Publicado el

Trigo: ¿alimento o veneno?

TRIGO: ¿alimento o veneno?

Con el trigo es difícil negociar. Se trata de un alimento cotidiano presente en mil formas en nuestra comida pero que cada vez más especialistas lo califican como un veneno.

Hemos abusado del consumo de trigo. Especialmente en los alimentos ultraprocesados de la factoría de la industria alimentaria, el trigo está en todos lados; esto, indudablemente, generó algunos desequilibrios que debemos compensar, en muchos casos, eliminándolo por completo.

Veamos otra vez que dice el Dr. J. Mercola, un líder indiscutido en la calidad de sus propuestas porqué con sus consejos la gente obtiene lo más importante: RESULTADOS.

Este gran médico y educador no es muy amigo de los cereales, al menos como lo han venido siendo la mayoría de sus colegas en EE UU: 

“A diferencia de lo que ha venido escuchando durante años sobre el valor nutricional de los granos integrales, existe mucha evidencia científica que señala que muchas veces los granos integrales son más dañinos que benéficos. Los granos contienen anti-nutrientes y lectinas que pueden dañar su intestino. Y es la porción fibrosa del grano- el salvado- la que contiene la mayoría de estos anti-nutrientes. Estos componentes pueden causar inflamación, permeabilidad intestinal e intestino permeable.

“El trigo y otros granos glutinosos son los peores de todos. Se ha descubierto que la aglutinina de germen de trigo (WGA) es inflamatoria, inmunotóxica, cardiotóxica, neurotóxica y puede atravesar la barrera hematoencefálica e interferir con el funcionamiento de los neurotransmisores.”

“La intolerancia al gluten podría estar en la raíz de muchas enfermedades crónicas, incluyendo las enfermedades neurológicas y psiquiátricas como la depresión, el TDA/TDAH, la esquizofrénica y el Alzheimer. Muchas personas padecen de intolerancia al gluten pero no lo saben, lo que lo hace aún más insidioso. Es importante tomar en cuenta que TODOS los tipos de granos contribuyen con la resistencia a la insulina y a la leptina, que es la causa principal de casi todas, de no ser que de todas, las enfermedades crónicas- desde la diabetes hasta el cáncer.”

Definitivamente, el impacto de los cereales en este aspecto, y sobre todo del trigo en particular, será muy diferente en una persona con un intestino saludable que en una persona que ya tiene intestino permeable y está predispuesta a la filtración de lectinas, gluten y toxinas que serán devastadoras una vez circulando en la sangre. En otras palabras, pequeñas cantidades de estos alimentos pueden ser completamente inocuos en una persona saludable y devastadores en una en la cual los malos hábitos, los parásitos, las cándidas, las toxinas y la malnutrición devastaron sus intestinos, su sistema digestivo y su salud en general. ¿Se entiende?

Otra que tiene algo para decir, y créanme sabe lo que dice, es la Dra. Natasha Campbell-McBride; en su libro GAPS, el síndrome psicointestinal relata:

“A finales de la década de 1970 se descubrió que el gluten de los cereales y la caseína de la leche pueden convertirse en opiáceos en el sistema digestivo, los cuales pasan a sangre, cruzan la barrera hemotoencefálica y afectan al cerebro. Estos opiáceos fueron detectados en la orina de pacientes ezquizofrénicos y en personas con depresión y enfermedades autoinmunes. Más tarde, el doctor Reichelt en Noruega y el doctor Shattock en el Reino Unido encontraron los mismos compuestos en la orina de niños autistas. Así es como la ezquizofrenia y el autismo se encontraron en el mismo saco. Quedo claro entonces que ambos grupos de pacientes no podían digerir ni el gluten de los cereales ni la caseína de la leche.”

Mi punto de vista es que, hoy por hoy, si dejamos a un lado el trigo, tenemos mucho que ganar y nada que perder si lo reemplazamos por un cereal más equilibrado como la quinoa, el amaranto o el mijo. Y por supuesto, en niveles de consumo muchísimo menor en relación al consumo habitual de trigo o maíz por parte de la población occidental en general; hablamos de unas pocas cucharadas en el marco de una comida basada mayoritariamente en frutas, verduras o semillas. ¡No, no nos vamos a contar gramos, calorías y porciones exactas! Los animales silvestres no lo hacen y les va mejor que a nosotros.

Por supuesto, si se padece intestino permeable, alguna enfermedad intestinal, un trastorno autoinmune o una enfermedad neurológica, el trigo, la cebada, el centeno, el maíz y la avena que no está garantizada como libre de gluten, deberían desaparecer de nuestro mapa; los primeros son muy elevados en gluten en un escenario de consumo excesivo de larga data y todos están altamente modificados por la ingeniería genética, producidos en grandes monocultivos y altamente fumigados en general.

