Publicado el

HIPÉRICO, alivio natural para la depresión

España triplicó el consumo de antidepresivos entre el 2005 y el 2015, según los datos publicados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS); la agencia gubernamental analiza el consumo desde el año 2000, cuando el número de dosis por cada mil habitantes y día (DHD) consumidas fue de 26,5, hasta el año 2013 cuando registran 79,5 dosis consumidas. El mismo informe afirma que “En España el consumo de antidepresivos fue similar a la media europea entre 2000 y 2007”, señalando un statu quo que se globaliza.

En EE UU la situación también refleja estas preocupantes estadísticas en un liderazgo negativo que asusta: los estadounidenses que afirman que han tomado un antidepresivo a lo largo del último mes aumentó en un 65 por ciento entre 1999 y 2014, según una publicación del CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades) del año 2017. De acuerdo a la misma, en 2014, aproximadamente 1 de cada 8 estadounidenses mayores de 12 años de edad reportaron un uso reciente de antidepresivos, siendo las mujeres quienes tienían casi el doble de probabilidades que los hombres de tomar los medicamentos, ascendiendo la cifra al el 16.5 por ciento de las mujeres frente a un poco menos del 9 por ciento de los hombres.

De acuerdo a una publicación reciente del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos, el 10% de los argentinos, unos cuatro millones, toman antidepresivos para combatir la tristeza y la ansiedad.

Marcelo Peretta,  doctor en farmacia y bioquímica y secretario general de la entidad, aconseja “reflexionar sobre la medicación psiquiátrica, que masiva y livianamente consumimos, cuyos efectos son difusos y sus riesgos cada vez más claros, ya que los suicidios son más frecuentes de lo que imaginamos”. Y agrega: “Desde 2006 todos los prospectos de antidepresivos incluyen la advertencia de que pueden producir ideas y actos suicidas. Los antidepresivos están entre los psicofármacos más recetados (y automedicados) dado que la ansiedad y depresión son enfermedades actuales, muy de moda”. Finalmente agregó que “Cabe señalar que antes que tomar medicamentos para la depresión hay que iniciar con psicoterapia, individual o grupal, y con una dieta sana y equilibrada que evite los agentes estresantes. El pistacho, la vitamina B, el potasio y el magnesio son reguladores nerviosos naturales, que deben consumirse antes que los fármacos, que además de ideas suicidas, engordan, quitan el sueño, causan migrañas y reducen el deseo sexual”. A lo cual personalmente sumaría otros nutrientes con potenciales reguladores del funcionamiento del sistema nervioso tales como el hipérico, el ginkgo biloba, la valeriana, la pasiflora, los aceites Omega 3, entre otros.

La planta medicinal por excelencia que puede considerarse para el alivio de la depresión por la cantidad de estudios realizados es el Hipérico. También conocida como Hierba de San Juan, se ha verificado que tiene como mínimo la misma eficacia que los antidepresivos más usados en los últimos años, tales como el Prozac o el Seroxat. ¡Pero sin sus efectos secundarios!

En un informe de la revista Discovery Salud de Noviembre del 2008, puede leerse:

Así lo ha constatado de nuevo un equipo de investigadores alemanes dirigido por el doctor Klaus Linde después de trabajar con 5.500 personas que sufrían depresión en distintos grados. Tras dividir a los enfermos en tres grupos a uno de ellos se les dio hipérico, al otro los antidepresivos convencionales más usados y al tercero un placebo. Bien, pues los datos son claros: quienes tomaron el hipérico consiguieron mejores resultados que los del placebo e iguales que los que ingirieron antidepresivos pero con la ventaja de que los efectos secundarios fueron notablemente menores. Los investigadores piensan que es porque la Hierba de San Juan mantiene durante más tiempo la serotonina en el cerebro. Bueno, pues algunos expertos y las autoridades sanitarias británicas han alegado que no hay aún suficientes ensayos con esta planta para sustituirlos por los antidepresivos sintéticos. Y para colmo dicen que además habría que estudiar antes sus efectos en los menores de edad. ¡Como si no estuviese ya claro que los efectos iatrogénicos de los fármacos son también en ellos mucho mayores! Claro que hay gente que tiene “memoria selectiva” y sólo se acuerda de lo que le interesa.

