendo una planta ampliamente estudiada, a estas propiedades sobresalientes, hay que sumarles muchas otras que la vuelven un recurso invaluable de la medicina integrativa.

La aplicación auténtica del término «ginseng» se usa para referirse tanto al ginseng asiático o coreano (Panax ginseng) como al ginseng americano (Panax quinquefolius) que brinda beneficios similares aunque menos potentes en general.

El verdadero ginseng pertenece solamente al género de Panax, así que otras especies, tales como ginseng siberiano no son realmente ginseng, sino nombres que utilizamos corrientemente para señalar ciertos atributos y propiedades similares.

Historia y actualidad

Panax es una palabra que deriva del griego panakos, la cual traducida significa panacea; esta palabra refiere a un medicamento al que se atribuye eficacia para curar diversas enfermedades o brindar una solución general para cualquier mal.

El ginseng rojo coreano se ha utilizado en la medicina tradicional china durante milenios; en Occidente, hay referencias del siglo XVI, cuando reyes, emperadores y familias adineradas comenzaron a utilizarlo habitualmente.

Actualmente se cultiva en las zonas montañosas de Asia y especialmente en Corea, China y Japón; también en Rusia y Bulgaria. Hoy día se afirma que el ginseng rojo coreano es la variedad más eficaz, el cual es producido con metodologías que han permanecido prácticamente invariables por más de mil años.

El proceso productivo del ginseng rojo coreano es más largo que otras variedades, se  cuida continuamente el suelo, hay un control de calidad bien establecido, este se complementa con regulaciones locales y se somete a una rigurosa supervisión regulada.

Por ejemplo, el ginseng americano, sin desmerecer sus buenas propiedades, sólo tiene la mitad de variedad de componentes activos en forma de ginsenósidos y saponinas saludables; además, su cultivo tiende a ser más masivo.

Si esto lo comparamos con los seis años de cuidados que habitualmente se destinan a las variedades de ginseng rojo coreano, acompañado de una rotación de suelos con una espera de diez años, la diferencia es esperable.

Composición

Los principios activos que destacan en la raíz del ginseng son saponinas triterpénicas (ginsenósidos), glúcidos (polisacáridos de alto peso molecular conocidos como panaxanos), aceite esencial o panaceno (constituido principalmente por limoneno, terpineol, citral y poliacetilenos), vitaminas del grupo B, ácido fólico, nicotinamida, ácido pantoténico, vitamina C y oligoelementos (Zn, Cu, Fe, Mn, Ca, etc).

Indicaciones del ginseng

Los usos prácticos del ginseng son muchísimos, a continuación señalamos algunos de ellos.

Tónico cerebral

El ginseng favorece notablemente la concentración y la respuesta cognitiva; su consumo sostenido durante al menos tres meses contribuye a mejorar el rendimiento mental incluso en personas con daños severos en el sistema nervioso, tal como puede ser el caso de personas con enfermedad de Alzheimer.

Una investigación del Departamento de Neurología del Instituto de Investigación Clínica en Corea del Sur puso a prueba la respuesta del ginseng en pacientes con Alzheimer. El tratamiento con ginseng demostró mejoras y esta tendencia continuó durante tres meses; cuando el tratamiento se interrumpió estas volvieron a los niveles del grupo de control.

Los resultados sugieren su utilidad al menos como paliativo y la necesidad de un estímulo más permanente en casos del Alzheimer; también queda abierta la posibilidad de mantener expectativas de reversión en tratamientos de más tiempo.

Hay algunas investigaciones observaron mejores resultados en el estímulo de las funciones cognitivas, cuando el ginseng se combina con ginkgo biloba.

Esto abre el juego para generar estímulos más profundos, establecer pautas alternas que permitan descansar de una planta y evitar el acostumbramiento; incluso combinarlo con otros recursos útiles como el aceite de coco, los Omega 3, etc.

Otro estudio del Centro de Investigación de Rendimiento Cerebral y Nutrición en Reino Unido, observó a treinta voluntarios que recibieron tres rondas de tratamientos de ginseng y placebo.

Se observó que el consumo de 200 miligramos de ginseng durante ocho días ralentizó la caída del estado de ánimo pero, llamativamente, también disminuyeron la respuesta de los participantes a la aritmética mental; en cambio cuando la dosis aumentó a 400 miligramos esta mantuvo los niveles de calma y mejoró la respuesta a ejercicios de aritmética mental. Esta investigación ayuda a comprender mejor el papel del ginseng como adaptógeno, más allá de la descripción como mero estimulante a la que se lo somete equívocamente.

Cuando sentimos que nuestro sistema nervioso está por colapsar, el ginseng rojo coreano puede ser de gran ayuda para salir mejor y más rápido; por supuesto, lo recomiendo con buena hidratación, procurar tomarse descansos meditativos y para realizar respiraciones profundas, alimentación saludable y restaurar el buen descanso.

Idealmente, el ginseng será incorporado a nuestras estrategias de salud para evitar estos escenarios.

Mejora la circulación

Favorece la circulación sanguínea ayudando en la prevención y el alivio de todo el espectro de enfermedades de este tipo, incluyendo anemia, debilidad del corazón, angina de pecho, etc.