Hay muchos profesionales que descartan definitiva y terminantemente el consumo de trigo u otros cereales con gluten; reconozco que tienen buenos argumentos, pero hoy día, con la intervención humana en la modificación y proceso de los alimentos, si los buscamos, encontramos motivos para prohibir todos los alimentos por una razón u otra.

Por eso me gusta insistir, no es el trigo, sino lo que hemos hecho con el trigo (modificación genética + agrotóxicos + fertilizantes artificiales) y las cantidades desproporcionadas en las que lo consumimos. A la larga, la respuesta no la encontraremos en la supresión total y para todos, sino en la transformación en los procesos productivos y el equilibrio en los patrones de consumo; llegado ese punto, en un escenario más o menos normal, realmente podremos investigar cómo se desenvuelve un cuerpo humano con estímulos que le son propios. Mientras tanto habrá que seguir navegando la confusión reinante y apelar a la prudencia y la sabiduría.

Pablo de la Iglesia
Mentor del Diplomado en Coaching Nutricional

Publicado el

¿El DIÓXIDO DE CLORO cura el COVID-19?

¿El DIÓXIDO DE CLORO cura el COVID-19?

¿Me preguntan una y otra vez mi opinión sobre DIÓXIDO DE CLORO y si cura o no el COVID-19?

El dióxido de cloro es una sustancia que venimos utilizando con éxito en naturopatía desde fines de los 90, más o menos. Hay millones de experiencias acumuladas acerca de su inocuidad (lo que no niega algunas molestias en su consumo por la movilización de toxinas y muerte masiva de microorganismos: crisis curativas le llamamos los naturópatas).

¿Si cura el COVID-19? Es un dato de menor importancia, en medicina natural dedicamos muy poco esfuerzo a combatir enfermedades y nos enfocamos a crear salud: oxigenar, depurar, nutrir, estimular. Creamos condiciones para que este y muchos microorganismos no colonicen nuestros tejidos y, en tal sentido, el dióxido de cloro es una sustancia más que favorece este escenario.

Lo que está claro es que esta mirada alopática de «bala mágica» para las sustancias naturales funciona poco o nada, reduce sus potenciales reales; no actuará de la misma manera en quien come ultraprocesados que en alguien que además se preocupa por su salud alimentaria.

Por último, hoy es el producto de moda: un año son las dietas altas en gluten, un poco después son las dietas bajas o sin gluten, a veces el propóleo, el año pasado era el aceite de cannabis y ahora es el dióxido de cloro. Cada uno de ellos es un factor útil -menos las dietas altas en gluten que son una porquería-, pero la salud es una conjunción armónica de factores. ¿Se entiende la diferencia?

Lo que está claro es que lo único que no cura ni el COVID-19, ni la gripe, ni el sarampión, ni casi nada, es la medicina farmacológica. Lo cual no es tan grave porque estas enfermedades de tipo infeccioso se curan solas en las personas más o menos saludables; lo triste es que las intervenciones alopáticas basadas en fármacos tóxicos y vacunas, agravan la condición general, crean otras enfermedades y favorecen las defunciones innecesarias. ¡Y seguimos apostando por ello a pesar de la pesada evidencia!

¡Yo tomo dióxido de cloro! Con tantas otras cosas y en el marco de un estilo de vida saludable. Me da igual si cura o no cura el COVID-19; ese es un tema al que se dedican los especialistas como Andreas Kalcker en este caso y cuyo trabajo te recomiendo leer, o aquellos terapeutas y médicos que recién comienzan a andar el camino de la medicina natural, tienen un martillo y solamente tratan clavos.

Además del dióxido de cloro, es importante considerar la buena alimentación, otras sustancias naturales como el propóleos, la equinácea, la cúrcuma, entre otros y, por supuesto, un estilo de vida que acompañe al bienestar.

Yo soy naturópata, me ocupo de dominar ampliamente todos los recursos que abundantemente nos dispensa la naturaleza y los administro según la disponibilidad y necesidad. Lo importante es que mi estilo de vida favorezca la salud y el bienestar en todos sus aspectos; no pierdo mi tiempo dándole centralidad a un bichito del montón.

Las únicas pandemias que encuentro peligrosas son las del miedo y la locura que nos rodean por todos lados. Y por supuesto, la de los agrotóxicos, la contaminación ambiental y los alimentos ultraprocesados; estas sí que nos matan como pajaritos unos tras otros.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

Lino, aliado en la menopausia

Lino, aliado en la menopausia

Uno de los principios activos más interesantes del lino o linaza, que ha despertado mucho interés en los investigadores, son los lignanos, una sustancia de gran utilidad para la salud femenina, especialmente durante la menopausia, por sus efectos como regulador hormonal. También se estudian sus propiedades antioxidantes y anticancerosas.