En el mismo artículo también menciona algunas de las hierbas sinérgicas a explorar; podemos leer:

“Un estudio recientemente publicado en la revista Psychiatric Services confirma la eficacia de cuatro hierbas medicinales para tratar diversos problemas psiquiátricos. Se trata del hipérico, el kava, el ginkgo biloba y la valeriana. Ahora bien, los expertos advierten que los pacientes deben consultar al médico antes de tomarlas ya que pueden provocar efectos secundarios. El estudio demostró que el hipérico es cinco veces más eficaz que el placebo para tratar la depresión y cuatro más que los antidepresivos convencionales”. Y dijimos que lo “confirmaba” porque no se trataba en modo alguno del primer trabajo que así lo reconocía, pues en el siguiente trabajo ya se habían explayado de manera amplia sobre el tema.

Tengamos presente que la Comisión E de Alemania (organismo similar a la FDA en EE UU o, salvando enormes distancias, el ANMAT en Argentina), reconoce el uso de Hipérico para el tratamiento de los trastornos psicosomáticos, de los estados depresivos, de la ansiedad, así como de la agitación nerviosa.  La OMS reconoce esta planta para el tratamiento de la depresión que abarca desde el episodio depresivo más leve hasta el más moderado.  La Comisión E reconoce la eficacia  del aceite de Hipérico para tratar los trastornos digestivos (dispepsia).

El hipérico puede consumirse en infusión de la planta fresca o seca, tintura madre, cápsulas o comprimidos; podrán ver que también tiene otros usos, aunque aquí destacamos les dejo algunas de mis referencias preferidas disponibles en el mercado europeo:

Hipérico (extracto titulado de hipericina / Anastore): https://bit.ly/2FvG06v

Hipérico orgánico (polvo de sumidades floridas en cápsulas vegetalesNature et Plantes): https://amzn.to/2KjVaKT

Extracto de hipérico glicólico (Soria Natural): https://amzn.to/2R02oGc

En Argentina, de donde provienen gran parte de mis lectores, las opciones son reducidas, la información comercial publicada es de baja calidad  y mi consejo primario es adquirir el hipérico en una herboristería y consumirla en forma de infusión; para ello sólo hay que poner una cucharadita de flores secas en una taza y añadir 200 ml de agua hirviendo, tapar y dejar reposar 5 minutos. Después se cuela y se bebe poco a poco según se va enfriando a razón de dos o tres tazas al día siguiendo indicación profesional o del prospecto.

Para uso interno también el mercado argentino ofrece alguna tintura madre y para ello se deben diluir unas gotas en un vaso de agua; normalmente se recomiendan 20/30 gotas dos o tres veces al día, sin embargo es apropiado seguir los consejos de un especialista en el marco de un tratamiento integral.

Pablo de la Iglesia

Publicado el

La confusión vegana

En los últimos tiempos, en un mundo polarizado por el fanatismo, hemos visto la exacerbación de una manifestación de una subcultura vegana que ha apelado a metodologías de escrache a quienes eligen un churrasco, un huevo o una pizza, pero que si analizamos en detalle los hábitos de estas personas, en general no son auténticos veganos sino meros creyentes en un ídolo que no conocen y al cual le rinden culto con oraciones y tributos de leche de soja ADES, galletitas OREO y otros desechos de la industria alimentaria.

Pensando en la confusión vegana, se me ocurre una pregunta para los comedores de milanesas de soja transgénica y mayonesa Hellman’s “sin ingredientes animales”:

¿Cual es el propósito de salvar una vaca, un pollo, incluso el embrión de un pollo, si con vuestros hábitos destruyen la Madre Tierra que es la forma de vida que nos sustenta a todos?

¿Esto es vegano? Yo diría que aquí no te comes directamente un animal, pero si incluimos al veganismo dentro de las corrientes naturistas y su espíritu armonioso con la naturaleza, definitivamente no lo es.