Es muy eficaz para aliviar la hipotensión; sin embargo también es un coadyuvante eficaz para controlar la hipertensión, aunque en estos casos hay que evaluar la reacción del consumidor, en especial en casos de hipertensión grave donde hay recursos más seguros y eficaces como ajo, barba de choclo, espino blanco, etc.

Ayuda ergogénica

El ginseng es un complemento utilizado como ayuda ergogénica entre los deportistas por su capacidad para reducir la fatiga, estimular la resistencia y mejorar la recuperación física.

Diversos estudios en humanos han demostrado una reducción de la lactatemia, ralentización de la frecuencia cardíaca, inhibición del incremento reflejo de la tensión sanguínea, disminución del consumo de oxígeno miocárdico y mayor capacidad de trabajo para el mismo esfuerzo; por supuesto, en experimentos con animales en laboratorio, hay más pruebas que verifican el potencial del ginseng que muchas personas ya han observado directamente en su propia experiencia.

Antioxidante

El ginseng tiene actividad antioxidante autónoma y además se ha observado que contribuye a mejorar la efectividad del del α-Tocoferol (alfa-tocoferol).

Un estudio hizo seguimiento a 71 mujeres posmenopáusicas que tomaron 3 gramos de ginseng rojo o un placebo a diario durante 3 meses; al cabo midieron la actividad antioxidante y los marcadores de estrés oxidativo y los investigadores concluyeron que el ginseng rojo contribuye a reducir el estrés oxidativo al favorecer la funcionalidad de las enzimas antioxidantes.

Inmunoestimulante

También ha sido bien estudiada su capacidad para estimular la inmunidad natural, contribuyendo a que el cuerpo responda de manera más eficaz a resistir infecciones por microorganismos.

Está bien demostrado que el consumo de raíz de ginseng (incluso sus hojas y sus tallos) mejora la respuesta de las células del sistema inmune.

La ingesta de ginseng ayuda a que nuestro organismo pueda producir sus propios antimicrobianos contra virus y bacterias; así mismo, ayuda a controlar el exceso de inflamación durante las infecciones, las cuales son causantes de gran parte de la morbilidad y mortalidad que estas provocan.

Su capacidad antibacteriana es muy elevada y potencialmente podría ayudar a reducir o incluso evitar el uso de antibióticos en muchos escenarios; también hay estudios que observan que el ginseng inhibe el crecimiento de diversos virus que incluyen el de la gripe, el VIH y el rotavirus.

Estas mismas propiedades son las que determinan su utilidad en la prevención y el tratamiento coadyuvante en el cáncer; las mejoras en la inmunidad celular que involucran células T y células NK (células asesinas naturales), junto con otros mecanismos como su acción antioxidante, antiinflamatoria e inductora de la apoptosis, le brindan al ginseng un valor que puede ser inestimable para hacer la diferencia en estos casos.

Antiinflamatorio

En estudios in vitro, se ha observado que las saponinas del ginseng modulan la actividad de las células inmunológicas; esto se ha observado por una limitación en la concentración y actividad de los leucocitos polimorfonucleares en la zona inflamada.

Esto no le restaría eficiencia al proceso defensivo, sin embargo permite limitar más rápidamente los procesos inflamatorios más allá de la necesidad de su respuesta y así evitar que se vuelvan escenarios de inflamación crónica no resuelta. Para lo cual, por supuesto, es muy auspicioso contribuir con hábitos de vida saludable, de lo contrario es poner parches, tirar para adelante y nada más.

Recomendaciones de consumo

Es importante señalar que siendo una planta medicinal muy estudiada, podemos afirmar que:

  • Su toxicidad potencial es muy baja y se trata de un complemento nutricional de consumo seguro.
  • Qué sus mecanismos de acción pueden ser rápidos pero mejoran aún más de manera progresiva.

Cuando se trata de polvo puro de la raíz del ginseng, las dosis recomendadas son de seis a ocho gramos diarios durante diez o quince días, si se trata de enfermedades agudas.

La dosis de mantenimiento o para cuidar la salud, suele ser de dos a tres gramos de polvo al día.

En el caso de los deportistas, esta última dosis como mínimo, se recomienda consumirla entre seis y diez semanas cuando se están poniendo a punto para los grandes acontecimientos y la ingesta del día de la competición una hora antes de la prueba.

  • Ginseng rojo coreano (Vegavero)
    Panax ginseng titulado al 20% de ginsenósidos totales; 120 cápsulas vegetales de 600 mg.

  • Ginseng ecológico (Anastore)
    Panax ginseg titulado al 15% de ginsenósidos totales; 90 cápsulas vegetales de 200 mg.

ADAPTÓGENOS, aliados para una puesta a puntoEspero que esta información te sea útil para considerar la incorporación del ginseng a tu estrategia de salud con plantas medicinales; si este artículo te resultó de interés, te gusta la fItoterapia y te gustaría trabajar como educador en el área, seguramente te interesará nuestro curso EXPERTO EN FITOTERAPIA PRÁCTICA.

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Pablo de la Iglesia

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