Los lignanos -nombre genérico de numerosísimas sustancias similares- son unos fitoquímicos ampliamente distribuidos en el reino vegetal; en esta ocasión nos interesan especialmente los presentes en las semillas de lino.

Al igual que otras sustancias fitoquímicas, como las isoflavonas de soja, los lignanos se aferran en las células a los mismos puntos donde lo hacen los estrógenos; este mecanismo ayuda a paliar los efectos negativos del exceso de estrógenos y reduce las posibilidades de padecer cáncer, especialmente el de mama.

Las semillas de lino, por mucho, son la fuente alimentaria más rica en lignanos, llegando a contener hasta cien veces más que la cantidad presente en otros productos; otras fuentes a considerar son las semillas de calabaza, el té verde y los cereales integrales. Después del lino, las semillas de sésamo son las segundas en importancia por su concentración.

Alivio durante la menopausia

En varios estudios realizados, pudo apreciarse que el consumo de diversas cantidades de semillas de lino favorece la salud de la mujer en periodos de menopausia. Una investigación demostró concretamente que la incorporación de 40 gr diarios de semillas de lino durante cuatro meses, es tan efectiva como la terapia de sustitución hormonal (0,625 mg de estrógenos conjugados) en la reducción de síntomas asociados al climaterio.

Se entiende que estos fitonutrientes actúan adhiriéndose a los receptores de estrógenos celulares, en forma similar a los estrógenos endógenos producidos por el propio cuerpo. Los lignanos no son tan potentes como los estrógenos endógenos; sin embargo, pueden actuar como tales o como antagonistas, dependiendo de las necesidades del cuerpo.

Cuando la presencia de estrógenos es normal o muy elevada, tal como ocurre en las mujeres en etapas anteriores a la menopausia, los lignanos actúan como antagonistas evitando los efectos nocivos que aquellos pudieran tener. Sin embargo, cuando los niveles disminuyen, tal como ocurre en la menopausia, los lignanos actúan como estrógenos débiles.

Cómo consumirlo

El consumo de la semilla entera remojada es tal vez la forma más habitual y mi opción preferida; de esta forma aprovechamos todas sus propiedades.

Se cubre con agua una o dos cucharadas de semillas de lino y se deja reposar toda la noche; se consume por la mañana masticando lentamente. Es ideal para combatir y prevenir el estreñimiento, pero también se aprovechan todas sus virtudes, entre ellas prevenir el cáncer de mama y, por supuesto, favorecer el equilibrio hormonal.

Pablo de la Iglesia
Mentor del Diplomado en Coaching Nutricional

Publicado el

Beneficios del agua de arroz integral

Los beneficios del AGUA DE ARROZ

Un error habitual en la cocina es tirar el agua de la cocción del arroz integral y es una pena porqué, además de ser deliciosa, tiene una gran cantidad de nutrientes. Esto se debe a que durante la cocción muchas vitaminas y minerales solubilizan en el agua y los perdemos si tan solo comemos el grano.

Ácido paraaminobenzoico

Uno de esos nutrientes es el ácido paraminobenzoico (PABA), cuya presencia habrá notado en algunos cosméticos y protectores solares; el PABA, que a veces se lo denomina vitamina Bx, no lo es tal, sino una sustancia natural necesaria en pequeñas cantidades para el buen estado de la piel y el cabello, mantener el sistema nervioso en buen estado o evitar la fatiga y el cansancio.

También estimula la flora intestinal saludable, especialmente la que favorece la producción del ácido fólico; otra de sus funciones es actuar como coenzima en la ruptura y utilización de proteínas, así como en la formación de los glóbulos rojos.

El beneficio del PABA también ha sido demostrado en enfermedades de la piel como la dermatitis herpetiforme o el vitíligo.

Por su capacidad antioxidante, también brinda protección frente a algunos tóxicos y contaminantes como el humo del tabaco.

Entre los alimentos de origen animal ricos en PABA, encontramos las vísceras, el cerebro y el yogur.

Entre las opciones vegetarianas, además del agua de arroz integral, está disponible en los cereales integrales, los frutos secos -en especial el sésamo- y en pequeñas cantidades en los vegetales en general, aunque destaca la espinaca cruda o el agua de la cocción de la misma.

Como complemento se suele recomendar a partir de 500 mg y hasta un límite de 3000 mg.

Cómo aprovechar el agua de arroz

El agua de arroz integral simplemente puede beberse caliente o fría agregándole un poquito de canela o utilizarla en caldos, licuados, infusiones y refrescos caseros; la podemos beber en el momento de su obtención o conservarla en el frigorífico uno o dos días.