Comerte una ensalada de vegetales frescos producidos por ti o adquiridos en la verdulería, es naturista y vegano.

Comerte un churrasco o un huevo de gallina feliz, es naturista y constituyen alimentos que definitivamente pueden entrar o no en un enfoque terapéutico de naturopatía alimentaria.

Comerte una Hellmann’s de la refinería industrial que no le aporta nada a tu organismo y cuyos desechos van a contaminar la naturaleza dañando la integridad de -por ejemplo- animales marinos, no tiene nada que ver con el veganismo, el espíritu naturista, la conciencia ambiental y el respeto a la naturaleza -la madre de todos los animales que los veganos dicen proteger-.

Este posteo tuvo más de 1100 “me gusta”, lo que indica que la percepción distorsionada está muy extendida, no es un hecho aislado y debe ocuparnos seriamente a los que trabajamos por el equilibrio mancomunado de la salud y el medio ambiente.

Hace un tiempo el Dalai Lama mencionó que comía carne. Más allá de sus razones, al parecer el creyó que era lo correcto por indicación de sus médicos, mucha gente me preguntó que me parecía está actitud de Su Santidad.

¡Honestamente me pareció genial! ¿Comer carne? No, ser honesto consigo mismo y con los demás. El primer paso en el camino espiritual es la INTEGRIDAD y no posar bien para una foto o el que dirán.

Por otra parte, mucha gente enojada y que cree de corazón que el consumo de carne, aún en pequeñas cantidades, es nocivo para la salud y una abominación espiritual, podría estar en lo cierto verdaderamente. Pero hay un veneno para el cuerpo, la mente y el alma que es mucho peor, un hábito insano y violento -hacia los demás y hacia nosotros mismos- que deberíamos hacer un esfuerzo consciente por erradicarlo de nuestras vidas siendo guardianes severos a las puertas de nuestra mente: JUZGAR… no hay mayor veneno para el cuerpo y el alma que juzgar.

Y cuando nos creemos con autoridad para juzgar a un ser con aportes maravillosos a la evolución humana como lo ha sido SS Dalai Lama, algo no está funcionando bien y prueba una sola cosa: el veganismo, el vegetarianismo, el budismo o cualquier ismo desde el cual nos sintamos autorizados para criticar las elecciones de alguien, evidentemente no son suficientes para transformarnos en seres más evolucionados.

Si has elegido un camino, transítalo en paz. Es parte de la vida, dar pasos adelante y dar pasos para atrás, se gana y se pierde, se avanza y se retrocede; lo verdaderamente triste es cuando no toleramos la frustración de nuestros momentos de impotencia y nos reinventamos una filosofía que adecúe sus estándares a la versión más mediocre de nosotros mismos, nos evaluamos según nuestros nuevos criterios y nos dedicamos a mirar en el plato o el corazón de los demás pretendiendo que se comporten como nosotros creemos que lo harían los discípulos directos de Jesús.
Mirá, te voy a contar un secreto. Las victorias son hermosas, te dan confianza, te fortalecen, te muestran potenciales; las derrotas son aún mejores, pues allí radica la reserva de tus capacidades dormidas; si eres de los que buscan el lado oscuro de tu ser con ansias y determinación, eres de los míos, seguramente haz descubierto que en el fango de tu vida se alimenta la energía de tus más brillantes victorias.

La referencia es interna. La comparación es con uno mismo. La competencia es contra y a favor tuyo. La enseñanza es siempre para ti. Cosechas tus victorias. Capitalizas tus derrotas. El éxito y el fracaso son las dos caras de la misma ilusión, persiste el aprendizaje, el crecimiento, la evolución y la aceptación total del fruto de nuestros mejores esfuerzos.

Comas lo que comas, aprende y haz lo mejor que puedas. Pero no te definas si no es necesario y mucho menos lo intestes como una imposición a los demás.

¡Universos de Bendiciones para aquella expresión de ti que manifiesta la mejor expresión que hoy eres capaz de brindar!

Pablo de la Iglesia