¿Te gustó el artículo? También puede interesarte Propiedades del arroz yamaní.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

CÚRCUMA, una opción contra el cáncer

CÚRCUMA, una opción contra el cáncer

La cúrcuma es una poderosa planta medicinal a la cual la investigación le atribuye propiedades preventivas y curativas contra la obesidad,  la diabetes tipo 2, la enfermedad inflamatoria del intestino, la osteoartritis, entre otras; también contra el cáncer.

Sus usos medicinales se remontan a por lo menos tres milenios atrás, aunque también se la ha utilizado como colorante para teñir las túnicas de los monjes budistas y la ropa de la alta sociedad en Oriente.

Partes utilizadas

Con fines gastronómicos y medicinales, se utiliza el rizoma; luego, como veremos con más detalle, las presentaciones medicinales también tienen características diferenciadas contemplando ciertas características para el rizoma fresco, el polvo seco o su extracto en diferentes concentraciones.

Anticancerígeno potente

En este artículo profundizaremos su capacidad para prevenir o como coadyuvante contra el cáncer.

Varias investigaciones de laboratorio aportan fuertes evidencias que la curcumina puede prevenir el cáncer, disminuir su diseminación, favorecer los resultados de la quimioterapia y proteger las células sanas del daño provocado por la radioterapia. ¡Si yo tuviera cáncer no esperaría que cada estudio por tipo y en humanos me confirmara los resultados! Bueno, en realidad no tengo cáncer y utilizo la cúrcuma y el extracto estandarizado de curcumina de manera más que generosa para cuidar y potenciar la salud.

En el año 2017, cita Antonio Muro en un reportaje para la revista Discovery Salud, “Eficacia de la curcumina en casos de cáncer”, el British Medical Journal (BMJ) se hizo eco del caso de una mujer, Dieneke Ferguson, con mieloma múltiple en estadio 3 diagnosticado en marzo del 2007; tras haberse sometido en vano a tres protocolos diferentes de quimioterapia, se negó a continuar con los tratamientos que le proponían los oncólogos y en su lugar, comenzó a ingerir únicamente curcumina y, a noviembre de 2019, llevaba ocho años de sobrevida contra todos los pronósticos.

Digamos que esta es una enfermedad que provoca deterioro progresivo y la mediana de supervivencia es de 5.2 años. No confundir con la “media de supervivencia”; en este caso se refiere al tiempo que pasa desde el diagnóstico o el principio del tratamiento de una enfermedad en el cual la mitad de los pacientes diagnosticados todavía están vivos. En un ensayo clínico, la mediana de supervivencia es una forma de medir la eficacia de un tratamiento nuevo.

En el citado reportaje, también se aclara que cuando a la paciente se le diagnosticó mieloma múltiple en fase III, su deterioro era importante, llegando a perder la memoria durante tres días y dos de sus vértebras colapsaron llevándole a perder siete centímetros de altura.

Uno de los firmantes de la publicación en el BMJ, Jamie Cavaghan, sostuvo:

“Cuando revisas su evolución no encuentras otra explicación para su recuperación, luego tiene que deberse a la curcumina.”

Digamos que, habiendo sido este uno de los artículos más leídos en una de las revistas médicas más importantes del mundo, el ensayo clínico solicitado por los firmantes aún no se ha llevado a cabo. Y es que las sustancias naturales no tienen padrino; y lo digo en todos los sentidos de la palabra.

Los investigadores Bharat B. Aggarwal, Anushree Kumar y Alok C. Bharti, del Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas, han publicado un trabajo en el año 2003 que da cuenta del poder de la curcumina contra el cáncer en diversos estudios.

En el mismo certifican el potencial anticancerígeno de la curcumina debido a su capacidad para suprimir la proliferación de una amplia variedad de células tumorales, su potencia antioxidante y antiinflamatoria; así mismo, evaluaron rigurosamente la seguridad de la curcumina en dosis de hasta diez gramos.

Cómo consumirla

En primer lugar, no hay límites para consumirla como ingrediente culinario; para que su principio activo más importante se haga notar en la sangre, se necesitan dosis de hasta diez gramos diarios, lo cual es bastante más de lo que suele consumirse.

Con fines terapéuticos, suele recurrirse al extracto de curcumina, el cual se presenta en diferentes concentraciones y potencias; mi consejo es consumirla de acuerdo a las indicaciones del prospecto si no contamos con asesoría profesional y si nos orienta un especialista, seguramente esta dosis podrá aumentarse sin problemas en la mayoría de los casos.

Por supuesto, como todos los alimentos, plantas medicinales y nutrientes, deben estar comprendidas en una estrategia integral de salud que contemple la nutrición, el contacto con la naturaleza, la actividad física y el equilibrio emocional.

CÚRCUMA, el mejor aliado de tu bienestar integral

Para más información puedes
adquirir el Informe Ejecutivo
CÚRCUMA: el mejor aliado
de tu bienestar integral.